SUCESIÓN EN LA UNAM

"Me postulo porque tengo la capacidad, no por ser mujer": Luz del Carmen Vilchis

A pesar de creer que actualmente hay una coyuntura que permitiría que una mujer fuera designada por la Junta de Gobierno la primera rectora de la UNAM, Luz del Carmen Vilchis asegura que se postuló por sus capacidades

La directora de la Escuela Nacional de Artes Plásticas aspira a ser la primera rectora de la UNAM
Luz del Carmen Vilchis.La directora de la Escuela Nacional de Artes Plásticas aspira a ser la primera rectora de la UNAMCréditos: La Silla Rota
Escrito en METRÓPOLI el

Luz del Carmen Vilchis suma 48 años de haber ingresado en la UNAM. Como universitaria ha sido pionera al ser la primera mujer directora de la Escuela Nacional de Artes Plásticas. Ahí vio de primera mano el recelo de algunos hombres que no soportaron estar al mando de una mujer y sembraban rumores sobre ella e incluso diario, durante cuatro años, entre 2002 y 2006, recibía un mensaje anónimo ofensivo. 

La cultura machista estaba tan arraigada, que incluso cuando invitó al muralista reconocido a nivel internacional, Luis Nishizawa a pintar unos murales, recibió una negativa de parte del artista. 

“Él me respondió que en su país las mujeres caminaban 10 pasos atrás que los hombres. No aceptó, ni siquiera me fue a ver a la oficina ni nada. Pasaron dos años en los que él vio que renovamos su taller, pusimos cosas nuevas, adquirimos mobiliario, fueron provistos los talleres”, recuerda Vilchis. Ante esto, un día él mismo fue a la oficina de la directora, le llevó dos bocetos de murales, la tomó del brazo y ambos salieron juntos. 

Pero ese es el caso de un hombre que recapacitó. Ahora que la doctora en Filosofía y de Docencia en Artes y Diseño es una de las 17 aspirantes a ser la próxima rectora o rector, los dichos que recibió a inicios de este milenio han vuelto. Una persona se lo comentó y le preguntó cómo podía ayudarle ante cartas que circulaban con esos rumores, que además de desacreditarla, difundían que estaba enferma. 

“Le dije no les hagas caso y me dijo cómo ayudo. Le dije si quieres ayudar pide una cita con la Junta de Gobierno o envía tu carta y si es favorable a mi persona te lo voy a agradecer mucho, qué bueno”, dice Vilchis en entrevista con La Silla Rota

¿Estas cartas son para hablar mal de usted, tratando de incidir en el proceso? 

Claro, claro. 

¿Si hay gente que hace eso? 

Por supuesto que sí hay gente que junta algún grupo y que escriben en contra de uno y son los haters, los que odian la posibilidad de que una mujer acceda a la rectoría. 

¿Ha detectado eso ahorita? 

Sí, porque como ya fui directora y eso no les gustó, que hubiera una mujer al frente, pues hubo gente que quedó con ese sentimiento de ‘claro, si ella fue directora, yo por qué no’ y se les queda. Algunos sí han accedido a la dirección, pero en el camino se quedan muchos y con esa sensación de ‘cómo yo no fui si se coló esta señora’, ¿verdad? 

“No lo dicen tan elegante, pero si se coló esta señora, por qué no fui director si tenía más cualidades, más opciones y bueno, las cosas son así, suceden de esa manera. Yo entonces tenía un perfil complejo, de una formación amplia. Tenía experiencia de gestión en iniciativa privada, fui gerente de investigación y desarrollo de un centro educacional durante 10 años. Yo manejaba todos los recursos”.  

Pese a ello, considera que actualmente hay una coyuntura que permitiría que una mujer fuera designada por la Junta de Gobierno la primera rectora de la UNAM, pero remarca que ella se postuló por sus capacidades. 

