VENEZOLANOS EN CDMX

Venezolanos en CDMX: con trabajos precarios, pero aún dudan en volver a su país

A pesar de la caída de Nicolás Maduro, migrantes asentados en la CDMX narran el costo de dejar a sus familias, rehacer su vida y sobrevivir día a día mientras esperan poder volver

Con trabajos precarios, pero aún dudan en volver a su país
Venezolanos en CDMX.Con trabajos precarios, pero aún dudan en volver a su paísCréditos: Raúl Estrella | LSR
Escrito en METRÓPOLI el

En mercados, puestos ambulantes y negocios formales de la Ciudad de México, cientos de venezolanos se ganan la vida tras frustrarse su sueño de llegar a Estados Unidos. De acuerdo con los boletines estadísticos de la Secretaría de Gobernación, al menos 718 mil ciudadanos de Venezuela se entregaron o fueron detenidos por autoridades mexicanas entre 2019 y noviembre de 2025.

Durante el gobierno de Nicolás Maduro, más de 8 millones de venezolanos salieron de su país para buscar mejor suerte en el extranjero. La Silla Rota platicó con venezolanos que trabajan en la CDMX a pocos días de que el dictador fuera apresado para que se le juzgue en Estados Unidos por cargos de narcotráfico.

Los entrevistados relatan que su objetivo era llegar a EU para beneficiarse de la amnistía que el gobierno de Joe Biden decretó para los perseguidos políticos en esa nación sudamericana. Algunos de ellos pudieron llegar a su destino, pero otros fueron deportados tras la llegada de Donald Trump en 2025.

Omar e Imic, una pareja que salió junto con sus dos hijos, cuenta los problemas que enfrentaron por el trayecto de miles de kilómetros desde Venezuela a Estados Unidos.

“El paso de los niños cuesta mucho. Hay que estar pagando para caminar 10 cuadras y hay que pagar cada vez que uno va pasando”, dijo el hombre que trabaja en el Mercado de San Cosme.

Raúl Estrella | LSR

La hermana de Omar fue una de las pocas que logró llegar a Estados Unidos, pero fue deportada debido a la política contra migrantes de Trump.

Gabriel y Samuel salieron del país con la esperanza de encontrar una oportunidad de mejorar sus vidas. Hace un poco más de un año llegaron a México.

A pie, sin nada y dejando a sus familias, salieron de Venezuela para buscarse una vida. Ahora mantienen un puesto de elotes y esquites en la Alameda Central junto a la fuente de Venus en la Ciudad de México.

“Cuando empezó la crisis en 2013, me acuerdo yo. Nosotros hacíamos una cola de mil personas, mil 200 personas para comprar un solo arroz o una sola leche, y a veces no conseguías nada. Hacías la cola y perdías la madrugada, el sueño, todo”, relató Gabriel.

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Regresar o quedarse

Los venezolanos que platicaron con La Silla Rota trabajan en la informalidad, pero al menos han conseguido una estabilidad de la que no gozan quienes viven en campamentos o aún rondan las calles pidiendo dinero.

Franci, quien vive de la venta de pasteles de tres leches, y su esposo, Juan, dijeron que lo más complicado en todos estos años ha sido vivir lejos de la familia, reiniciar sus vidas y vivir el día a día.

“No nos quejamos porque el trabajo da estabilidad. No como la que teníamos en nuestro país, pero por lo menos nos da el sustento del día a día, la renta y las cosas que uno necesita, pero ahí estamos”, explicó.

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Sobre el dilema de permanecer en México o regresar a su país, cuyas condiciones reales desconocen, Franci señaló: “aún está todo complicado, pero hay que esperar. Confiar en Dios que todo sea para bien y podamos regresar”.

Omar e Imic dicen estar contentos por la caída de Nicolás Maduro; desean regresar a su país, reencontrarse con sus familias y rehacer sus vidas, pero eso aún queda como un sueño lejano.

“Claro que vamos a regresar, pero tumbaron a un presidente. Puede caer otro igual o hasta peor”.

Gabriel y Samuel también dicen estar contentos, pero no saben a ciencia cierta cómo están las cosas en su país.

“Que nos dolaricen el país. Dolaricen el país ya estamos listos. Estamos listos con el dólar. Ese es el sueño”, contaron con una sonrisa.

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Contexto: La madrugada del 3 de enero, el gobierno de Venezuela denunció un ataque militar de Estados Unidos en localidades civiles y militares de los estados de Miranda, Aragua, La Guaira y la capital del país, Caracas.

Ese día se realizó un operativo encabezado por fuerzas estadounidenses en el cual resultó detenido el líder chavista, Nicolás Maduro, junto a su esposa, Cilia Flores.

De acuerdo con los boletines de Unidad de Política Migratoria de Gobernación, la migración venezolana creció de manera importante tras la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca.

En 2019, cuando la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, dijo que México recibiría a los migrantes con los brazos abiertos, apenas se registrados 452 casos de venezolanos que fueron entregados a las autoridades o canalizados a albergues para su apoyo.

En 2020 y 2021, los años de la pandemia de Covid, los números variaron poco: 183 y 4 mil 360 casos respectivamente. (Los boletines señalan “eventos de personas extranjeras” pero no precisan si se trata de personas que viajan solas o familias).

Para 2022, 2023 y 2024, cuando entró en vigor el programa humanitario que lanzó Biden, las autoridades mexicanas registraron 96 mil 197, 222 mil 143 y 361 mil 203 casos de venezolanos que se encontraron en México.

En 2025, ya con Trump en la presidencia, la cantidad de personas que llegó se redujo notablemente para alcanzar 34 mil 131 “eventos” entre enero y julio.

Raúl Estrella | LSR

VGB