CHIPS WAR

La Chip War: el nuevo “triángulo de la Bermudas” de la tercera guerra mundial

Estados Unidos están enfrascados en un conflicto más allá de lo diplomático donde el tercer jugador, es en realidad el líder de la industria de semiconductores

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Estados Unidos y China están enfrascados en una cada vez más tensa relación por la llamada Chip War, la guerra de suministro de semiconductores para muchas industrias como computación y automotriz o las telecomunicaciones que ha frenado el crecimiento post pandemia de estas dos industrias clave en la economía mundial. Estados Unidos sigue siendo líder mundial en investigación y diseño de semiconductores, pero su participación en la fabricación mundial ha caído del 37% en 1999 al 12 % en la actualidad, de acuerdo con datos internacionales.

Taiwán, la isla rebelde que reclama China, ahora representa la mayor parte de la fabricación: produce el 60 % de los chips del mundo y más del 90% de sus chips lógicos de vanguardia, componentes clave en las herramientas de comunicación y computadoras más avanzadas del mundo y críticos en la carrera por el liderazgo en inteligencia artificial. Después de Taiwán, los otros principales fabricantes de semiconductores son Corea del Sur (que lidera la producción de chips de memoria), Japón y China, en ese orden. Estados Unidos ha caído al quinto lugar.

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El problema mundial

Estos datos representan el verdadero problema mundial. Especialistas reconocen los peligros de dejar la cadena de suministro de un componente tan esencial en una economía cada vez más digital vulnerable a una interrupción prolongada o a la negación deliberada por parte de un adversario. La "hambruna de chips" que surgió a nivel mundial en 2020 causó estragos en una amplia variedad de industrias. Peor aún sería una escasez de chips, o un embargo impuesto por una potencia hostil, que paralizara la producción y el mantenimiento de los sistemas de armas estadounidenses avanzados.

El juego de Taiwán

En la revista Foreign Affairs, Larry Diamond, Jim Ellis y Orville Schell, especialista de la Universidad de Stanford, excomandante del Comando Estratégico de los Estados Unidos y director del Centro de Relaciones entre Estados Unidos y China en la Asia Society, advierten en un artículo que dos de las mayores áreas de riesgo en una relación cada vez más tensa entre Estados Unidos y China son la seguridad de Taiwán y la seguridad de la cadena de suministro de semiconductores. Cada uno es mucho en juego y difícil por derecho propio. “Pero en conjunto, se vuelven aún más desafiantes”.

Y el problema no solo es entre China y Estados Unidos. Tiene mucho qué ver Taiwán y dichos especialistas lo llaman “el triángulo de Silicio”, un problema de tres que puede hundir a cualquiera de los tres países más como si un barco cruzara por el triángulo de las Bermudas y perdiera toda comunicación.

“Encontrar una manera de manejar este traicionero ‘triángulo de silicio’ entre Beijing, Taiwán y Washington es, por lo tanto, uno de los desafíos más importantes y más difíciles para la política exterior estadounidense en la actualidad”, advierten los especialistas en la revista Foreign Affairs.

¿Qué ha sido la Chip War?

En la Chip War, donde Estados Unidos busca frenar a China y bloquearle el acceso a tecnología estadounidense, en una carrera donde han usado globos espía para el robo de información, ahora China está dispuesta a "proporcionar un buen entorno y servicios a las empresas de capital extranjero", aseguró hoy el ministro de Comercio de China, Wang Wentao, al presidente ejecutivo de Apple, Tim Cook.

Desde enero se publicó que Estados Unidos ya le declaró la guerra a China con bloqueos comerciales como el fomento a la fabricación de microchips, microprocesadores que son esenciales para diversas industrias como la automotriz y las telecomunicaciones, por lo que la guerra comercial y tecnológica puede ser un preámbulo para la tercera guerra mundial, en el contexto de diversos conflictos bélicos como los de Rusia en Ucrania y la escalada armamentista conocida como al guerra fría 2.0, donde las potencias económicas vuelven a acumular armamento y capacidad militar. La Chips War.

El contexto es también la alta inflación a nivel mundial, el paulatino regreso a la normalidad tras la pandemia de covid-19. EU quiere frenar y aislar a China, y con ello, frenar el liderazgo hegemónico e ideológico del gigante asiático.

China no puede comprar tecnología de Estados Unidos, donde quiera que esta se produzca, lo que ha provocado una crisis de hardware y talento humano en la industria de los chips. Eso es la Chips War.

Pero mientras frena a China, Estados Unidos quiere producir más microchips. Con la ley CHIPS y Ciencia se dotan unos 53,000 millones en subsidios a compañías que decidan fabricar microchips en territorio estadounidense.

Las restricciones de Estados Unidos lastiman a China, donde más le duele. Por ejemplo, de manera extraoficial, Apple abandonó un acuerdo para comprar microchips de memoria de una de las fabricantes más exitosas de China, la compañía Yangtze Memory Technologies Corp, debido a las restricciones. Lo que pasó con Huawei hace algunos años se está repitiendo, de acuerdo con la BBC Mundo.

Secretos comerciales

China ha exacerbado sus prácticas de espionaje para ayudarse a ser más competitiva. El caso de General Electric, donde un empleado estadounidense de origen chino robó información confidencial y enviada al gobierno chino, es un ejemplo de la Chips War que puede derivar en una escalada del conflicto hasta tintes militares, como ya se ve en otras latitudes con la guerra fría 2.0 y posiblemente la tercera guerra mundial.

Dentro de este juego entra China, quien, de acuerdo con especialistas, se encuentra en una considerable ventaja por encima de Estados Unidos quien no cuenta con los recursos suficientes para un conflicto armado de esas dimensiones.

Dicho informe puntualiza que dentro de una guerra, Estados Unidos se quedaría a la tercera semana sin municiones suficientes para combates de largo alcance lo cual se encuentra generado por asistencia militar que está brindando dicha nación a Ucrania en contra de Rusia.