“Yo he platicado con los universitarios que no me estoy postulando por el hecho de ser mujer, sino porque considero que tengo todas las habilidades, las capacidades, el conocimiento, un perfil peculiar transdisciplinario y que además desarrollo en algo que se llama pensamiento complejo. Eso, considero que aportaría a la universidad, porque antes que nada soy ser humano y universitaria y eso es lo que tiene que contar para poder aspirar a ser la primera rectora de la UNAM pero no por el hecho de ser mujer”. 

Su motivación 

¿Qué es lo que motiva para ser tomada en cuenta en este proceso de designación de rector o rectora? 

Es el hecho de que después de 45 años de estar en la UNAM, un poco más desde que ingresé son 48, casi prácticamente desde que empecé a estudiar, lo que he hecho durante estas décadas ha sido primero formarme y aprovechar todo lo que la universidad generosamente nos puede otorgar en cuanto a formación académica. He trabajado en docencia 45 años, he realizado investigación, coincide el número de libros, 45 y muchos artículos, numerosas actividades que he podido realizar por el solo hecho de ser integrante de la UNAM. 

“Me ha dado todo lo que se ha podido. He podido aprovechar y he retribuido a la UNAM al tratar de internacionalizarla, de vincularla. Fui directora de mi facultad, Escuela nacional ahora facultad de Artes y Diseño. Fueron cuatro años en los que experimenté y aprendí la gestión y administración universitaria, la transparencia y el uso de los recursos y entregué mi escuela en las mejores condiciones posibles”. 

También suma a su perfil que ha recibido reconocimientos de la UNAM, así como nacionales e internacionales.  

“Tengo una formación y un perfil complejos, transdisciplinarios, tengo experiencia en gestión y administración y reúno las condiciones de madurez, de prudencia, de probidad, de muchas cualidades que se requieren para ejercer un liderazgo tan importante como el ser nombrado dirigente de la Máxima Casa de Estudios”, enfatiza con su hablar claro y contundente.  

Los desafíos

¿Cuál es su diagnóstico actual de la UNAM? ¿Qué desafíos ve ahora que se enfrentó la pandemia, con el crecimiento de la matrícula, el tema del presupuesto, el de la violencia de género? 

He mencionado en varias ocasiones, cuando me hacen esta pregunta, que considero que una de las actividades inmediatas es el reconstruir el tejido social de la UNAM. 

¿A qué se refiere? 

A educar en la civilidad, a recuperar el sentido de comunidad, la conciencia del privilegio que significa pertenecer al nicho más importante de generación de conocimiento, de investigación, de innovación, a ese espacio que contribuye en muchos sentidos al prestigio de la educación en este país. 

¿Eso se ha perdido? 

Sí. Uno de los asuntos que está involucrado en esto es este individualismo que generan las pantallas, los dispositivos y este constante acceder a información en lugar de buscar conocimiento, porque lo que nos dan las pantallas es que uno busca y encuentra una solución y definición rápida, pero eso no es conocimiento. Eso es mucha información. 

¿Qué se puede hacer para revertir esto que es una situación preocupante? 

Pues educación aquí yo les he comentado una frase que para mí es una guía importante que dice Averroes, estamos hablando de la historia de la filosofía en la que él decía que la ignorancia provoca miedo, el miedo genera odio y este conlleva violencia y es justo lo que estamos viendo en la universidad. 

“Estamos viendo generaciones, tenemos por lo menos tres muy claras con una gran desesperanza, que no tienen horizontes futuros, proyectos de vida, que le tienen un gran miedo a la realidad, que no saben enfrentarla y están teniendo reacciones emocionales y evidentemente físicas y de muchas maneras mentales en las que atentan incluso contra su vida". 

“Tenemos muchos casos de ansiedad, de depresión y como no hay horizontes futuros, lo que tratan de buscar son momentos y elementos en donde proyectarse porque no se ven reflejados en el mundo, en la realidad y aquí hay que buscar la manera de educar. Es lo que propongo y no está en el proyecto que se puede descolgar de Internet, sino que tengo todas mis notas. No quise hacer un proyecto amplio de 80 a 180 a 200 páginas porque me parecía plantear una gran utopía. Esto hay que someterlo a las voces de los universitarios”. 

