Usuarios del Sistema de Transporte Colectivo Metro han manifestado su preocupación ante la separación de dos trabes, también conocidas como "ballenas", de cemento que sostienen las vías en la Línea 4, la cual conecta las estaciones Martín Carrera y Santa Anita.
El daño se localiza específicamente en el tramo elevado de la estación Bondojito, ubicada en la alcaldía Gustavo A. Madero, y es visible desde la avenida Congreso de la Unión.
De acuerdo con los reportes, esta situación no es nueva, ya que los ciudadanos han alertado a las autoridades sobre el problema desde el año pasado. A pesar de que la separación se agranda cada día y de las constantes denuncias de pasajeros y comerciantes locales, ninguna autoridad ha acudido al lugar para verificar la gravedad del daño, descartar riesgos o iniciar labores de reparación.
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Además del problema estructural en el paso de los vagones, se han identificado las siguientes afectaciones en la zona:
Hundimiento en el pavimento: La avenida Congreso de la Unión presenta un hundimiento permanente que afecta la circulación.
Reparaciones ineficaces: Locatarios aseguran que, aunque las autoridades acuden a tapar el hundimiento, lo hacen de forma momentánea y el problema persiste.
Otros daños en la línea: Personal del Metro informó que ya se notificó formalmente a las autoridades, mediante un oficio dirigido a Adrián Ruvalcaba, sobre esta separación y otros daños registrados en diversos tramos de la Línea 4, la cual fue inaugurada en agosto de 1981.
Hasta el momento, no existe un pronunciamiento oficial por parte del sistema de transporte respecto a las medidas de seguridad que se tomarán en este tramo elevado.
La Silla Rota documentó fallas en Línea 4 del Metro en agosto de 2025
El pasado mes de agosto de 2025, La Silla Rota tuvo oportunidad de recabar testimonios sobre fallas en la Línea 4 del Metro.
Apenas el convoy se eleva sobre Congreso de la Unión, el piso del vagón del Metro comienza a vibrar. Andrea viaja sentada mientras su cuerpo se zangolotea por el vaivén del tren. Trabaja entregando zapatos a domicilio por lo que conoce toda la ciudad; sin embargo, en la Línea 4, dice, viaja con temor. “Vivo cerca de la Línea 12 y se cayó siendo nueva”, dice a La Silla Rota.
A unos asientos de distancia, Alison, usuaria regular de la Línea, coincide. “Tiembla mucho y parece que se va a caer. De hecho, ahorita estaba pensando eso”, comenta, mientras explica que la vibración se siente más fuerte en los tramos “al aire”, donde las vías están descubiertas.
Ambas mujeres viajan con miedo por lo que sienten cada vez que el tren avanza sobre los tramos elevados, por el “chirrido” de las vías y por lo que se puede apreciar a simple vista: rieles que parecen “columpios”, en especial en entre las estaciones de Consulado y Fray Servando, donde las vibraciones son más intensas.
lrc
