La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, nombró a Enrique Irazoque Palazuelos como nuevo titular de la Secretaría de Planeación y Ordenamiento Territorial (Metrópoli), un ajuste en su gabinete que ocurre en medio de señalamientos y controversias por la consulta pública del Plan General de Desarrollo (PGD), a cargo de esta dependencia.
El cambio se da a cinco meses de que, en sustitución de Alejandro Encinas, fuera designado como secretario de Metrópoli Pablo Yanes, quien ahora deja el cargo para asumir la titularidad de la Secretaría de Bienestar e Inclusión Social, tras la salida de Araceli Damián, quien regresó a su plaza académica en El Colegio de México.
“Pablo Yanes se convierte en el Secretario de Bienestar, que no es nada nuevo para él. Y por otro lado, en su secretaría, en la Secretaría de Ordenamiento Territorial, el subsecretario Irazoque, aquí presente, sube como Secretario”, explicó la mandataria.
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Araceli Damián regresa a la academia
En conferencia, Brugada informó que la salida de Araceli Damián de la Secretaría de Bienestar ocurrió desde el fin de semana, debido a que concluyó su licencia académica y debía reincorporarse a sus labores como profesora investigadora.
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“Ya no pudo renovar su licencia… o regresaba a su trabajo de investigadora o perdía todos sus derechos”, explicó.
En su lugar fue designado Yanes, quien este sexenio ha fungido como secretario de Educación, Ciencia y Tecnología, titular de Metrópoli y, ahora, secretario de Bienestar.
Metrópoli estrena secretario en medio de controversia
La Secretaría de Planeación y Ordenamiento Territorial es la encargada de coordinar y consolidar el Plan General de Desarrollo, instrumento que definirá la política urbana de la ciudad en los próximos 20 años.
El relevo ocurre mientras el proceso de consulta pública se encuentra en su etapa final y a dos días de su cierre oficial, previsto para el 10 de abril, en medio de críticas de organizaciones sociales que han señalado irregularidades en su implementación.
Entre los señalamientos se encuentran la falta de consulta previa, libre e informada en pueblos y barrios originarios, así como la ausencia de información accesible y mecanismos claros para incorporar las propuestas ciudadanas al documento final.
Asimismo, representantes vecinales han advertido que el Plan plantea facilidades para cambios de uso de suelo, empoderamiento de las “Casas de Gobierno” y debilitamiento de las figuras de copacos.
Las organizaciones han advertido que, de no modificarse el proceso, promoverán amparos y otras acciones legales para impugnar la validez de la consulta.
Es en este contexto cuando sucede el segundo cambio en la titularidad de Metrópoli en menos de cinco meses.
