TULANCINGO.- Hidalgo fue uno de los estados elegidos a nivel nacional por la dirección de operación de sitios del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para crear y difundir el tríptico, en la entidad se presentó “Huapalcalco, lugar de la casa de madera”, una herramienta dirigida a visitantes y población local que busca promover el cuidado de este emblemático sitio mediante recomendaciones.
El material forma parte de una estrategia integral en la que se busca que los habitantes de Tulancingo se sumen a la conservación de la zona arqueológica mediante el sentido de pertenencia y la responsabilidad compartida.
La protección del patrimonio se basa en tres pilares fundamentales: la protección física, que contempla la delimitación y resguardo del área para evitar su deterioro; la protección legal, enfocada en la difusión y aplicación de normas que salvaguardan el patrimonio cultural; y la protección cultural, orientada a fortalecer el conocimiento histórico y el sentido de pertenencia entre la ciudadanía.
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La titular de la dirección de operación de sitios del INAH, Vania Carrillo Bosch indicó que el sitio no debe entenderse únicamente como un conjunto de vestigios arqueológicos, sino como una raíz viva de la identidad regional: “El respeto no es un concepto abstracto, es una acción cotidiana que se refleja en cómo caminamos por sus senderos y en cómo enseñamos a las nuevas generaciones el valor de su origen”.
Precisó que Huapalcalco representa un “libro abierto de la historia humana”, al albergar evidencia de antiguos asentamientos, prácticas espirituales y conocimientos sobre astronomía y manejo del entorno.
Recomendaciones para visitantes a Huapalcalco
El tríptico incluye una serie de recomendaciones para quienes acudan al sitio de Huapalcalco, entre ellas evitar tirar basura, no realizar grafitis, no encender fogatas ni fumar, así como abstenerse de introducir bebidas alcohólicas o alterar el entorno natural.
También se establecen lineamientos para la toma de fotografías, restringiendo el uso de drones y equipo profesional sin autorización, con el fin de prevenir daños al patrimonio. De igual forma, se invita a respetar la flora y fauna del lugar, así como a no extraer elementos naturales o arqueológicos.
Carrillo Bosch hizo un llamado a asumir un papel como “guardianes del patrimonio”, promoviendo un turismo responsable y consciente que permita preservar el sitio para futuras generaciones. “Cuidar nuestra historia es la mejor ofrenda que podemos hacer. En ella está la clave de quiénes somos”.
cem
