NICARAGUA

¿Por qué Nicaragua no enfrenta la misma presión de EU como Cuba y Venezuela?

La pregunta no es solo por qué no ha caído, sino cuánto tiempo podrá sostenerse este modelo de autocracia dinástica bajo presión internacional; sin embargo, para reducir su vulnerabilidad ante las sanciones, Nicaragua ha estrechado relaciones con China

Donald Trump ha puesto de nuevo a América Latina en el centro de las políticas estadounidenses
El caso del país centroamericano es digno de estudios geopolíticos.Donald Trump ha puesto de nuevo a América Latina en el centro de las políticas estadounidensesCréditos: Imagen creada con IA
Escrito en MUNDO el

Nicaragua ha esquivado hasta ahora el escenario de colapso y asfixia internacional que enfrentan Cuba y Venezuela, incluso se le ha bautizado como "la Corea del Norte tropical". La razón central, según analistas y exfuncionarios estadounidenses, es que el país no ha sido objeto de una presión sostenida de la misma magnitud por parte de Estados Unidos. Sin petróleo ni un valor estratégico determinante en el tablero hemisférico, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha logrado maniobrar para mantenerse en el poder.

Diversas fuentes diplomáticas coinciden en que la Casa Blanca ha optado por sanciones selectivas y graduales, evitando —hasta ahora— decisiones como cortar vínculos bancarios o imponer aranceles inmediatos y totales.

Vale la pena recordar que el 30 de enero, el Departamento de Estado calificó de “ilegítima” la posición de Rosario Murillo como copresidenta. Sin embargo, Washington no ha expulsado a Nicaragua del tratado comercial regional ni ha cerrado completamente los canales financieros.

Ricardo Zúñiga, exfuncionario que supervisó la política hacia Centroamérica durante la presidencia de Joe Biden, ha señalado para el The Economist, que la estrategia estadounidense buscaba aislar a la cúpula gobernante sin colapsar al país. Por su parte, la retórica del actual presidente Donald Trump ha elevado el tono contra las autocracias de izquierda, aunque las medidas concretas siguen siendo limitadas en comparación con las aplicadas a Caracas o La Habana.

EFE

También puedes leer: La Modelo, bajo escrutinio internacional tras castigo del Departamento de Estado

Claves para entender como Nicaragua ha escapado a la presión de Estados Unidos 

  • Gestión de remesas y comercio

A pesar de la confrontación política que existe entre ambos países, la economía nicaragüense sigue profundamente vinculada a Estados Unidos.

Las remesas representan aproximadamente el 30% del PIB, una de las proporciones más altas del mundo, según datos citados por el centro de estudios Diálogo Interamericano. Las exportaciones, otra fuente clave de divisas, dependen mayoritariamente del mercado estadounidense.

  • Pivote hacia China para evadir sanciones

Para reducir su vulnerabilidad ante las sanciones, Managua ha estrechado relaciones con China.

Tras sanciones impuestas a la empresa minera estatal, el gobierno modificó las reglas de concesión. Empresas chinas desplazaron a compañías occidentales y ahora controlan concesiones que cubren aproximadamente el 8% del territorio nacional.

El auge de las exportaciones de oro ha permitido generar dólares y amortiguar el impacto de las restricciones financieras.

  • Concesiones tácticas: ceder lo justo para aliviar presión

Otra clave de la estabilidad del régimen ha sido su capacidad para realizar concesiones mínimas estratégicas.

Entre ellas, la liberación limitada de algunos presos políticos y el fin de la entrada sin visa para ciudadanos cubanos, medida que había facilitado la migración hacia el norte. Estas decisiones han servido para aliviar tensiones diplomáticas sin alterar la estructura central de poder.

Estados Unidos, por su parte, ha optado por gravámenes graduales que podrían alcanzar el 15% hacia 2028 para productos fuera de acuerdos comerciales, pero ha evitado sanciones totales.

  • Nicaragua: sin petróleo ni valor estratégico clave

Nicaragua no posee las reservas energéticas que convirtieron a Venezuela en pieza central de la política hemisférica estadounidense. Tampoco representa, como Cuba, un símbolo histórico de confrontación ideológica directa con Washington.

Esa ausencia de recursos energéticos estratégicos reduce los incentivos para una intervención económica más severa. Analistas sostienen que, en términos de costo-beneficio, Nicaragua no ha alcanzado el nivel de prioridad que sí tuvieron otros regímenes de la región.

Bajo el liderazgo de Daniel Ortega y Rosario Murillo, el país ha transitado hacia lo que algunos observadores describen como una “Corea del Norte tropical”: una autocracia familiar altamente centralizada.

Ortega regresó al poder en 2007. Tras las protestas de 2018, reprimidas con saldo de al menos 355 muertos según organismos de derechos humanos y reportes citados por Naciones Unidas, el Ejecutivo consolidó un control casi total del aparato estatal.

También puedes leer: EU retira operación de la DEA en Nicaragua; Ortega se niega a cooperar

EFE

Las "jugadas" interiores del régimen para mantener el poder dinástico

  • Reforma constitucional y copresidencia

En 2024, una reforma constitucional elevó a Murillo a la categoría de “copresidenta” y redefinió a los poderes Judicial y Legislativo como simples “órganos del Estado”. La medida fortaleció el dominio del Ejecutivo sobre el Ejército y la Policía, mientras hijos del matrimonio presidencial asumieron posiciones clave.

El resultado ha sido la institucionalización de una dictadura dinástica, con mecanismos formales que blindan la sucesión política dentro del propio clan gobernante.

  • Represión interna extrema y control social

Según información dada a conocer por The Economist, el régimen ha cerrado más de 5.500 organizaciones no gubernamentales desde 2018. Casi 300 periodistas han huido del país, según recuentos de organizaciones de prensa.

La Iglesia católica tampoco ha quedado al margen: más de 200 religiosos han sido encarcelados o forzados al exilio desde 2022, incluidas 18 monjas vinculadas a la orden fundada por Madre Teresa de Calcuta.

En 2025, Naciones Unidas estimó que casi una quinta parte de la población padecía inseguridad alimentaria. El gobierno respondió expulsando a representantes del organismo internacional.

Además, desde 2023 se han registrado casos de despojo de ciudadanía y confiscación de bienes contra críticos en el exterior, configurando un patrón de represión transnacional. El asesinato en Costa Rica del exmilitar crítico Roberto Samcam, señalado por ONG como vinculado al régimen, reforzó esa percepción.

También puedes leer: Trump ahora va por Nicaragua: evalúa aranceles del 100% y otras medidas en su contra

AJA