PACHUCA.- De manera reciente, Pachuca fue testigo de un arresto muy poco común que ocurra, pues llegaron autoridades estadunidenses, principalmente del Buró Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés), quienes capturaron a un objetivo por quien se ofrecía una millonaria recompensa.
Alejandro Rosales Castillo fue ingresado a la llamada lista de los Diez Fugitivos más Buscados, que a propósito fue creada desde el año 1950, desde el mes de agosto de 2016, cuando se le declaró como fugitivo de la justicia norteamericana y desde entonces fue aseverado que no cesaron los esfuerzos.
En ese sentido, Kash Patel, director del FBI, calificó el arresto como un avance clave en la rendición de cuentas por delitos violentos y subrayó que se trata del quinto integrante de la lista que ha sido capturado bajo la actual administración federal, ante lo cual como él hubo más declaraciones en el mismo sentido.
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Como Estella D Patterson, jefa de la Policía de Charlotte-Mecklenburg (CMPD), quien destacó que el caso evidencia “el poder de la colaboración entre agencias del orden público en todos los niveles”, mientras que el fiscal federal Russ Ferguson afirmó: “Quienes cometen actos violentos no se saldrán con la suya”.
Este fue el delito que Alejandro Rosales Castillo cometió en 2016
De acuerdo con la narrativa recuperada desde medios estadunidenses que dieron cobertura a lo que fue descrito como un crimen bastante violento, en 2016 Alejandro Rosales Castillo levaba una vida cotidiana, ya que incluso poseía un trabajo con el que podía subsistir en Carolina del Norte donde vivía.
Sin embargo, pronto todo le cambiaría, ya que, al parecer, a su compañera de trabajo Truc Quan Ly Le de 23 años en ese entonces le había pedido un préstamo de dinero en efectivo, que ella cedió mil dólares, igual de aquella época, que actualmente, en enero de 2026, serían 17 mil 623 pesos mexicanos.
En ese sentido, fue añadido que el hombre, igual de edad joven en el año referido, citó a la mujer en una gasolinera, ante lo cual luego se dejó de saber de ella y fue declarada como desaparecida, encontrando primero su vehículo en Phoenix, Arizona, a decenas de kilómetros de distancia donde se encontraba.
Días después en el mismo mes de agosto de 2016, la Policía encontró el cuerpo de Truc Quan Ly Le, quien como cariño era llamada “Sandy”, en una zona boscosa de Cabarrus con una herida de bala en la cabeza; luego, cámaras en la frontera de Arizona a Nogales captaron a Alejandro Rosales Castillo cruzando.
Joven llevaba una vida cotidiana; este es su perfil
De acuerdo con James C Barnacle Jr, agente especial a cargo del FBI en Charlotte, señaló que, aunque el fugitivo Alejandro Rosales Castillo “llevó una vida aparentemente cotidiana y normal durante al menos 10 años”, los investigadores no abandonaron nunca la búsqueda de justicia para la familia de la víctima.
En ese sentido, fue descrito que el sospechoso que fue ingresado a la lista de los Diez Fugitivos más Buscados del Buró Federal de Investigación nació el 26 de noviembre de 1998 en Arizona, Estados Unidos, por lo que contaba con esa nacionalidad, aunque igual era capaz de hablar español con buena fluidez.
En cuanto a su fisionomía, al momento del arresto medía 1.68 metros de estatura, mientras que pesó de entre 82 hasta 86 kilogramos y su cabello es de color negro junto a ojos marrones, aunque al momento de cometer el asesinato de su compañera de trabajo era distinto, con el fin de poder ocultar su identidad.
Pues una fotografía de 2015, cuando fue arrestado por un delito menor en Charlotte donde vivía, no contaba con barba y era visiblemente más joven, lo mismo que otra imagen de 2016; sin embargo, ya para este 2026 contaba con un cuerpo más robusto y se había hecho ligeros cambios para poder pasar desapercibido.
Recompensa por su captura en dólares era baja, pero millonaria en pesos
Con el fin de que la familia de Truc Quan Ly Le accediera a justicia por el asesinato de la joven, el FBI y las autoridades de Carolina del Norte habrían ingresado al hombre además de la lista de fugitivos a un programa de recompensas para incentivar su arresto mediante cooperación ciudadana con información.
Primero, se ofrecía la cantidad de 100 mil dólares, aunque posteriormente fue escalando hasta llegar a los 250 mil, que, si bien en esos billetes verdes puede parecer poca cantidad, al convertir a pesos mexicanos, al menos en este enero de 2026 cuando ocurrió la captura, son específicamente 4 millones 405 mil 823.
Antes de llegar a Pachuca, la capital de Hidalgo, Alejandro Rosales Castillo habría estado en Aguascalientes, Guanajuato y Veracruz, hasta que finalmente fue aprehendido, sin embargo, el FBI no refirió si la recompensa será entregada, pero parece que no, pues no fue por información, sino por investigación.
El hombre fue llevado hasta la Ciudad de México en espera de ser extraditado a Estados Unidos para que enfrente un juicio por homicidio, ante lo cual en 2017 fueron arrestados otros dos sospechosos, como Ahmia Feaster, mientras que una tercera persona, Felipe Ulloa, fue acusado de complicidad.
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