Autoridades sanitarias confirmaron la detección del primer caso de gusano barrenador del ganado en el Estado de México. El registro ocurrió en el municipio de Tlatlaya, al sur de la entidad. El hallazgo correspondió a una cabra con una herida abierta sin atención veterinaria. Esta condición permitió la presencia de larvas del parásito.
Personal técnico del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria validó el diagnóstico. La Comisión México–Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa participó en la verificación del caso. Tras la confirmación, la Secretaría del Campo estatal activó una alerta sanitaria preventiva. La dependencia inició acciones de vigilancia epidemiológica en la zona.
Las autoridades estatales informaron sobre la implementación de protocolos de seguimiento. Las acciones incluyeron recorridos de inspección y comunicación con productores locales. La estrategia contempló coordinación con autoridades municipales. El objetivo consistió en identificar posibles nuevos registros y aplicar medidas de control.
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La Secretaría del Campo anunció encuentros informativos con alcaldes y representantes ganaderos. Estas reuniones se programaron para los días siguientes al reporte. En ellas, las dependencias expusieron lineamientos de detección y notificación. Las autoridades concentraron los trabajos en el sur del estado por la actividad pecuaria de la región.
Confirmación oficial y acciones sanitarias
El gusano barrenador corresponde a la fase larvaria de la mosca Cochliomyia hominivorax. Este insecto deposita huevecillos en heridas, mucosas o en el ombligo de crías recién nacidas. Las larvas se alimentan de tejido vivo. Esta infestación provoca miasis en los animales afectados.
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La miasis genera lesiones que requieren atención inmediata. Sin tratamiento, el padecimiento afecta el estado físico del animal. Las autoridades sanitarias difundieron información técnica sobre el ciclo del parásito. Estas acciones buscaron facilitar su identificación en campo.
A nivel nacional, dependencias federales registraron más de 13 mil casos confirmados desde noviembre de 2024. Los reportes se concentraron en entidades del sur del país. También surgieron notificaciones recientes en otras regiones. Las cifras forman parte de los reportes oficiales del sector agropecuario.
En el ámbito comercial, Estados Unidos mantuvo la suspensión de importaciones de ganado vivo desde México. Esta decisión impactó el intercambio pecuario bilateral. Las autoridades federales cuantificaron pérdidas superiores a 800 millones de dólares. El flujo anual de exportación registró una reducción sostenida.
Panorama nacional y contexto económico
Las autoridades sanitarias reiteraron que el consumo de carne no representa riesgo para la población. Los procesos de inspección impiden la comercialización de animales infectados. Las revisiones se realizan antes del ingreso a la cadena de suministro. Estas acciones forman parte de la normatividad vigente.
Senasica y autoridades estatales difundieron la campaña “Sin heridas no hay gusaneras”. La estrategia se dirigió a productores de ganado de la región. El mensaje central promovió la detección temprana de lesiones. También incluyó la notificación inmediata de casos sospechosos.
Entre las medidas preventivas, las dependencias recomendaron la revisión diaria del ganado. La limpieza y desinfección de heridas figuró como una acción básica. Las autoridades indicaron el uso de polvos curativos con Cumafos y Propoxur. Estas sustancias se emplean conforme a lineamientos sanitarios.
Las autoridades solicitaron el reporte inmediato de cualquier caso sospechoso. Los avisos se canalizan a los medios oficiales y al número 800 751 21 00. La notificación oportuna permite la intervención técnica. Con ello, las dependencias buscan limitar la propagación del parásito.
VGB
