DESTINOS TURÍSTICOS IMPERDIBLES

No es una isla pirata, es Cuautepec, Hidalgo, con una curiosa cueva calavera

En torno a la caverna se cuentan varias leyendas y una es que habita el Diablo, por lo que los amantes de los mitos estarán contentos de acudir

La cueva es resultado de la erosión de las rocas, pero es curioso que tenga ojos y boca
Hidalgo.La cueva es resultado de la erosión de las rocas, pero es curioso que tenga ojos y bocaCréditos: Especial
Escrito en HIDALGO el

CUAUTEPEC.- Cuautepec es un municipio que queda localizado en la parte sureste del estado de Hidalgo y no queda cerca ni por asomo de islas o mar, pero en medio de su territorio entre bosque y cañones hay un lugar que podría parecer venido desde la cultura pirata y se trata de la curiosa Cueva Calavera.

La caverna recibe su nombre justamente por la forma que posee, misma que para admirar es necesario estar en un lugar alto y relativamente alejado, para contemplar lo que serían dos hoyos circulares alineados y asemejando ojos humanos, mientras que más abajo queda la nariz y la boca en unas aberturas.

Al parecer, se trata de una formación de miles de años producto de la erosión de la roca que conforma la montaña El Yolo, que es su nombre real, aunque los habitantes cercanos la conocen por otro nombre e incluso cuentan que hay un tercero más bien inspirado en una leyenda pasada en generaciones.

En cualquier caso, el sitio puede ser tu próximo destino turístico favorito y al que querrás regresar, pues si bien la Cueva Calavera es el principal gancho, hay otras formaciones que son igual de sorprendentes, lo mismo que las actividades entre la naturaleza que es posible en un entorno verde.

Así es por dentro la Cueva Calavera

Por fuera, la Cueva Calavera pareciera ser una obra artificial, pero no es así y es producto de miles de años, aunque fueron pobladores de Cuautepec quienes al verla de inmediato imaginaron en un cráneo humano que yace enterrado entre más montaña y en la primavera de una vegetación de poca altura.

Pero lo mejor llega al entrar, pues se debe hacer un circuito fácil de escalada y que no requiere de equipo, aunque sí de precauciones para no caer, ante lo cual una vez a ras de suelo se verá la prueba que la curiosa figura es erosión y adentro es espacioso, pues se puede caminar sin agacharse.

De cuerdo con quienes ya recorrieron el interior, adentro hay dos altares dedicados al Diablo, pues la leyenda citada líneas arriba refiere que es morada de ese ser maligno y que le da un tercer nombre, aunque no hay daos sobre si este se aparezca o incluso hasta juegue retos con quienes se atrevan a ingresar.

Al ser de poco tamaño, la estancia suele ser corta y los aventureros salen otra vez para explorar el en trono, en el que es posible capturar imágenes dignas de presumir en las redes sociales y con creatividad asemejar que se es un pirata en pleno municipio de Cuautepec, sureste de Hidalgo, sin un mar.

Cuautepec tiene más formaciones rocosas

Aunque la forma de la Cueva Calavera es sumamente llamativa, el turismo que suele llegar es muy mínimo y eso ha permitido que se conserve intacto y, aunque puedes visitarla, se recomienda ser respetuoso con el ambiente, como no dejar basura, así como no dañar las formaciones rocosas.

En ese sentido, si se quiere aún más, el cañón donde queda el cerro del Yolo ofrece más caprichosas formaciones rocosas a las que se puede llegar practicando senderismo o hasta bicicleta y son Los Ermitaños, El Tobogán, El Dedo Índice y El Dromedario, cada uno con sus propios encantos naturales.

Alrededor hay bosque que forma parte del municipio de Cuautepec y se puede seguir caminando para encontrar especies de aves para catalogar, lo mismo que otros animales salvajes que son inofensivos e incluso hasta se puede montar un día de campo o hasta dormir bajo la Luna con cielos claros.

Para visitar la Cueva Calavera y las formaciones rocosas de Cuautepec, se recomienda llegar a la cabecera a solo 53.7 kilómetros (km) de distancia desde Pachuca, que se recorren en una hora con dos minutos en automóvil; pero para ir desde CDMX las cifras suben a los 125 km o 2.43 horas.

cem