Estados Unidos y Ecuador lanzaron esta semana una operación militar conjunta destinada a combatir a las bandas del narcotráfico que han transformado a la nación sudamericana de uno de los países más seguros de la región, en uno de los más letales.
El pasado 3 de marzo, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y Ecuador lanzaron "operaciones conjuntas" en territorio ecuatoriano contra organizaciones "terroristas", según anunció el Comando Sur de Estados Unidos en un mensaje difundido en redes sociales, que fue confirmado a EFE por fuentes del Ministerio de Defensa.
El Comando Sur detalló que "juntos" tomaron medidas decisivas para enfrentar a los "narcoterroristas", que durante mucho tiempo "han infligido terror, violencia y corrupción a los ciudadanos de todo el hemisferio" de las Américas.
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"Estas operaciones son un poderoso ejemplo del compromiso de los socios en América Latina y el Caribe para combatir el flagelo del narcoterrorismo", continuó el Comando Sur.
Desde el Ministerio de Defensa de Ecuador no profundizaron en los detalles de la operación al considerar que son de carácter "reservado", con la finalidad de "no entorpecer futuras acciones".
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Este operativo se produjo un día después del encuentro entre el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, y el comandante del Comando Sur de Estados Unidos, el general Francis L. Donovan, con el objetivo de realizar coordinaciones orientadas a enfrentar al crimen organizado transnacional y al "narcoterrorismo", y "reforzar la seguridad hemisférica", según informó la Presidencia ecuatoriana.
Un año de peticiones
De acuerdo con The New York Times, por más de un año, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, buscó de manera pública y privada el apoyo del presidente Donald Trump, solicitando un aliado poderoso que pudiera unirse a su "guerra de mano dura" contra la espiral de violencia que azota al país. A diferencia de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien ha rechazado firmemente la participación de tropas estadounidenses en su territorio, Noboa ha clamado abiertamente por la asistencia militar de Washington.
El papel de las fuerzas estadounidenses
De acuerdo con funcionarios estadounidenses, las Fuerzas Especiales de EU han comenzado a ayudar a los comandos ecuatorianos en el entrenamiento y la planificación de incursiones extensas en todo el país. Actualmente, hay decenas de soldados estadounidenses desplegados en Ecuador para asesorar y asistir, incluyendo el intercambio de inteligencia, aunque se ha precisado que no participarán directamente en las misiones de combate.
El objetivo central de la operación son las instalaciones de droga dirigidas por bandas que han convertido a Ecuador en el principal exportador de cocaína del mundo. Los puertos de aguas profundas en el Pacífico ecuatoriano son ahora el punto de salida de hasta el 70% de la cocaína mundial producida en Colombia y Perú.
Bandas designadas como terroristas
Bajo la administración Trump, Estados Unidos designó en septiembre pasado a las dos bandas más grandes de Ecuador, Los Lobos y Los Choneros, como organizaciones terroristas extranjeras. Esto permite que el Pentágono y el Comando Sur las traten como amenazas a la seguridad nacional y no solo como empresas criminales.
En el reporte de The New York Times, se menciona explícitamente que el estallido de violencia en Ecuador ha sido impulsado por poderosas bandas de droga con "vínculos estrechos con cárteles en México y Europa"; sin embargo, no se hizo alusión por nombre al Cártel Jalisco Nueva Generación ni al Cártel de Sinaloa.
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Ligas con cárteles mexicanos
Desde 2021, las bandas de los Choneros, Tiguerones, Chone killers Lagartos y Lobos, además, los "Pipos”, fueron relacionados con cárteles mexicanos, luego de enfrentamientos, que dejaron más de 100 muertos.
Los enfrentamientos entre esos seis grupos rivales relacionados con los cárteles mexicanos dejaron en octubre de 2021 un saldo de 116 muertos y 52 heridos, según información del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad y Adolescentes Infractores (SNAI).
El enfrentamiento más intenso se registró en el grupo de los “Lagartos”, ligado al cártel Jalisco Nueva Generación y los “Choneros”, vinculado al cártel de Sinaloa.
Violencia del narco mexicano llega a Ecuador
La violencia ejercida por los grupos es al puro estilo del narco mexicano destacó el gobierno de Ecuador en 2021, tras los cruentos enfrentamientos de los grupos rivales.
Los cárteles mexicanos han ido extendiendo sus tentáculos no solo en países de centroamérica, sino también en naciones sudamericanas, como es el caso de Ecuador.
Pero esos no son los únicos grupos relacionados con los cárteles mexicanos que han desatado la violencia, sino también se encuentran los "Pipos", "Tiguerones", "Chone Killers" y "Lobos", algunos ligados al CJNG, otros al cártel de Sinaloa, pero tampoco se descarta que puedan pertenecer a otros grupos criminales de México como los Zetas, la Familia Michoacana, y el cártel del Golfo.
InsightCrime, portal especializado en narcotráfico definió a Ecuador como la “autopista de la cocaína hacia Estados Unidos y Europa”, ya que asegura que una tercera parte de la creciente producción de cocaína en Colombia es trasladada a Ecuador y de ahí es enviada a Estados Unidos y Europa.
Un estudio del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) señala que, en Ecuador, por ejemplo, el Cártel Jalisco Nueva Generación compite por territorios y ha alterado el panorama de esa que era una de las más pacíficas de América del Sur.
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“El CJNG compite por el territorio, los aliados y las rutas; el acceso a los puertos y al canal de Panamá; el control de los centros de producción de cocaína en la frontera entre Colombia y Ecuador y los almacenes de cocaína. También tratan de controlar un sistema bancario mal regulado que opera en dólares estadounidenses y ha convertido a Ecuador en un centro de lavado de dinero”, señala el estudio.
AJA
