CRIME ORGANIZADO

La conexión de la Nueva Familia Michoacana en Iztacalco, Iztapalapa y Neza

Los H1 A1 resultaron ser la Nueva Familia Michoacana, un grupo criminal asentado en Iztacalco e Iztapalapa; se presumen que este grupo delicuencial tienen como principal fuente de ingresos el narcomenudeo y al extorsión.

Escrito en METRÓPOLI el

Las fachadas de las casas de seguridad no dicen mucho. Una es un taller mecánico, la otra es una vivienda azul pastel y la tercera es un portón gris con motas blancas.

Allí se escondían kilos y kilos de cocaína que provino de Colombia y entró a México por el sureste. Una parte siguió su camino hacia los Estados Unidos y otra se quedó en el Valle de México.

Un testigo colaborador de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) declaró, en enero de 2026, que él mismo ayudó a descargar paquetes con droga que pertenecían a un distribuidor mayorista.

Las casas estaban en la calle Ángel de la Independencia, colonia Evolución, Nezahualcóyotl y varios grupos criminales se coordinaron para repartir la cocaína.

Consta en el expediente FGR/AIC/PFM/UCDS/IT/01313/2026 que la droga pertenecía a Sergio Maldonado Ochoa, “El Rosco”, capo del que poco o nunca se había hablado y que fue detenido el 4 de febrero de 2026 en Neza.

Lo que ocurría en esas casas de seguridad es interesante: a varios grupos delictivos se les avisaba que la droga ya estaba disponible para su venta al mayoreo.

A un representante de cada bando se le citaba en un punto cercano y se le daba la instrucción de dejar el coche estacionado y con las llaves puestas.

Un colaborador del “Rosco” arribaba e inmediatamente se llevaba el coche, previamente preparado con “clavos”, es decir, compartimentos secretos.

Dicho empleado del “Rosco” conducía entre kilómetro y medio y dos hacia una de las casas de seguridad, en la que cargaba el automóvil con la droga que se había comprado.

Luego, él mismo regresaba al punto donde había recogido el carro y se lo entregaba de regreso al comprador.

“Llegaban clientes con sus carros, a diversos lugares en donde los citaban; entre todos trasladaban los carros a las casas, los llenaban de droga y después los regresaban a los clientes para que no conocieran las casas”.

“’El Rubio’ llevaba la droga y ordenaba que se apuraran, ya que no la querían tener mucho tiempo por miedo a la policía. Las casas que conoció el denunciante eran cuatro que estaban en Ángel de la Independencia, colonia Evolución”, se lee en la carpeta de investigación de la FGR.

“El rubio” fue identificado posteriormente como Sergio Ramírez Pelayo, cuyo brazo derecho es su cuñado, Víctor Manuel Guzmán Cervantes, “El vik”, encargados de la logística del “Rosco” para pasar cargamentos de cocaína a través de Guatemala.

El “Rosco” tenía varios nexos criminales, principalmente con el cártel de Sinaloa y la facción de “Los “Chapitos”, pero vendía cocaína a bandas delictivas de CDMX y el Estado de México.

Una de ellas, inclusive, se había ganado la confianza para que sus integrantes participaran en la descarga y clasificación: los H1 A1.

“Cuando llegaba la droga, entre el ‘Cano’, ‘Pablito’; ‘Guillermo’, el ‘Barbas’; el ‘Caritas’, Roberto, los H1 A1, el denunciante y otros que no identificaba, la pesaban, la separaban, la repartían”, afirmó el testigo clave.

Los H1 A1 resultaron ser la Nueva Familia Michoacana, un grupo criminal asentado en Iztacalco e Iztapalapa, pero que poco o nada tiene que ver con la original Familia Michoacana, fundada por Nazario Moreno González, el “Chayo”, hace ya más de 20 años.

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La hermandad

Los H1 A1 están unidos por lazos de sangre. H es por Hurtado, que hace referencia a José Alfredo y Johnny Hurtado Olascoaga, “El pez” y “El fresa”, respectivamente. 

A1 es por “Alemán”, Yannick Iriarte, detenido por el atentado contra el empresario Eduardo N, ocurrido cerca del Aeropuerto de la Ciudad de México, el 15 de octubre de 2021.

Hasta julio de 2024, su hermano lideró el grupo delictivo. Se trata de Alan Iriarte Martínez, pero fue asesinado a balazos durante una fiesta en Iztapalapa.

Asesinato de Alan

Desde prisión, “El alemán” siguió mandando. En su momento la propia autoridad lo ligaba con la Unión Tepito, pero a la postre se descubrió que eran rivales a muerte.

Los H1 A1 conformaron una célula mafiosa estrechamente ligada con los hermanos Hurtado, hoy en día, dos de los delincuentes más buscados de México.

Sin embargo, los Iriarte lograron el permiso de la Familia Michoacana para identificarse como la Nueva Familia Michoacana en la zona metropolitana del Valle de México. Ahí donde su poder creció, según las autoridades que los persiguen.

La FGR y la Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina obtuvieron fotos del “Alemán” y sus principales operadores en fiestas en Guerrero, donde se ocultan los hermanos Hurtado. Se les ve trajeados, bebiendo champagne en casonas custodiadas por hombres armados y encapuchados.

