OPINIÓN

Víctimas de violencia e incredulidad: El derecho para los hombres

Es importante visibilizar la violencia de género también contra los hombres para reconocer que ambos géneros tienen problemas específicos, no es competencia, es una realidad que exige que hablemos de todos | VIOLETA SOSA ZAMORA

Igualdad de género.Créditos: iStock (ilustrativa)
Escrito en HIDALGO el

Hombres y mujeres iguales ante la ley, el discurso impopular que invisibiliza que ellos también tienen derechos, los cuales son violados, ignorados y no creídos, no digo esto para negar los derechos de las mujeres, pero es importante visibilizar la violencia de género también contra ellos para reconocer que ambos géneros tienen problemas específicos, no es competencia, es una realidad que exige que hablemos de todos.

Empecemos por un dato que pocos conocen: el suicidio es la principal causa de muerte en hombres jóvenes en México. Según datos de la OPS (Organización Panamericana de la Salud), por cada mujer que muere por suicidio, entre 3 y 4 hombres lo hacen, olvidamos que son vidas que se pierden padres, hermanos, hijos, amigos y nadie habla de eso. No hay alertas de género por suicidio, campañas masivas ni dinero para prevención en salud mental masculina. Porque se asume que los hombres son fuertes, que pueden con todo, que el suicidio es un problema de mujeres, pero es una mentira que mata.

Todos olvidamos que la salud mental es un derecho por lo que debería haber apoyo psicológico accesible para todos, pero los hombres tienen menos probabilidad de buscar ayuda porque la masculinidad tóxica dice que pedir ayuda es debilidad y la sociedad lo refuerza, entonces los hombres sufren en silencio.

Luego está la violencia contra ellos, no siempre es íntima pero es real, les agreden en la calle, en espacios públicos, por grupos criminales y que son asesinados aunque no cuentan en estadísticas de violencia de género lo que evidencia falta de inclusión.

Y donde también se les violenta es en temas de custodia de los hijos porque generalmente se favorece sistemáticamente a las madres sin analizar cada caso individualmente, existen excelentes padres que pierden custodia porque lo natural es que los hijos estén con la madre y hay hombres que pagan pensión alimenticia sin poder ver a sus hijos. Hay padres que viven el duelo de estar separados de ellos que la sociedad ni siquiera reconoce como válida. La custodia compartida existe en ley pero no en práctica. Los jueces la niegan argumentando razones vagas y cuando la conceden, frecuentemente los padres tienen que litigar constantemente porque las madres incumplen convenios.

Hay también una brecha educativa. En muchas universidades mexicanas, hay más mujeres que hombres estudiando, pero cuando un hombre abandona la educación, nadie lo ve como un problema de género, no existen programas especiales para hombres en riesgo de exclusión educativa, becas orientadas a varones vulnerables, etcétera porque la lógica binaria ignora que la exclusión es exclusión, sin importar el género.

Ahora bien: esto NO significa que debamos dejar de luchar por derechos de mujeres porque la violencia de género en su contra sigue siendo sistémica, pero no olvidemos que una verdadera perspectiva de género protege a TODOS. El problema es que hay sectores que han confundido "luchar por derechos de mujeres" con "combatir derechos de hombres". Como si fuera una guerra. Como si los derechos fueran un pastel que si la mujer come un pedazo más, el hombre come menos. Esa lógica es falsa y peligrosa.

La verdadera igualdad de género no significa igualdad numérica en todo sino reconocer que ambos géneros tienen problemáticas específicas y diseñar soluciones específicas para cada una, que hay espacios donde las mujeres enfrentan discriminación sistémica y hay que actuar. No es competencia. Es responsabilidad.

Hablemos de derechos de hombres. No porque las mujeres no merezcan atención. Sino porque TODOS merecemos atención. Y el silencio también mata.

Violeta Sosa Zamora, columnista de LSR Hidalgo.