En junio de 2025, Hernaldo Ramos, baterista y productor musical, fue atropellado por un motociclista en el cruce de Paseo de la Reforma y la estación Hidalgo del Metro, uno de los puntos con mayor incidencia de hechos de tránsito en la Ciudad de México. El impacto le provocó fracturas múltiples en la pierna derecha y una fractura de clavícula izquierda. Las lesiones lo dejaron sin poder trabajar y, en consecuencia, sin ingresos, justo cuando comenzaron a acumularse los gastos médicos y de recuperación.
A ocho meses del atropellamiento, Quálitas, el seguro del motociclista, se ha negado a cubrir una indemnización que compense los salarios caídos y los más de 200 mil pesos que, según calcula Hernaldo, ha desembolsado en insumos como silla de ruedas, muletas y materiales de curación que el IMSS no le proporcionó, además de honorarios legales y costos de transporte
La situación de Hernaldo, afirma el expresidente de la CONDUSEF, Mario di Constanzo, refleja la estrategia de las aseguradoras que “juegan a que las víctimas se cansen de reclamar” para evadir pagos. En este sentido, calificó el grado de cumplimiento de los seguros como “menos de cinco”.
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“Iba cruzando la cebra peatonal, el semáforo estaba en verde y aún así me atropellaron”.
El 19 de junio de 2025, Hernaldo Ramos se dirigía a su casa ubicada en la alcaldía Gustavo A. Madero. Salió del Metro y se dirigía a la estación Hidalgo de la línea 7 del Metrobús, sobre Paseo de la Reforma. Eran aproximadamente las 10 y media de la noche cuando un motociclista se pasó el alto y lo impactó mientras él caminaba sobre la cebra peatonal.
“Tuve varios golpes, pero de entre ellos los más graves fueron dos fracturas”, dijo Hernaldo en entrevista con La Silla Rota.
El accidente le provocó fractura de tibia y peroné en la pierna derecha y fractura de la clavícula izquierda, lesiones que ocho meses después del accidente aún no han sanado del todo.
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Tras el impacto, Hernaldo observó cómo el motociclista que lo había atropellado fue detenido por policías que se encontraban en la zona. Segundos después, perdió la conciencia. Despertó cuando personal de Protección Civil le brindaba primeros auxilios, inmovilizó su pierna y lo subió a una ambulancia para trasladarlo al Hospital General Regional No. 2 del IMSS, ubicado en Villa Coapa.
Hernaldo permaneció cuatro días en urgencias antes de su primera cirugía. Durante la hospitalización sufrió una tromboembolia grasa relacionada con el accidente, que requirió atención médica adicional.
Durante los meses siguientes, Hernaldo recibió fisioterapia, pero no ha podido recuperar la movilidad completa de la pierna derecha, por lo que sigue utilizando muletas para trasladarse. Además, ha necesitado silla de rueda y materiales de curación que el IMSS no le proporcionó, cubriendo gran parte de los gastos por su cuenta.
Aseguradora trató de eludir responsabilidad
Mientras Hernaldo era atendido de sus fracturas, Qualitas, la aseguradora del motociclista responsable, intentó que su familia firmara un desistimiento de cualquier acción legal. “Querían engañar a la víctima y su familia, cosa que no tuvo lugar porque les dijimos que no lo hicieran”, señaló en entrevista con La Silla Rota Enrique Guerrero, abogado de Hernaldo.
Tras la negativa, el litigante afirma que las negociaciones con la aseguradora se han extendido durante ocho meses sin que se alcance un acuerdo.
Según Guerrero, la propuesta de indemnización más reciente de Qualitas fue de 90 mil pesos, una cifra que, de acuerdo con el abogado, no cubre los salarios caídos ni los gastos que Hernaldo ha asumido. “Ofrecen una cantidad irrisoria para una persona que estuvo seis meses postrada completamente”, agregó Guerrero.
El abogado explicó que la aseguradora ha priorizado sus intereses económicos, sin importar que esto afecte tanto la salud de Hernaldo como la situación legal del motociclista, su asegurado, ya que este debe firmar cada mes como medida cautelar y podría enfrentar posibles penas de prisión si no se garantiza la indemnización.
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“Lo único que están haciendo es empantanar el proceso y dificultar el acceso a la justicia para la víctima. Los tiempos corren en perjuicio de ambas partes, excepto de Qualitas, que protege su bolsillo sin garantizar la reparación integral del daño”, afirmó Guerrero.
El abogado advirtió que, de no llegar a un acuerdo, el motociclista podría enfrentar consecuencias legales graves, juicio, acumulación de daños y posibles penas de prisión.
El caso de Hernaldo aún no llega a juicio. La audiencia intermedia está programada para el 10 de marzo de 2026 y será determinante para definir si Qualitas realiza una oferta que cubra mínimamente los gastos médicos y salarios caídos.
Guerrero señaló que la estrategia de retrasar acuerdos es recurrente en la industria aseguradora. Desde el primer contacto, las compañías buscan presionar a las víctimas para que desistan de sus derechos, incluso cuando el siniestro ocurrió en flagrancia.
Aseguradoras en México están reprobadas: exdirector de Condusef
En esto coincide Mario Di Constanzo, expresidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), quien sostiene que el grado de cumplimiento de las aseguradoras en México es, en términos reales, "menos de cinco".
Según el especialista, el caso de Hernaldo es el resultado de un sistema diseñado para que las empresas aseguradoras maximicen sus utilidades, a costa de no pagar siniestros.
“El cumplimiento de los contratos en México está reprobado”, sentencia Di Constanzo. “Las aseguradoras hacen pólizas muy complejas, llenas de letras chiquitas y cláusulas de exclusión que la autoridad ha dejado pasar. No se trata sólo de que el seguro cubra la indemnización, sino de que lo haga a tiempo. En este caso, el seguro empieza a escatimar los pagos de una persona que lleva meses con salarios caídos; simplemente juegan a que la víctima se canse de reclamar”.
Para el exfuncionario, una de las fallas más graves radica en la falta de seguros estandarizados y simples que permitan a cualquier ciudadano entender sus derechos sin ambigüedades.
