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Microrrobots aniquilan las defensas del cáncer de próstata

Investigaciones médicas desarrollan microrobots que actúan dentro del sistema urinario para debilitar tumores de próstata; la tecnología busca tratamientos más localizados y menor impacto en tejidos sanos

Microrobots aniquilan las defensas del cáncer de próstata
Microrobots aniquilan las defensas del cáncer de próstataCréditos: Istockphoto | Ilustrativa
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Durante años, el tratamiento del cáncer de próstata siguió un camino amplio que recorrió todo el organismo. Ese método alcanzó al tumor, pero también afectó tejidos sanos. Investigaciones recientes abrieron otra vía basada en dispositivos microscópicos. Estos microrobots se desplazan dentro del cuerpo con objetivos específicos. La estrategia apunta a actuar en el sitio del tumor. El enfoque redujo la exposición del resto del organismo.

Los microrobots miden micrómetros y se mueven de forma autónoma en entornos biológicos. El sistema urinario permite su entrada sin incisiones. La orina contiene urea, un recurso químico que estos dispositivos usan como fuente de energía. Esta característica facilita recorridos prolongados dentro del tracto urinario. Los investigadores eligieron este entorno por su acceso directo a la próstata. El diseño prioriza trayectos controlados y precisos.

Una línea de desarrollo se concentra en microrobots magnéticos fabricados con hematita. Estos dispositivos adoptan una forma ramificada que facilita su desplazamiento guiado por campos magnéticos. Al llegar al tumor, interactúan con el microambiente celular. El proceso reduce los niveles de glutatión, una sustancia antioxidante presente en altas concentraciones en células cancerosas. Esta reducción modifica la respuesta del tumor a otras terapias. El efecto ocurre de manera localizada.

Otra estrategia utiliza microrobots biodegradables compuestos por zinc y cistina. Estos dispositivos se desplazan hasta la próstata bajo control magnético externo. El entorno químico del tumor activa su degradación. Al desintegrarse, liberan zinc en concentraciones elevadas dentro de las células malignas. Las células de próstata no procesan ese mineral en grandes cantidades. El mecanismo induce la muerte celular sin afectar áreas vecinas.

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Cómo actúan dentro del cuerpo

Los microrobots no dependen de baterías externas. Algunos modelos convierten la urea en energía mecánica mediante enzimas. Esta propulsión permite movimientos continuos en líquidos corporales. Otros dispositivos responden a campos magnéticos o a señales de ultrasonido. La combinación de métodos facilita navegación y control. Los sistemas se ajustan al tamaño y a la forma del tejido. El seguimiento médico se realiza con técnicas de imagen.

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El diseño de estos dispositivos busca compatibilidad con el organismo. Los materiales se degradan en componentes que el cuerpo elimina. Los investigadores evalúan su comportamiento en tejidos profundos. La visualización en tiempo real representa uno de los principales retos técnicos. Equipos médicos desarrollan métodos de ultrasonido para rastrear su movimiento. Estas herramientas permiten supervisión durante el tratamiento.

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Beneficio clínico y proyección médica

El uso de microrobots propone intervenciones más focalizadas. La administración localizada reduce la circulación sistémica de fármacos. Este enfoque disminuye efectos en órganos como hígado o bazo. La estrategia se orienta a preservar funciones y calidad de vida. Los estudios continúan en fases experimentales. Los resultados orientan futuros ensayos clínicos.

La urología figura como uno de los primeros campos de aplicación. El acceso directo al sistema urinario facilita pruebas controladas. La tecnología integra ingeniería, biología y medicina. Cada avance ajusta el control, la degradación y la precisión del movimiento. Los desarrollos actuales marcan una transición en el tratamiento del cáncer de próstata. La atención se desplaza hacia intervenciones pequeñas con efectos dirigidos.

VGB