CUAUTEPEC.- El fin de semana está a punto de comenzar y la mejor actividad que se puede realizar para no desaprovecharlo es conocer las joyas ocultas que posee el estado de Hidalgo, de lo cual, si se cree que ya no hay espacios así, en el municipio de Cuautepec se encuentran unas impresionantes cuevas poco exploradas.
Justamente por esa misma razón, tener poca afluencia de turistas, incluso prácticamente nada en algunas épocas, es que el atractivo no posee un nombre oficial y solamente se conoce en referencia a la localidad donde está internado: en Huistongo, que es apenas una pequeña ranchería de unos 183 habitantes como máximo.
Aunque los pobladores conocen a las cavernas por un nombre distinto, que tomaron a propósito por una extraña forma que ha adquirido la roca volcánica a lo largo de los siglos: Cuevas del Panal, pero no se trata de una escena negativa o que arruine la esencia del lugar, sino todo lo contrario, hace que sea aún más mágico.
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Pues pueden capturarse fotografías dignas de postal y con mucha creatividad saldrán divertidas composiciones, aunque igual se recomienda estar un poco alejados, o acudir con lentes gran angular, para capturar la escena de las cuevas que llegan a ser enormes, de lo cual la mayoría son accesibles para poder explorarlas.
Esto te espera en las cuevas ocultas de Hidalgo
De acuerdo con los pocos aventureros que ya se animaron a acudir a las impresionantes cuevas Huistongo que esconde el municipio de Cuautepec, desde antes de si quiera llegar comienza la emoción y sobre todo un contacto con la frondosa naturaleza, especialmente si se acude en una bicicleta de montaña.
Pues se pasará por parajes llenos de árboles y vegetación en medio de un valle de cerros, mismos que encierran a la pequeña localidad Huistongo que tiene un encanto único; además, en un momento dado se llegará hasta un río con agua cristalina en el que se puede remojar los pies por su poca profundidad.
Luego, ya ante las cavernas, se tendrá un circuito en cadena de ellas, algunas de las cuales hay enormes entradas a las que se puede acceder para explorar, aunque con cuidado y de preferencia con equipo adecuado, ante lo cual adentro habrá cámaras de más roca volcánica para explorar y observar sus detalles.
Sin embargo, otras cuevas son pequeñas y solo puede permanecerse afuera, pero tampoco es malo, ya que representan un inigualable circuito de escalada con dificultad media y la recompensa al final será una hermosa villa al valle de Cuautepec repleto de bosque; si se quiere, tener un día de campo natural.
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