Ellos mismos habían posado, años atrás, con “El fresa”, sosteniendo “cuernos de chivo” en un mensaje de alianza que parece ser profundo.

Pero a pesar de que los H1 A1 usan gorras y chalecos antibalas con las siglas clásicas de la Familia Michoacana, nada tienen que ver con la ideología que este cártel sostuvo desde sus inicios, a principios de los años 2000.

Los H1 A1 no son católicos ni toman decisiones con la biblia en la mano; tampoco hacen iniciaciones en la sierra y baños de sangre o canibalismo como solía hacer la gente del “Chayo”.

De acuerdo con las indagatorias, sus miembros son muy jóvenes y tienen creencias diversas, desde la Santa Muerte hasta el Angelito Negro o la religión Yoruba.

Sicarios de la célula H1 A1

Tienen como principal fuente de ingresos el narcomenudeo y al extorsión. 

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Sin embargo, los tianguis se les han vetado, pues estos quedaron bajo el control de Josué Ramírez Carrera, el “Tuerto” o el “Ojo de Vidrio”, hombre de confianza de los Hurtado y con mayor jerarquía en el cártel.

El Tuerto

El “Tuerto” ya estaba en la organización desde los tiempos de José María Chávez, el “Pony” y de Juan Carlos Muñoz Vargas, el “Pariente”, quienes controlaban el Estado de México y Nezahualcóyotl, respectivamente.

El “Tuerto” es un hombre sumamente violento. Desde 2023 tomó el control casi absoluto de la extorsión y el contrabando de los tianguis de CDMX y Edomex, particularmente los de Santa Cruz y el “Salado”.

Alemán

Por su parte, el “Alemán” parecía más un narcojunior que sus pares michoacanos. Posaba en redes con tigres de bengala, joyas, ropa Versace y era asiduo a las barberías desde donde se vendía su droga.

Hoy, acorde con informes de la SSC, tiene como encargados de H1 A1 a otro de sus hermanos, el menor, Axel Iriarte Martínez, el “Champi”.

"El Champi"

De ahí que, como con los hermanos Hurtado, en la Nueva Familia Michoacana todo quede en lazos de sangre.

Abajo de él estaba Jonathan Vega Caballero, el “Chivo”, medio hermano de los Iriarte, asesinado en noviembre de 2024. Estaba también, Guillermo Contreras, el “Galleta”, detenido en enero de 2025 y Raúl Marcos Tapia, el “Messi”, capturado ocho meses más tarde.

No obstante, bajo el mando del “Champi” quedan Arnulfo González, el “Soldado”, capturado en Edomex, el “Foo”, el “Canelo”; el “Nariz” y Jesús Barragan, el “Chucho”, a quien se le atribuyen varios homicidios de alto perfil contra miembros de la Unión, como el del “Pozoles”.

La guerra contra Juan Balta

Desde 2018, una sangrienta pugna tiene lugar en CDMX y Edomex que involucra a los H1 A1 contra Juan Balta.

Informes de la SSC dan cuenta de al menos 50 homicidios relacionados directamente con esta pelea. ¿La razón? Se ha difuminado con el paso de los años. A Juan Balta lo han acusado de matar inocentes y colaboradores del “Alemán”.

Juan Maldonado Amador, “Juan Balta” está preso desde 2018, pero aunque ha estado en el Altiplano, se les ha arreglado para seguir controlado su organización criminal.

También fue imputado por rentar a sus sicarios para asesinatos de alto perfil, como el de Abril Pérez Sagaón, aunque ha librado una y otra acusación sin poder obtener su libertad.

Balta es socio de la Unión, en su tiempo cercano a José Alberto Maldonado López, el “Betito”, uno de los capos más temidos de los últimos tiempos. Aunque comparten apellido, no son familiares.

Sin embargo, los pistoleros del Balta cometieron varios homicidios clave para entender el despegue de la Unión como el cártel más poderoso de Ciudad de México.

Uno de ellos fue el de Sergio Alcántara San Luis, el “Checo”, perpetrado en abril de 2018 en un gimnasio de la Benito Juárez. Luego el de su hermano, Ariel, en la explanada de la Alcaldía Venustiano Carranza, en junio de ese año junto con Reyna Orozco Hernández, hermana de Daniel, el “Patín”, viejo líder de narcomenudistas que sigue operando hasta la fecha.

El “Alemán” y su gente ha estado involucrada en decapitados, autos incendiados, tiroteos y encajuelados, como los del 10 de julio de 2018 en Nezahualcóyotl, donde 6 individuos fueron masacrados, 2 de ellos eran el “Yuca” y el “Turco”, empleados de Juan Balta que vendían droga a través de una red de taxistas.

Desde entonces, la guerra ha sido constante.

En 2025 ocurrieron 8 crímenes relacionados con esta disputa. No es precisamente por un territorio, sino por venganzas y alianzas que han dejado una estela de muerte.

Los de Juan Balta siguen siendo aliados de la Unión Tepito, que ha buscado controlar Iztapalapa e Iztacalco, en su tiempo con la ayuda del cártel de Tláhuac, pero cuando capturaron a Felipe Pérez Flores, el “Felipillo”, alineado con el “Betito”, los que quedaron con el cártel de Tláhuac se han ido del lado del “Champi” y los H1 A1