Pachuca.— El manual de manejo del mural de tenangos más grande del mundo no se encuentra detenido, pero su avance ha sido más lento de lo esperado debido a factores sociales y climáticos que han impactado directamente a las artesanas responsables de su cuidado y mantenimiento, así lo informó en entrevista Wendy Juárez, coordinadora de artesanas.
La también artesana explicó que el proceso técnico continúa, aunque enfrenta limitaciones derivadas de la situación que viven las bordadoras en varias comunidades de la Sierra Otomí-Tepehua, tras el paso del huracán Priscilla, aunado a la falta de formación académica especializada en conservación patrimonial.
“Es ir explicando cada paso que se va dando para que lo vayan integrando; el manual no solo busca establecer lineamientos técnicos, sino también generar procesos de capacitación y apropiación comunitaria sobre el cuidado del mural”.
Te podría interesar
Disponibilidad de tiempo
La coordinadora explicó que el trabajo se desarrolla mediante sesiones mensuales en las que se revisan avances y se socializan los contenidos del manual, sin embargo, las dinámicas económicas de las artesanas influyen directamente en el ritmo del proyecto, compartió que durante agosto y septiembre la venta de artesanías se incrementa significativamente debido a las Fiestas Patrias, lo que reduce la disponibilidad de tiempo para las reuniones técnicas.
Pérdida de caminos
A ello se sumó, a partir de octubre, el impacto del huracán Priscilla, que afectó a varias comunidades de donde son originarias integrantes, Wendy Juárez detalló que la vicepresidenta Macaria Pérez, originaria de San Pablo, así como la secretaria, de la comunidad de ejido López Mateos, permanecen en zonas que hasta la fecha continúan incomunicadas por deslizamientos de tierra.
La coordinadora expuso que, aunque la emergencia mediática por la tormenta ha disminuido y se han beneficiado a familias de artesanas con apoyo de asociaciones civiles y fundaciones, las consecuencias más graves persisten. “Se asume que fue solo un problema de agua, pero realmente lo más serio es el deslizamiento de tierra, comunidades continúan sin acceso vehicular, obligando a sus habitantes a caminar largas distancias y atravesar cerros para cubrir necesidades básicas”.
Afirmó que la situación ha complicado no sólo el avance del manual, sino también la coordinación para el mantenimiento físico del mural, el cual, según lo previsto, podría recibir atención a más tardar en la segunda semana de febrero, siempre y cuando existan condiciones seguras para el traslado de las artesanas.
sjl
