Pachuca.— Habitantes, campesinos, así como organizaciones sociales, ambientales y colectivos de Epazoyucan y Singuilucan proponen que el proyecto del Parque Fotovoltaico sea sometido a una consulta ciudadana, proceso similar al que se llevó a cabo en Atitalaquia, Tula y Tlaxcoapan, para la construcción de un Parque Ecológico y de Reciclaje.
Integrantes de El Maguey, la casa de todos, Amando la Naturaleza y aliados, insistieron en que el proyecto no puede avanzar sin una consulta pública, libre e informada, especialmente al tratarse de zonas indígenas donde persisten oficios ancestrales como el de los tlachiqueros. Aseguraron que, hasta ahora, la socialización del proyecto se ha limitado a ejidatarios que ya rentaron sus tierras, sin tomar en cuenta al resto de la comunidad.
Recordaron que, en otros casos como el de Tula, fue la participación ciudadana la que definió el rumbo de los proyectos, por lo que exigieron que se replique ese modelo. “No se trata solo de energía o inversión; para nosotros está en juego nuestro modo de vida, nuestra economía local y nuestros derechos humanos y ambientales”.
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Compartieron que la propuesta de socialización se ha externado en reuniones con distintas autoridades. El pasado 28 de octubre y los primeros días de enero, se mantuvieron mesas de diálogo con Jannet Martínez Monsalvo, titular de la Oficina de Representación de la Semarnat en Hidalgo, con quien, además de exponer argumentos técnicos, ambientales, sociales y culturales por los que rechazan la instalación del parque fotovoltaico en su territorio, se solicitó un trabajo de socialización.
Defensa del modo de vida
Asimismo, integrantes de las organizaciones cuestionaron declaraciones de funcionarios estatales que han calificado el proyecto como viable, al considerar que no han pisado el territorio ni conocen la magnitud de los magueyales, nopaleras y especies protegidas que serían afectadas.
No hay beneficios para la comunidad
“Se ha hablado del parque, más no de que la energía generada no beneficiaría a las comunidades locales, donde incluso, a la fecha, persisten problemas de acceso al servicio eléctrico”, e insistieron en que el proyecto amenaza directamente su economía tradicional, basada en el maguey y el oficio de los tlachiqueros.
“Eso es lo que pedimos: información clara para que el pueblo decida”, al tiempo que exigieron evaluaciones de impacto social, opiniones técnicas de dependencias ambientales y el respeto a los derechos humanos y colectivos. Adelantaron que no concretarse este proceso, continuarán las acciones de información y protesta para defender su territorio y forma de vida.
sjl