¿Le gustaría hacer una especie de consulta?

Para hacer un plan de desarrollo institucional, no tanto una consulta como la convocatoria a expertos en ciertas áreas, incluso programas que están en la universidad, que habría que ampliarlos y que estuvieran en todas las dependencias. Un programa que siempre menciono y felicito es uno que tiene la FES Iztacala que se llama Guardianes, para establecer redes de apoyo y prevenir el suicidio.  

“Yo también tengo por ahí un programa que estudié en Apa, que es el programa de acompañantes para tratar de evitar de muchas maneras los casos de acoso, que ningún estudiante sea convocado a asistir solo a recoger apuntes, notas, exámenes ni calificaciones frente a un profesor. Tu profesor te está citando, marca esta línea. Alguien de una comunidad va a ir contigo, te va a acompañar. Tú no vas a ir solo”. 

Los ataques

Sobre este tema porque incluso eso nos puede dar un indicador pues de las mañas que se daban entre algunos profesores, ¿qué tan grave ha sido este problema del acoso, cómo lo ha visto usted estos 45 años? ¿Qué propone? 

A ver, primero este es un asunto y lo hemos visto por ejemplo, en toda esta campaña del MeToo en Estados Unidos en donde no es que no haya existido antes. Lo hemos vivido y me incluyo, lo hemos vivido. 

¿Lo padeció usted? 

Por supuesto y cuando uno comenta con otras mujeres universitarias docentes, investigadoras o estudiantes lo reconocen. Dicen es que yo también tengo una historia que contar, ¿pero qué sucede ahorita? Hay una coyuntura que ha surgido justo de estos movimientos que se han ampliado hacia muchos lugares del mundo, que se están haciendo, no diría yo universales pero que sí lo vemos expandido en muchos sitios y ahora hay un sentido de que se da apoyo, de que uno está en posibilidades de decir. 

Déjeme preguntarle precisamente sobre la violencia verbal, es algo que incluso lo acabamos de ver hace dos semanas, con lo del ahora exsecretario de la facultad de Derecho. ¿Esto también lo vivía usted?  

Yo cuando fui directora recibía durante los cuatro años diariamente un correo anónimo en el que me insultaban, me acusaban de que yo andaba con X,Y o Z persona, e incluso tuve casos en los que tuve que hablar con las esposas de algunos profesores para decirle ‘señora, aquí no hay nada’. 

¿Usted lo vivió en primera persona? 

Sí, por supuesto. Recuerdo un caso en que a la señora le obsequié una contestadora porque le dije ‘no conteste llamadas, espérese a ver quién es, que dejen un mensaje y si no es alguien conocido, no le devuelva la llamada pero no crea en estas cosas’. El pobre profesor había dormido en la calle porque había un correo que estaba circulando donde se mencionaba su nombre y claro es este afán, son esta gente que ahora los conocen como los haters, los odiadores, los envidiosos, los resentidos a los que les da coraje que una mujer entre en un sitio que había sido ocupado por hombres. En mi escuela fui la primera directora en 220 años y eso cala. 

“Eso se siente entonces había insultos, había esto había aquello y es de ir ganando respeto, de ir mostrando con acciones lo que uno es capaz de hacer, de irse acercando a la comunidad. No se puede uno acercar a toda al mismo tiempo, pero sí va uno teniendo una comunicación directa y una escucha activa con los estudiantes o los profesores, con los trabajadores de base y gracias a eso uno va a estableciendo un rumbo diferente”. 

Es cuando recuerda el caso del maestro Luis Nishizawa, que primero no accedió a la propuesta de hacer unos murales, pero su conducta cambió a los dos años.  

“Él se fue dando cuenta de lo que pasaba y en algún momento, como en el segundo año más o menos le escribo una nota en la que le digo ‘maestro, le quiero hacer un homenaje en las galerías de la escuela, ¿aceptaría que lo haga? Entonces no sólo pidió la cita y me fue a ver a la oficina, no solo acepta el homenaje sino que me lleva a los bocetos de dos murales y entonces él los hace y el día del homenaje, cuando se inauguran las galerías, él va por mí a la oficina y me da su brazo.  

