Estados Unidos exige que Caracas ponga fin a sus vínculos con China, Rusia, Irán y Cuba como condición previa para cualquier entendimiento energético, de acuerdo con fuentes citadas por ABC News.
La estrategia apunta a reducir la presencia de rivales estratégicos de Washington en uno de los mayores reservorios de crudo del mundo y a asegurar una relación petrolera exclusiva que favorezca a Estados Unidos en el mercado de crudos pesados.
El secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo en una sesión informativa privada con legisladores que EU considera tener margen de presión porque los petroleros venezolanos están llenos. Según Rubio, Venezuela enfrentaría riesgo de insolvencia financiera en pocas semanas si no logra colocar sus reservas en el mercado internacional.
Te podría interesar
En la misma línea, el senador Roger Wicker confirmó en una entrevista con ABC News que el plan se basa en el control del petróleo venezolano y subrayó que no contempla el despliegue de tropas estadounidenses.
También puedes leer: "Trump y Rubio tienen la mira puesta en Cuba": The Washington Post
Te podría interesar
Reacciones internacionales a la presión de Estados Unidos
Hasta el momento, el Gobierno venezolano, dirigido de forma provisional por Rodríguez, no ha emitido una respuesta oficial. Sin embargo, la reacción regional e internacional ha sido inmediata.
Durante una sesión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), países como Colombia, Chile, México y Brasil condenaron el proceder estadounidense. Los representantes advirtieron que una injerencia de este tipo pone en riesgo la soberanía regional y sienta un precedente peligroso para el equilibrio diplomático en América Latina.
Desde Pekín, el Ministerio de Exteriores calificó la exigencia como un acto de “intimidación”. La portavoz Mao Ning afirmó el 7 de enero, en rueda de prensa, que Venezuela “es un país soberano y goza de plena y permanente soberanía sobre sus recursos naturales”, en referencia a las informaciones publicadas por ABC News sobre las condiciones impuestas por Washington.
Analistas interpretan el movimiento de Washington en una clave geopolítica más amplia. La exigencia de romper relaciones con China, Rusia, Irán y Cuba busca reconfigurar el mapa de alianzas en el hemisferio occidental y contener la influencia de los principales competidores estratégicos de Estados Unidos en Venezuela, utilizando el control energético como palanca de poder político.
Contexto interno en Venezuela tras la ofensiva estadounidense
En paralelo a la situación diplomática del país, Venezuela ha comenzado a recuperar parcialmente la normalidad tras el ataque militar de Estados Unidos que sorprendió la madrugada del sábado a Caracas y a estados vecinos y culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro.
Un recorrido realizado por la agencia noticiosa EFE constató la reapertura gradual de oficinas, comercios y servicios de entrega, aunque con cierres anticipados y menor actividad nocturna. El transporte público opera de forma parcial y se mantienen controles de seguridad en puntos estratégicos de la capital.
“Sí hay un poquito como de suspenso, pero normal (…) está la gente en la calle”, dijo a EFE Carlos Cruz, trabajador de una empresa de entregas, que intenta finalizar su jornada antes del anochecer. Centros comerciales cierran antes de su horario habitual y solo permanecen abiertos servicios esenciales.
Algunos ciudadanos describen un ambiente de tensión y shock. “Ha estado tenso”, señaló Juan Flores, de 62 años, quien calificó la operación militar como “muy tremenda”. Mientras tanto, el Gobierno reabrió instituciones y continúan las convocatorias a marchas en respaldo a Maduro.
También puedes leer: Donald Trump estaría dispuesto a comprar Groenlandia
Con información de EFE.
AJA
