Mineral de la Reforma.- Vecinos, activistas y especialistas en gestión ambiental se manifestaron la mañana de este jueves en las inmediaciones del Parque Ecológico de Cubitos (PEC) para exigir que se respete al cerro de Cubitos, así como la fauna y flora que viven en la zona.
Los manifestantes se congregaron alrededor de las 8:30 horas sobre la calle Vicente Segura, frente a las instalaciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales Hidalgo (Semarnath), donde entregaron una solicitud respaldada por firmas ciudadanas para que las autoridades municipales consideren una iniciativa orientada a la defensa del territorio y la conservación ambiental.
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En específico, los pobladores de la zona metropolitana exigieron la protección de la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) 107 y que se modifique su clasificación dentro del Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL) 2024-2027 de Mineral de la Reforma.
Lo anterior, ya que actualmente, la UGA 107 cuenta con una política de aprovechamiento sustentable que permite usos de suelo compatibles y condicionados enfocados a la urbanización, incluyendo asentamientos humanos rurales y urbanos, comercio e infraestructura, pero los inconformes consideran que esta clasificación es inviable debido a la cercanía de la zona con el Parque Ecológico de Cubitos.
El contingente avanzó por el bulevar Josefa Ortiz de Domínguez hasta llegar al bulevar Luis Donaldo Colosio, a la altura de Bosques del Peñar. Durante la protesta se escucharon consignas como “Mineral escucha, esta es nuestra lucha”, “Sin cerro no hay agua y todo se deslava”.
Los manifestantes también consideraron que los cerros deben ser protegidos, ya que son parte de los recursos naturales de toda la población, y no otorgados como territorio para megaproyectos.
Efectos ambientales adversos
Por su parte, Andrés Muñoz Pinola, biólogo que asesoró al movimiento ciudadano, explicó que la intención es que la UGA 107 reciba el mismo nivel de protección que el cerro de Cubitos.
“Lo que queremos es que sea una UGA de protección y conservación, condicionada a obras que ayuden a captar agua, prevenir la erosión e incluso permitir infraestructura compatible como ciclovías”, señaló.
El especialista advirtió que permitir desarrollos habitacionales en la zona podría generar impactos ambientales y sociales importantes, entre ellos una menor captación de agua pluvial, incremento de escurrimientos, erosión del suelo e inundaciones en las áreas bajas.
“Si ayudan a reforestar y restaurar ese cerro, además de disminuir las probabilidades de inundación, mejorará la calidad del aire para las zonas circundantes. Es un beneficio ecológico, pero también social”, afirmó.
Muñoz Pinola explicó que la UGA 107 no forma parte del Parque Ecológico de Cubitos, aunque colinda con él en varios puntos, situación que, dijo, vulnera el denominado “efecto de borde”, una franja de amortiguamiento que debe existir entre un área natural protegida y zonas destinadas a desarrollos urbanos.
Asimismo, señaló que la protección de esta área también es importante por la biodiversidad que alberga, entre las que mencionó serpientes de cascabel, cacomixtles, tlacuaches, liebres y ardillas, “fauna que cumple funciones ecológicas relevantes para la dispersión de semillas y la conservación de los ecosistemas”, dijo.
Proyecto inmobiliario
Por su parte, el ayuntamiento dio a conocer que existe un permiso para la construcción de un desarrollo urbano, el cual fue otorgado en 2023, durante la administración municipal pasada; se aseguró que la obra se apegará a la normativa actual, pero no sé detallaron cuáles serán las características de este proyecto ni el número de viviendas que se proyectaron.
Los promoventes también criticaron el proceso de consulta realizado por el Ayuntamiento de Mineral de la Reforma para la elaboración del ordenamiento ecológico, al considerar que utilizó conceptos técnicos difíciles de comprender para la ciudadanía.
“Cuando se utilizan términos especializados que la gente no entiende, la participación ciudadana se vuelve complicada. Un instrumento de este tipo debe ser accesible para todas las personas”, expresó el ambientalista.
La solicitud fue dirigida a diversas autoridades involucradas en el proceso de ordenamiento territorial, incluido el Ayuntamiento de Mineral de la Reforma y el comité encargado del POEL. Los manifestantes esperan recibir una respuesta en un plazo aproximado de entre 20 y 40 días hábiles.
Finalmente, los participantes señalaron que la defensa de la UGA 107 busca evitar futuras afectaciones tanto a la población como al medio ambiente, al considerar que la conservación de esta zona es fundamental para la captación de agua, la prevención de riesgos y la preservación de la biodiversidad en la región.
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