“Entonces, ¿qué sucede? que hay estereotipos, hay maneras de pensar en las que dicen pues es que como yo me voy a exponer, me voy a exhibir”. 

¿Este tipo de groserías como la que pasó la semana pasada en derecho son muy comunes, entonces? 

Cada vez son menos porque hay una exposición hoy en día. Los vídeos y los testimonios que se pueden subir a las redes son muy fuertes. En general hay un poco más de discreción al respecto. Lo cual no quiere decir que no exista. 

Otro caso donde fue atacada fue cuando la Junta de Gobierno evaluaba la posibilidad de que dirigiera la Escuela de Artes. Una de las preguntas que le hizo la Junta de Gobierno fue sobre su salud, ya que habían sabido que era mala.  

“Les dije pues aquí estoy pero si quieren mis médicos pueden entregar un reporte fino de mi estado de salud”, les sugirió, rememora.  

Proceso abierto

Precisamente sobre la Junta de Gobierno, se le pide su opinión sobre si es momento que el proceso de designación se abra más o solo quede en manos de esos 15 notables universitarios que la componen.  

Vilchis ve que en esta ocasión el proceso ha sido más abierto y flexible, con la finalidad de reunir la mayor cantidad de información y poder tomar una decisión clara y sustentada.  

“Eso ya es un avance importante en la Junta de Gobierno. No están actuando como en esos procesos en que tienes una semana para manifestarte y luego damos una terna y después ya decidimos. Aquí se está dando tiempo, de hecho han anunciado que el día 12 dan a conocer la lista de las personas a las que va a entrevistar la Junta pero no van a hacer las entrevistas al día siguiente, sino hasta el 23 de octubre".  

“Eso significa que van a dar un tiempo, ignoro si es para que uno siga exponiendo su programa ante los universitarios o a que haya más incidencias de comunicación con los universitarios. O también su intención es que uno se pueda preparar para la entrevista con la Junta de Gobierno. No lo sabemos pero supongo que el 12 va a haber un comunicado en el que van a decir y van a entrevistar hasta el día 23". 

“Eso quiere decir que de nuevo hay un espacio, un tiempo en el que mínimo uno se puede preparar mejor para cualquier comentario, pregunta o circunstancia que la Junta de Gobierno quiera ampliar o conocer de las personas que vaya a entrevistar”. 

Propone descentralizar la matrícula

¿Cómo resolver o atender este tema de que va creciendo la matrícula, se van quedando muchos jóvenes fuera y al mismo tiempo los recursos son insuficientes? 

Bueno, yo empezaría por el final. Durante la gestión del doctor Enrique Graue y en este gobierno en particular la UNAM no ha recibido más recursos. Eso significa que las posibilidades de ampliar la matrícula son limitadas. Habría que gestionar posibilidades y eso ahora que he estado visitando foráneas, periféricas, hablo de hacer una cartografía porque se puede descentralizar la matrícula abriendo bachilleratos especializados en las foráneas.  

“No obstante, esto es parte de mi utopía. Hay que ver si esto es factible porque puede haber foráneas que todavía tengan terreno o posibilidades de construcción, habrá otros lugares en los que uno pueda gestionar por el préstamo, el comodato de algún edificio de algo ya construido y que se pueda instrumentar ahí un bachillerato especializado”. 

¿Por qué hablo de bachillerato especializado? Porque serían bachilleratos para que atraigan las licenciaturas que están en esas foráneas, atraigan a su propia población estudiantil y que no se vengan todos los jóvenes a la Ciudad de México a hacer un examen de admisión para después cursar aquí un bachillerato y luego tratar de conseguir el pase automático a una carrera en la Ciudad de México, porque es lo que hacen. 

¿Cuánto podría resistir la UNAM? 

Pues no permanecer como está, no es tanto resistencia como permanencia y continuidad en la situación en la que está, entonces yo lo que propongo es descentralizar. 

¿Qué propone para los docentes de asignatura? 

