MINEÁPOLIS

Caso Pretti: Obama y Clinton cuestionan versión oficial sobre Mineápolis

Obama pidió que “esto se detenga” y urgió a la administración de Trump a reconsiderar su enfoque, trabajar de forma constructiva con el gobernador Walz, el alcalde Jacob Frey y las policías locales para evitar más caos

Créditos: Efe
Escrito en MUNDO el

Los expresidentes de Estados Unidos, Barack Obama y Bill Clinton, así como la ex primera dama Michelle Obama, condenaron la muerte de Alex Pretti, un enfermero de 37 años abatido por agentes federales de inmigración en Mineápolis, y calificaron el caso como una “tragedia desgarradora” que evidencia un deterioro de valores fundamentales y una actuación “vergonzoso, ilegal y cruel” por parte de autoridades federales.

En un comunicado fechado el 25 de enero de 2026, Obama sostuvo que, si bien las agencias federales y los agentes migratorios enfrentan tareas complejas, la ciudadanía espera que actúen “de manera legal y responsable” y en coordinación con autoridades estatales y locales. “Eso no es lo que estamos viendo en Minnesota; estamos viendo lo contrario”, afirmó.

El exmandatario criticó las tácticas de agentes enmascarados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y otros cuerpos federales, a quienes acusó de operar con impunidad y de emplear métodos diseñados para “intimidar, hostigar y poner en peligro” a residentes.

Señaló que estas prácticas han derivado en la muerte de dos ciudadanos estadounidenses —Alex Pretti y Renee Good— y reprochó que la administración federal haya ofrecido explicaciones públicas “no sustentadas por investigaciones serias” y “contradichas por evidencia en video”.

La postura de Bill Clinton

A esta condena se sumó la del expresidente Bill Clinton, quien también difundió un posicionamiento público el 25 de enero en el que calificó como “inaceptables” las escenas registradas en Mineápolis y en otras comunidades del país. Clinton afirmó que nunca pensó ver en Estados Unidos operativos en los que personas —incluidos menores— fueran detenidas en sus hogares, centros de trabajo o en la vía pública por agentes federales enmascarados.

En su declaración, el exmandatario subrayó que ciudadanos y manifestantes pacíficos que ejercían su derecho constitucional a observar y documentar la actuación de las fuerzas del orden han sido detenidos, golpeados y gaseados, y recordó que en los casos de Renee Good y Alex Pretti estas acciones terminaron con personas “disparadas y asesinadas”. “Todo esto es inaceptable y pudo haberse evitado”, sostuvo.

Clinton acusó además a las autoridades federales de mentir de manera sistemática sobre lo ocurrido y de pedir a la población que no creyera “lo que ha visto con sus propios ojos”, al tiempo que —dijo— se han impulsado tácticas cada vez más agresivas y confrontativas, incluyendo obstáculos a las investigaciones de autoridades locales sobre estos hechos.

Finalmente, advirtió que el país atraviesa uno de esos momentos históricos en los que las decisiones colectivas marcarán el rumbo de Estados Unidos durante décadas. “Si entregamos nuestras libertades después de 250 años, quizá nunca las recuperemos”, alertó, y llamó a la ciudadanía a alzar la voz, defender la democracia y recordar que el país “pertenece al pueblo”.

Patrulla Fronteriza defiende a agentes del ICE

El comandante general de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, dijo que hay "mucha especulación" sobre si los agentes habían visto a Alex Pretti blandiendo un arma antes de matarlo a tiros, y que los agentes "tuvieron una fracción de segundo para tomar una decisión".

En un momento de la conferencia de prensa del Departamento de Seguridad Nacional, un periodista preguntó a Bovino si los agentes habían visto a Pretti blandiendo un arma, a lo que Bovino respondió: "Hay mucha especulación al respecto".

Bovino dijo que los agentes involucrados en el tiroteo de Pretti permanecerían en la agencia, pero no en Mineápolis. Anteriormente, en CNN, Bovino dijo que esos agentes "muy probablemente estarían en servicio administrativo".

Durante la conferencia, el comandante general se refirió a las dos personas que murieron a tiros a manos de agentes federales en Mineápolis este mes como "sospechosos".

Nuevos videos del asesinato de Pretti

Las declaraciones de Obama se producen tras la difusión de nuevos videos del operativo del sábado en Mineápolis. En las imágenes se observa a Pretti, quien grababa con su teléfono, encarándose con agentes durante una redada; luego intenta proteger a dos civiles tras empujones de los oficiales. En otro momento, un agente rocía gas contra Pretti y otros dos ciudadanos; posteriormente, varios agentes lo rodean, forcejean con él y le disparan en repetidas ocasiones cuando se encuentra en el suelo.

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El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aseguró que Pretti portaba un arma semiautomática y cargadores, versión respaldada en conferencia por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien afirmó que la víctima “atacó a los agentes” y calificó el hecho como “terrorismo doméstico”. Sin embargo, en los videos difundidos hasta ahora no se observa a Pretti portando un arma; en una de las tomas, parece que un agente retira un arma similar a la descrita por el DHS segundos antes de los disparos.

Noem indicó que el Gobierno federal investiga el caso y que no colaborará con autoridades de Minnesota ni con el gobernador Tim Walz, a quien dijo no considerar fiable. Horas antes, Walz había señalado que no permitiría una investigación exclusiva federal, como ocurrió —según dijo— en el caso de Renee Good, fallecida hace menos de tres semanas en Mineápolis por disparos de un agente del ICE.

Obama pidió que “esto se detenga” y urgió a la administración a reconsiderar su enfoque, trabajar de forma constructiva con el gobernador Walz, el alcalde Jacob Frey y las policías locales para evitar más caos y alcanzar objetivos legítimos de seguridad. Asimismo, llamó a respaldar las protestas pacíficas en Mineápolis y en otras ciudades como recordatorio de la responsabilidad ciudadana de “alzar la voz contra la injusticia, proteger las libertades básicas y exigir cuentas al gobierno”.

Las redadas a gran escala en Mineápolis fueron ordenadas a inicios de enero por el Gobierno del presidente Donald Trump, en un contexto de denuncias sobre presunta malversación de fondos federales vinculados a guarderías gestionadas por miembros de la comunidad somalí, tras la difusión de un documental de un creador conservador. En la ciudad se ha reportado la llegada de un contingente de agentes federales que supera en cinco veces a la fuerza policial local.

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