Al estilo de las operaciones impulsadas por Donald Trump y Estados Unidos en el Caribe contra petroleros de Venezuela, Francia interceptó un buque ruso en el Mediterráneo. La acción replicó el esquema de abordaje, verificación e inmovilización aplicado por Washington para vigilar flujos de crudo bajo sanciones internacionales. El operativo se ejecutó este 22 de enero de 2026.
La Marina francesa realizó la intercepción del petrolero ruso Grinch en el Mar de Alborán, entre las costas de España y Argelia. Autoridades navales actuaron tras detectar irregularidades en la documentación del buque y en su bandera de registro. La operación contó con coordinación de servicios de inteligencia de países aliados.
El petrolero partió del puerto ruso de Múrmansk y navegó con una bandera atribuida a las islas Comoras. Las autoridades francesas identificaron ese registro como no válido. El barco utilizó también el nombre Carl en listas de sanciones de la Unión Europea y de EU.
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Tras el abordaje, fuerzas francesas escoltaron al buque a una zona de fondeo. Ahí inició una investigación judicial bajo supervisión de autoridades francesas. La tripulación, de origen indio, permaneció a disposición de los procedimientos legales establecidos.
Red de buques bajo vigilancia internacional
El petrolero interceptado forma parte de una red marítima utilizada para transportar crudo ruso fuera de los canales formales. Autoridades francesas estiman que este conjunto de embarcaciones opera con cambios de nombre, bandera y ruta para evadir controles internacionales. Estas prácticas se mantienen bajo observación desde el inicio del conflicto en Ucrania.
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La vigilancia europea se concentró en el Mediterráneo tras el refuerzo de sanciones energéticas contra Rusia. Francia coordinó estas acciones con socios como Reino Unido, EU y miembros de la Unión Europea. El objetivo se centró en supervisar rutas marítimas y verificar el cumplimiento del derecho internacional.
Este tipo de intercepciones se registró semanas después de un abordaje realizado por fuerzas estadounidenses a otro petrolero ruso. Las acciones reflejan una convergencia entre aliados occidentales para aplicar controles directos en altamar.
El método francés siguió patrones similares a los utilizados por EU en el Caribe. Washington aplicó ese esquema contra petroleros vinculados a Venezuela mediante inspecciones navales, escoltas forzadas y control de cargamentos energéticos.
Postura de Macron y reacción de Zelenski
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, declaró que su gobierno aplicará controles marítimos conforme al derecho internacional. El mandatario señaló que Francia no permitirá operaciones que eludan sanciones vigentes. Macron afirmó que la intercepción se realizó bajo la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar.
Macron indicó que estas acciones buscan asegurar la aplicación efectiva de las sanciones económicas. El gobierno francés comunicó que mantendrá la vigilancia sobre buques vinculados con redes energéticas sancionadas. Las autoridades navales continuarán con inspecciones en aguas bajo su área de influencia.
Desde el Foro Económico Mundial en Davos, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, reaccionó a la operación francesa. El mandatario agradeció la actuación de Francia y pidió que estas intercepciones se realicen de forma regular. Zelenski solicitó que los países aliados consideren medidas adicionales sobre el crudo transportado.
Zelenski señaló que el control del transporte energético impacta directamente en los recursos utilizados por Rusia. El gobierno ucraniano mantuvo su llamado a reforzar la presión internacional sobre las rutas de exportación de petróleo ruso.
Antecedente: operaciones de EU en el Caribe
Las acciones francesas se alinean con la estrategia aplicada por EU contra petroleros vinculados a Venezuela. Desde finales de 2025, Washington ejecutó intercepciones navales en el Caribe y el Atlántico. Estas operaciones incluyeron abordajes, inspecciones y retención de buques.
EU implementó estas medidas bajo operaciones militares y administrativas que permitieron controlar destinos y operadores del crudo venezolano. Las autoridades estadounidenses también procedieron al decomiso y venta de cargamentos incautados. Este esquema se mantuvo como referencia para otros aliados.
Con la intercepción del Grinch, Francia adoptó un modelo de control marítimo similar al aplicado por Trump. La medida refuerza la coordinación occidental para vigilar el comercio energético sujeto a sanciones internacionales.
VGB
