En el contexto de la guerra en Gaza y del debate internacional sobre la reconstrucción del territorio palestino, Estados Unidos ha promovido la creación de un nuevo organismo internacional denominado Consejo para la Paz. La iniciativa ha llamado la atención no solo por su propósito de “promover la estabilidad y garantizar una paz duradera”, sino porque, de acuerdo con su carta fundacional, los países invitados deben aportar al menos mil millones de dólares para formar parte del grupo.
La Casa Blanca ha enviado invitaciones a diversos líderes mundiales para integrarse a este consejo, que estaría presidido por el propio Donald Trump, con amplias facultades ejecutivas y de decisión.
En ese sentido, el marco del Foro Económico Mundial de Davos, Estados Unidos formalizó la creación de la Junta de Paz, un nuevo organismo internacional promovido por el presidente Donald Trump, quien aseguró que la iniciativa ya está en vigor y aspira a convertirse en una de las estructuras más influyentes para la consolidación de la paz global, con un foco inicial en Gaza y Medio Oriente.
Te podría interesar
También puedes leer: Trump presiona a Macron con aranceles al vino y la champaña
Durante la ceremonia de firmas celebrada en Suiza, el mandatario estadounidense aseguró que la Junta “está funcionando maravillosamente” y que “casi todos los países quieren ser parte de ella”.
Te podría interesar
Consejo de Paz de Estados Unidos: origen y objetivos
Según los estatutos fundacionales, el Consejo para la Paz es una entidad internacional creada para restablecer una gobernanza fiable y legítima y garantizar la paz en regiones afectadas o amenazadas por conflictos armados. El documento subraya la necesidad de una organización internacional más ágil y eficaz que los mecanismos multilaterales tradicionales.
Aunque fue concebido inicialmente para supervisar la reconstrucción de Gaza, devastada por más de dos años de guerra, su mandato no se limita exclusivamente al territorio palestino, lo que ha generado inquietud en varias capitales europeas y entre analistas en relaciones internacionales.
La carta constitutiva establece que los países miembros podrán integrarse por periodos de tres años, con posibilidad de ampliarlos si realizan aportaciones superiores a mil millones de dólares en efectivo durante el primer año. Este esquema financiero ha sido uno de los puntos más polémicos del proyecto.
Donald Trump y el poder dentro del Consejo de Paz
De acuerdo con los documentos oficiales, Donald Trump será el “presidente inaugural del Consejo para la Paz”. Entre sus atribuciones destacan:
- Invitar discrecionalmente a los países que considere adecuados.
- Revocar la participación de un Estado, salvo que dos tercios de los miembros ejerzan un veto.
- Tener autoridad exclusiva para crear, modificar o disolver entidades subsidiarias.
- Ser la instancia final en la interpretación y aplicación de los estatutos.
Además, cada Estado miembro ejercerá un mandato de hasta tres años, renovable únicamente por decisión del presidente del Consejo.
Aunque el foco inicial del Consejo de Paz es Gaza, una carta enviada a los países invitados señala que se trata de una organización internacional orientada a la estabilidad global, sin restricciones geográficas claras.
Haciendo énfasis en este punto, y ante los llamados miembros fundadores, Trump elogió sus propias acciones en política exterior y sostuvo que las tensiones que afectan a Europa, Estados Unidos y Medio Oriente “realmente se están calmando”.
“Están sucediendo muchas cosas buenas. Hace apenas un año, el mundo estaba en llamas; mucha gente no lo sabía”, afirmó el presidente estadounidense, quien añadió que con la Junta de la Paz “podremos hacer prácticamente lo que queramos”.
Entre los líderes presentes figuraron el presidente argentino Javier Milei, el primer ministro húngaro Viktor Orbán, el primer ministro de Pakistán Shehbaz Sharif y el presidente de Paraguay Santiago Peña.
También puedes leer: El autoritarismo de Trump erosiona los derechos humanos: Amnistía Internacional
Colaboración con la ONU
A pesar de sus críticas históricas a la ONU, Trump afirmó que el organismo internacional tiene un “enorme potencial” y que la cooperación entre ambas entidades es “algo único en el mundo”.
Según explicó, esta combinación representa “el primer paso hacia un futuro mejor para Medio Oriente”. Dentro del marco de la Junta de Paz se incluye una Junta Ejecutiva de Gaza, encargada de supervisar el trabajo sobre el terreno de un grupo administrativo en el enclave palestino, de acuerdo con información de la Casa Blanca.
Arabia Saudita había señalado previamente que un bloque de países de mayoría musulmana, Arabia Saudita, Turquía, Egipto, Jordania, Indonesia, Pakistán y Qatar, respalda el objetivo de consolidar un alto el fuego permanente en Gaza, apoyar la reconstrucción y avanzar hacia una “paz justa y duradera”.
Quiénes integran la Junta de Paz
La Casa Blanca nombró recientemente a siete miembros del Comité Ejecutivo fundador, entre ellos Marco Rubio; el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga; el enviado a Medio Oriente Steve Witkoff; Jared Kushner y el ex primer ministro británico Tony Blair.
En la ceremonia participaron representantes de 19 países, incluidos Argentina, Paraguay, Indonesia, Jordania, Kazajstán, Marruecos, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Turquía.
Israel, pese a anunciar su adhesión, no participó en la firma. El presidente israelí Isaac Herzog se encontraba en Davos, pero un portavoz confirmó que no asistiría al acto.
El Reino Unido fue invitado, aunque la ministra de Exteriores Yvette Cooper indicó que aún no decide firmar por preocupaciones relacionadas con la posible participación del presidente ruso Vladímir Putin. Francia y otros aliados europeos tampoco se han sumado hasta ahora.
Trump aseguró que Putin “había aceptado” la invitación. La agencia estatal rusa TASS informó que el mandatario ruso estaría dispuesto a transferir US$1.000 millones en activos a la Junta, fondos que podrían provenir de bienes rusos congelados en Estados Unidos.
China cuestiona la iniciativa
China confirmó haber sido invitada, pero expresó dudas sobre el organismo, especialmente por su relación con la ONU.
“China siempre ha practicado el verdadero multilateralismo”, declaró el portavoz del Ministerio de Exteriores, Guo Jiakun, subrayando el papel central de Naciones Unidas.
Medios estatales chinos fueron más críticos y cuestionaron si la Junta de Paz está “realmente a favor de la paz” o si se trata de un “club privado” con una cuota de entrada de mil millones de dólares.
AJA
