METRO CDMX

Metro Línea 3 opera entre vibraciones, hundimientos y goteras

La Silla Rota documentó vibraciones, hundimientos, retrasos y falta de accesibilidad en la Línea 3 del Metro, a un año de la remodelación integral anunciada por el Gobierno capitalino

Créditos: Raúl Estrella / La Silla Rota
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Vibraciones constantes, hundimientos visibles, retrasos recurrentes y la falta de infraestructura básica para personas con discapacidad es lo que encuentran cotidianamente los usuarios de la Línea 3 del Metro, que será sometida a remodelación integral anunciada por el Gobierno capitalino para finales de 2026.

La Silla Rota realizó un recorrido por las 21 estaciones de la Línea 3 del Metro para constatar el estado de las instalaciones y documentar las denuncias de los pasajeros. Durante el trayecto se registró en video que el tiempo de espera entre convoyes oscila entre cuatro y cinco minutos en horas de alta demanda, una cifra que duplica los tiempos prometidos por el gobierno tras la modernización.

Asimismo, se pudo constatar un balanceo excesivo y vibraciones de los vagones en las estaciones del tramo Indios Verdes–La Raza, filtraciones de agua en algunas instalaciones y la ausencia de equipamiento de accesibilidad universal en la mayoría de las estaciones.

Hundimientos y vibraciones en el tramo Indios Verdes–La Raza

Unos de los puntos con más problemas de la Línea 3 se localiza en el tramo norte, específicamente entre las estaciones Indios Verdes, 18 de Marzo, Potrero y La Raza. En estos puntos, el suelo se ha hundido de manera diferencial, creando pendientes y desniveles que afectan directamente la trayectoria de las vías.

La Silla Rota llevó a cabo un ejercicio en la estación Potrero, identificada como la zona con los hundimientos más severos y visibles a simple vista.

El ejercicio consistió en colocar una pelota en uno de los puntos más altos del andén y permitir que corriera libremente. Sin recibir impulso alguno, la pelota rodó por varios metros hacia las zonas más bajas de la estación, impulsado únicamente por la inclinación del suelo.

Esta prueba se repitió en tres ocasiones con resultados idénticos, lo que demuestra la pérdida de nivelación en la infraestructura. Estos hundimientos provocan que los trenes experimenten vibraciones violentas que son percibidas por los usuarios como movimientos sísmicos o desequilibrios repentinos.

Raúl Estrella | LSR

José, usuario regular de la línea, describió los movimientos como de “intensidad media, justo como lo que se está sintiendo en este momento", señaló en entrevista, mientras se sostenía del pasamanos.

Por su parte, Larissa, otra pasajera que utiliza de manera regular el tramo de La Raza hacia Indios Verdes, manifestó el temor que generan estas sacudidas. "Se siente muy raro porque la vibración ocurre de forma muy repentina. A veces me asusto un poco y me detengo porque llego a confundirlo con un temblor", explicó.

“No tendría por qué moverse si la vía estuviera bien asegurada", añadió.

La intensidad de estas vibraciones fue registrada por este medio en el trayecto de Potrero a Indios Verdes, en el que los usuarios regularmente pierden el equilibrio y, en algunos casos, están a punto de caer debido a la falta de estabilidad del tren sobre los rieles desgastados.

Raúl Estrella | LSR

Trenes pasan cada 5 minutos

La frecuencia de los trenes es otro de los aspectos documentados durante el recorrido. La Silla Rota realizó dos ejercicios para medir el tiempo de espera entre convoyes. El primero se llevó a cabo en la estación Hidalgo a las 17:30 horas. Durante un periodo de 30 minutos, hasta las 18:00 horas, se registró la llegada de seis trenes.

Esto arrojó un promedio de paso de aproximadamente cinco minutos por unidad.

Este tiempo de espera se mantiene incluso en horarios de alta demanda y contrasta con el objetivo anunciado por el Gobierno de la Ciudad de México de reducir la frecuencia a menos de dos minutos tras la renovación de la línea.

El segundo ejercicio consistió en recorrer toda la Línea 3, desde Ciudad Universitaria hasta Indios Verdes. El trayecto completo tomó 58 minutos para cubrir las 21 estaciones. Sin embargo, de acuerdo con los testimonios recabados durante el recorrido, los retrasos son constantes y la espera entre estaciones puede extenderse de 10 a 15 minutos, dependiendo del tramo y del horario.

Raúl Estrella | LSR

Filtraciones y deterioro visible en estaciones

Además de los hundimientos y los largos tiempos de espera, se pudo constatar que en algunas estaciones hay filtraciones y zonas con paredes y techos expuestos.

Las filtraciones se registran principalmente en la estación Centro Médico, donde los charcos de agua se cubren con cartones o cubetas.

Asimismo, en estaciones como La Raza y Zapata, particularmente en las zonas de escaleras y de publicidad, no existe techo y se observa concreto expuesto.

Además, en muchas estaciones, los baños públicos no cuentan con paredes fijas y están cubiertos con lonas.

Raúl Estrella | LSR

Falta de accesibilidad para personas con discapacidad

Otro problema es la falta de infraestructura para personas con discapacidad. En la mayoría de las estaciones no existen elevadores que faciliten el acceso a personas con movilidad reducida o adultos mayores.

Durante el recorrido, La Silla Rota pudo conversar con la señora Magdalena, de 71 años, y a quien le falta una pierna, quien explicó que para personas como ella el uso del Metro representa una dificultad constante.

“En todas las líneas necesitamos elevadores para las personas de la tercera edad o que requieren un apoyo especial”, dijo.

En la estación Indios Verdes, además, se constató que los elevadores ubicados en las escaleras no se encuentran en funcionamiento.

Raúl Estrella | LSR

Contexto:

El 7 de enero, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, presentó el proyecto “Nueva Línea 3 del Metro: Movilidad que Transforma la Ciudad”.

El proyecto contempla una inversión de 41 mil millones de pesos y tiene como metas aumentar en 30 por ciento la capacidad de transporte, reducir el tiempo de espera a menos de dos minutos, lograr un ahorro energético de 35% y garantizar otros 50 años de vida útil.

De acuerdo con lo anunciado, los trabajos iniciarían formalmente a mitad de 2026, después de la Copa Mundial de la FIFA, con la premisa de mantener la operación de la línea con cierres mínimos.

El diagnóstico presentado por la Dirección del Metro reconoce hundimientos graves en el tramo Indios Verdes–Potrero, así como la obsolescencia del balasto, los durmientes y los trenes actuales, que superan los 47 años de servicio.

De acuerdo con cifras del STC, durante 2025 la Línea 3 transportó a 173 millones 388 mil 266 personas; como dato comparativo, México tiene 126 millones de habitantes de acuerdo con el censo 2020 del Inegi.

VGB