A ver, el asunto de los profesores de asignatura es de presupuesto y mucha gente cree que es un asunto de normatividad y que si la cambiamos automáticamente, los profesores de asignatura van a poder obtener una media plaza o una plaza. Eso es un asunto de presupuesto, ¿qué hacer? De nuevo hay que llegar con argumentos y con las posibilidades de esos argumentos y dialogar con el gobierno federal. 

“De lo contrario ahí no podemos hacer uso ni de ingresos extraordinarios ni de Fundación UNAM, porque las nóminas de la UNAM están etiquetadas, nadie puede tocar eso. Necesitaríamos gestionar y decir ‘a ver denos la oportunidad de regularizar al menos a un porcentaje de los profesores de asignatura cada año’. Entonces de esto que viene etiquetado y que no tocamos, solicitamos un pequeño porcentaje para ir regularizando a los profesores de asignatura y esto necesita gestión, diálogo, comunicación, mucha paciencia y prudencia". 

¿Hablando de diálogo percibe que por ejemplo esta relación que hay entre el gobierno federal y la UNAM, así como estas críticas del presidente a la UNAM de que se ha derechizado o por el tema del plagio de Yasmín Esquivel, le preocuparía en caso de llegar a la rectoría? 

Son dos asuntos muy diferentes. En la cuestión de que la UNAM se está yendo hacia la derecha, ahí también habría que dialogar e incluso presentar las investigaciones que se hacen en la universidad, eso mostraría la pluralidad de mentalidades que hay. Es que efectivamente hay gente que opta por la derecha, pero también tenemos una izquierda universitaria y un centro e intermedios. Eso se ve a través de las publicaciones, de las líneas de investigación y con eso se puede demostrar. Aquí están todos estos títulos para que veas quiénes están trabajando bajo cierta causa y quienes bajo otros términos. 

“Hay que entender que sobre todo en la investigación de la docencia y en la investigación, hay mentalidades muy diversas, entonces los científicos trabajan bajo el modelo del método científico. No es que haya una ideología de por medio, ellos trabajan por objetividad, por experimentación, por verificación y claro, eso puede parecerle a alguien que está externo a las ciencias, algo rígido, cuadrado esté plagado de una serie de condiciones de pensamiento que no hay tales”. 

¿Pero le preocuparía digamos que esta relación o esta falta de comprensión se pueda traducir en una mala relación y también que esto pudiera en un momento dado vulnerar la autonomía? 

Hay que establecer el diálogo y mostrar los hechos, que son incontrovertibles. Cuando uno dice a ver observa de este 30 por ciento de artículos nacionales que publican investigadores de la UNAM, cuántos están contribuyendo con las causas más importantes de la sociedad que no es una ideología de derecha. Por ejemplo, problemas de género o cuántos están trabajando con el tema de la pobreza, que los hay y hay muchísimos que están trabajando eso y además apoyados por el mismo Conahcyt. 

“Es un asunto de diálogo y yo no vincularía eso con la autonomía, que primero es nuestra esencia, es irrenunciable. La autonomía no tiene por qué entrar ahí en discusiones porque además es una ganancia histórica para nuestro país". 

¿Había visto usted en alguna otra ocasión que hubiera tan cercana una posibilidad de una rectora? 

No, es la primera vez que vemos una coyuntura en la que podría nombrarse a una rectora de la Universidad Nacional Autónoma de México. 

Incluso la Junta tiene más mujeres ahora. 

Sí, aunque eso no significa que ya pasamos porque hay más votos. Las integrantes de la Junta no están ahí por el hecho de ser mujeres, están ahí por el hecho de ser parte de los notables de la UNAM. No es por el hecho de que son mujeres, de vamos a ponerlas aquí, vamos a equilibrar. Ese sería un pensamiento muy superficial, una visión muy de primera mano, un lugar casi común para reconocerles a las integrantes de la Junta de Gobierno por qué están ahí o para reconocernos a las aspirantes a la rectoría, por qué estamos aquí. Sería algo realmente muy falto de profundidad.