MEDIO AMBIENTE

Balnearios de Hidalgo operan en zona de tolerancia; sólo cuatro de un centenar tienen concesión de la Conagua

La legisladora morenista explicó que la falta de concesiones es una de las razones por las que se impulsó la reciente actualización de la Ley General de Aguas

En Hidalgo, sólo 4 parques acuáticos tienen título de concesión de la Conagua
Balnearios.En Hidalgo, sólo 4 parques acuáticos tienen título de concesión de la Conagua Créditos: ilustrativa | Especial
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Pachuca.— Sólo cuatro de los más de cien balnearios que existen en Hidalgo cuentan con una concesión formal emitida por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para operar, señaló la diputada federal, Tatiana Tonantzin Ángeles Moreno, durante una conferencia de prensa. El resto, aclaró, funciona bajo lo que denominó una “zona de tolerancia”, es decir, sin un título de concesión vigente y sobreviviendo entre prácticas de operación que no han sido formalizadas ante la autoridad competente.

La legisladora morenista explicó que la falta de concesiones es una de las razones por las que se impulsó la reciente actualización de la Ley General de Aguas, que sustituye y reforma aspectos de la antigua Ley de Aguas Nacionales, con la intención de incorporar sectores que tradicionalmente habían quedado fuera de la regulación formal, como los acuícolas y otros aprovechamientos no agrícolas.

Ángeles Moreno detalló que muchos de estos balnearios y centros turísticos con cuerpos de agua —que son una fuente importante de empleo, turismo y actividad económica en varias regiones del estado— operan sin el registro formal de Conagua, aunque técnicamente deberían contar con un título de concesión que avale el uso y aprovechamiento del agua.

“La mayoría de estos centros funcionan en una especie de zona de tolerancia, porque no cuentan con concesión en regla ante Conagua; sólo cuatro realmente están formalizados”, afirmó la diputada.

Según explicó, esta situación ha generado incertidumbre y tensiones entre los propietarios de balnearios, ya que sin concesión formal no existe certeza jurídica sobre su derecho de uso del agua ni el volumen asignado legalmente.

Reformas

La diputada resaltó que una de las modificaciones más importantes en la nueva legislación es el reconocimiento explícito de sectores productivos que antes no estaban incluidos de forma clara, como los acuacultores, quienes ahora pueden obtener concesiones y trabajar legalmente —algo que antes los colocaba “al margen de la ley”, con multas o sin posibilidad de acceder a financiamiento oficial.

Tatiana Ángeles, legisladora de Morena| Crédito: Verónica Angeles 

Este cambio, dijo, favorece que actores como los acuacultores de Hidalgo puedan tramitar y refrendar sus concesiones, recibir créditos o recursos municipales, estatales y federales, y contar con certeza jurídica para sus operaciones.

La propuesta

La legisladora explicó que la reforma tiene objetivos amplios:

  • Ordenar el régimen de concesiones y modernizar el manejo del agua en el país, estableciendo reglas más claras para todos los sectores.
  • Reconocer el agua como un derecho humano y un recurso público, con prioridad para el consumo doméstico, seguido del agrícola e industrial.
  • Combatir irregularidades y acaparamiento, al establecer mecanismos para retirar concesiones mal usadas o con fines distintos a los autorizados.
  • Crear mayor transparencia en la entrega, refrendo y supervisión de títulos de agua.

Hay tensión

La diputada también recordó que, durante la construcción de la ley, hubo resistencias por parte de diversos sectores, incluidos agricultores y empresarios turísticos, preocupados por cómo afectarían las nuevas reglas sus derechos de uso tradicional del agua.

La reforma negoció ciertos puntos, por ejemplo, manteniendo que las concesiones pueden refrendarse al término de su vigencia, lo que disipó parte de las inquietudes sobre la pérdida inmediata de derechos.

No obstante, en el caso de balnearios que nunca tuvieron concesión formal, la situación es distinta: “Ahora hay claridad jurídica sobre quién puede y quién debe regularizarse, y esperamos que Conagua y el entorno legislativo den pasos rápidos para que ese sector también pueda integrarse plenamente a la ley”, añadió Ángeles Moreno.

Los retos

La diputada enfatizó que, aunque la ley ya está en vigor, todavía falta trabajar con las autoridades correspondientes —especialmente con Conagua y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat)— para lograr que todos los aprovechamientos de agua cuenten con títulos válidos, y que exista información transparente sobre los volúmenes autorizados y las obligaciones que conllevan.

sjl