Pachuca.— En los últimos tres años, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) ejecutó una serie de detenciones y desarticulaciones de bandas delictivas que operaban en distintas regiones del estado.
Acciones, fruto de labores de inteligencia, coordinación interinstitucional y operativos tácticos, han significado la captura de denominados objetivos prioritarios, considerados generadores de violencia y de conductas delictivas de alto impacto.
Golpe al narcomenudeo en Valle del Mezquital
Una de las capturas fue la de Pedro Eduardo N, alias El Chino Mayoreo, considerado líder del grupo delictivo conocido como “Grupo Fantasma”, vinculado principalmente con el narcomenudeo y hechos violentos en varios municipios del Valle del Mezquital, entre ellos Actopan, Ixmiquilpan, Alfajayucan, Zimapán y Huichapan.
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La detención tuvo lugar el 13 de agosto de 2024, en un operativo de las autoridades estatales en la carretera México–Pachuca, a la altura de Tolcayuca, donde se interceptó a El Chino Mayoreo y dos acompañantes.
La intervención se realizó con apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH) y la PGJEH, quienes detuvieron a los tres sujetos y aseguraron sustancias ilícitas y otros indicios que vinculaban a la banda con la distribución de drogas y la violencia en la región.
El Chino Mayoreo quedó a disposición del Ministerio Público y fue vinculado a proceso penal por narcomenudeo, y posteriormente también por extorsión.
Autoridades destacaron que su grupo era uno de los principales generadores de violencia y conflictos entre bandas rivales, lo que representaba una amenaza para la seguridad pública en varias zonas del estado.
Violencia en Tula-Tepeji
Otro actor clave detenido por la PGJEH fue Hugo Alberto N, alias El H, identificado como líder de la célula delictiva conocida como “Los H”, vinculada con robo de hidrocarburos (huachicoleo), extorsión, narcomenudeo y homicidios en la región Tula-Tepeji.
La captura ocurrió el 15 de marzo de 2025, en la colonia Lindavista del municipio de Zempoala, donde agentes de la Agencia de Investigación Criminal de la PGJEH, con el apoyo de la SSPH, lograron detenerlo tras un operativo donde se aseguraron dos armas largas, cargadores, cartuchos útiles y una camioneta de lujo.
El H fue identificado como generador de violencia en varias demarcaciones y uno de los objetivos prioritarios por su participación en delitos de alto impacto.
Tras su detención, fue puesto a disposición de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) de la Fiscalía General de la República (FGR) para continuar con su proceso penal.
La captura del H generó reacomodos violentos entre grupos delictivos en la zona, incluidos enfrentamientos y ajustes de cuentas, lo que subraya su posición en la estructura criminal local.
Otros objetivos
Además de estas figuras, las autoridades hidalguenses informaron la detención de varios líderes y operadores delictivos durante la actual administración, con apodos como El Mamey, El Bola Ocho, El Rancho, William y Zero, todos identificados como generadores de violencia y ligados a actividades como el narcomenudeo, robo de hidrocarburos, extorsión y homicidios.
Estos arrestos, junto con acciones de cateo, aseguramientos de drogas y desarticulación de bandas completas, forman parte de una estrategia sostenida de inteligencia y operación que busca disminuir la capacidad operativa de los grupos criminales.
Por ejemplo, en diciembre de 2024, durante operativos coordinados del Gabinete de Seguridad, personal de la PGJEH y fuerzas federales ejecutaron múltiples órdenes de cateo en municipios como Actopan y Francisco I. Madero, que derivaron en la detención de nueve personas y el aseguramiento de drogas, armas y vehículos, como parte de esfuerzos por cerrar puntos de venta y distribución del narcomenudeo.
Reducción de delitos
La desarticulación de estas células delictivas ha tenido impactos concretos en cifras delictivas. La PGJEH destacó que delitos como el secuestro han mostrado una disminución notable, con solo dos casos en los primeros seis meses de 2025, una caída de alrededor del 75 por ciento respecto al año anterior. Esto ha situado a la Unidad Especializada en el Combate al Secuestro como una “Unidad Modelo” a nivel nacional.
No obstante, autoridades reconocen que los retos persistentes, como la dispersión de grupos violentos, la presencia de bandas con estructuras locales fuertes y el fenómeno del huachicoleo, requieren continuidad operativa, inteligencia y coordinación interinstitucional para mantener la tendencia a la baja de los delitos y consolidar la seguridad en todo el estado.
sjl
