Guillermo Héctor “Billy” Álvarez Cuevas, una de las figuras más influyentes y polémicas en la historia reciente de la Cooperativa Cruz Azul y del club de futbol celeste, falleció la madrugada de este sábado mientras permanecía bajo proceso judicial en el penal federal del Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México.
Álvarez, de 80 años, encabezó durante más de tres décadas el rumbo administrativo de la cementera y del equipo Cruz Azul, dos instituciones profundamente ligadas a su historia familiar. Su nombre quedó marcado tanto por el crecimiento empresarial de la cooperativa como por una larga etapa deportiva llena de contrastes, además de los señalamientos legales que lo llevaron a ser detenido en 2025, tras casi cinco años prófugo.
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El fallecimiento fue confirmado por el Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social. De acuerdo con el reporte oficial, Billy Álvarez murió a las 00:29 horas de este sábado en el Hospital General “Dr. Nicolás San Juan”, en Toluca, Estado de México. La causa de muerte fue una falla orgánica múltiple derivada de un choque séptico.
Antes de su muerte, el exdirectivo había sido trasladado en varias ocasiones para recibir atención médica especializada, debido a complicaciones asociadas con enfermedades crónico degenerativas. Su estado de salud ya había sido expuesto por su defensa, que a inicios de 2026 solicitó que pudiera continuar su proceso penal fuera de prisión, bajo el argumento de su edad avanzada y deterioro físico; sin embargo, dicha petición fue rechazada por las autoridades federales.
Un apellido ligado a Cruz Azul
Aunque su camino principal fue el administrativo, también tuvo un breve paso por la cancha. En 1976,, el hidalguense jugó como delantero para Cruz Azul Hidalgo, antes de integrarse de lleno a las estructuras internas de la cooperativa. Tras la muerte de su padre, su ascenso dentro de la organización fue rápido, hasta convertirse en una de las voces con mayor peso en la cementera.
En 1986 asumió la presidencia del Club Deportivo Cruz Azul y, dos años después, el 1 de julio de 1988, fue nombrado director general de la Cooperativa. A partir de ese momento, consolidó una etapa de amplio control sobre la empresa y el equipo, con decisiones que marcaron el destino institucional, financiero y deportivo de ambos.
Durante su gestión al frente del club, Cruz Azul obtuvo el título de liga del Invierno 1997, uno de los momentos más recordados por la afición celeste. Sin embargo, los años posteriores quedaron marcados por una prolongada sequía de campeonatos y por múltiples derrotas en finales.
De la dirigencia al proceso penal
La caída pública de Billy Álvarez comenzó a tomar fuerza en 2020, cuando autoridades federales pusieron bajo revisión presuntas irregularidades financieras relacionadas con la Cooperativa Cruz Azul. En mayo de ese año fueron congeladas sus cuentas bancarias y, posteriormente, la Fiscalía General de la República emitió una orden de aprehensión en su contra.
Los señalamientos incluían presunta delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita por 114 millones de pesos, a través de empresas factureras. En medio de ese escenario, el 1 de agosto de 2020 presentó su renuncia a los cargos que mantenía en la cooperativa y en el club.
Desde entonces permaneció prófugo, hasta que fue detenido en enero de 2025. Tras su captura, fue vinculado a proceso e ingresado al penal de máxima seguridad del Altiplano, donde continuaba sujeto a prisión preventiva mientras avanzaba el caso en su contra.
Con su fallecimiento, se cierra uno de los capítulos más polémicos en la historia de Cruz Azul. Billy Álvarez pasó de ser heredero de un proyecto industrial y deportivo nacido en Hidalgo a convertirse en una figura controvertida, marcada por los cuestionamientos judiciales, las disputas internas y una gestión que dividió opiniones entre cooperativistas, aficionados y analistas del futbol mexicano.
magr
