La exclusiva colonia Polanco, en la Ciudad de México, se vio interrumpida por un operativo coordinado que puso fin a la huida de uno de los hombres más buscados de Sudamérica. Bajo el nombre falso de Juan Carlos Montero Mestre, un sujeto que se identificaba como ciudadano colombiano intentaba pasar desapercibido entre las calles de la alcaldía Miguel Hidalgo. Sin embargo, detrás de esa fachada se escondía Ángel Esteban Aguilar Morales, conocido en el mundo del hampa como "Lobo Menor".
La caída del líder en la Ciudad de México
La detención de "Lobo Menor" no fue un evento fortuito. Fue el resultado de una operación de inteligencia que involucró a la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), el Instituto Nacional de Migración y la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX, contando además con la colaboración de la Policía Nacional de Colombia.
Omar García Harfuch, titular de la SSPC, confirmó que este individuo es el líder del grupo delictivo "Los Lobos", una organización con fuerte presencia en Ecuador y vínculos con carteles mexicanos y disidencias de las FARC, específicamente con alias "Iván Mordisco". Aguilar Morales contaba con una ficha roja de Interpol y es señalado por actividades de narcotráfico, extorsión y, lo más grave, como el presunto autor intelectual del magnicidio de Fernando Villavicencio.
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El magnicidio que conmocionó a un país
Para entender la relevancia de esta captura, hay que remontarse al 9 de agosto de 2023 en Quito, Ecuador. Fernando Villavicencio, candidato presidencial que había centrado su campaña en el combate a la corrupción y el narcotráfico, fue asesinado a tiros al salir de un mitin político en un coliseo céntrico de la capital.
Aquel día, la violencia se desbordó:
El ataque dejó nueve heridos, incluidos policías y una candidata a asambleísta.
En la escena se hallaron 61 casquillos de bala y una granada que tuvo que ser detonada de forma controlada.
Villavicencio había declarado días antes que no necesitaba chaleco antibalas pese a haber recibido amenazas directas del Cártel de Sinaloa y de grupos locales.
El entonces presidente ecuatoriano, Guillermo Lasso, calificó el acto como un "crimen político con carácter terrorista" y decretó el estado de excepción por 60 días para asegurar la realización de las elecciones.
La red de "Los Lobos" y la conexión carcelaria
Las investigaciones posteriores revelaron una trama compleja. Aunque "Lobo Menor" es señalado ahora como autor intelectual, el magnicidio fue coordinado inicialmente desde la cárcel de Cotopaxi por Carlos A., alias "El Invisible", otro líder de "Los Lobos".
Según testimonios protegidos, el asesinato buscaba que los perpetradores "subieran de grado" dentro de la organización, obteniendo poder sobre las cárceles y la capacidad de sobornar a funcionarios judiciales.
La ejecución material estuvo a cargo de sicarios colombianos. De los trece detenidos inicialmente, siete sospechosos (seis colombianos y un ecuatoriano) fueron asesinados dentro de prisión poco después, lo que provocó una crisis institucional y la remoción de la cúpula policial de Ecuador.
Un golpe al crimen transnacional
La captura de Aguilar Morales en México, con fines de extradición, representa un avance significativo para la justicia ecuatoriana. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, elogió la cooperación trilateral entre México, Colombia y Ecuador, subrayando que este arresto es un golpe contundente contra las redes del crimen organizado transnacional.
Mientras las autoridades continúan con los procesos judiciales, el FBI mantiene una recompensa de 5 millones de dólares por información que lleve a otros conspiradores detrás del asesinato de un hombre que, en sus propias palabras, buscaba defender la democracia y la economía de su país.
