La reciente firma de un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Tulancingo y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Hidalgo, anunciada por la presidenta municipal Lorena García Cázares , generó una respuesta crítica por parte de la Asociación Civil Niebla y Tiempo, organización que desde hace años ha impulsado la defensa y puesta en valor de la zona arqueológica de Huapalcalco.
De acuerdo con lo expuesto por la alcaldesa, el convenio tiene como objetivo avanzar hacia una nueva etapa de protección, conservación y aprovechamiento del patrimonio arqueológico del municipio, con especial énfasis en Huapalcalco, considerada uno de los puntos históricos más emblemáticos de Tulancingo. La presidenta municipal explicó que la inversión del Ayuntamiento se destinará a las áreas colindantes a la Zona de Monumentos Arqueológicos (ZMA), mientras que el INAH se encargará directamente de las intervenciones dentro del polígono protegido.
“La inversión del municipio se destinará alrededor de la zona de monumentos arqueológicos; se dará apoyo en todos los sentidos a la parte de las pirámides y nosotros haremos la parte exterior para que el acceso esté en buenas condiciones”, señaló, al precisar que las acciones municipales se centrarán en obras complementarias como mejora de accesos, pavimentación y alumbrado público. Añadió que el trabajo se realizará únicamente entre el Ayuntamiento y el INAH, sin la participación de otros actores.
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Al ser cuestionada sobre una posible intervención de la Asociación Niebla y Tiempo, la presidenta municipal afirmó que desde el inicio de su administración no ha existido comunicación con los representantes de dicha organización. “Al tratarse de un patrimonio debemos trabajar directamente con el INAH, a fin de evitar conflictos y otras situaciones”, puntualizó.
La alcaldesa también subrayó que la intención es poner el sitio arqueológico en óptimas condiciones, al considerarlo un punto icónico para la ciudad y con potencial turístico, particularmente ante el contexto de que Hidalgo será sede de un campamento del Mundial 2026. En ese sentido, destacó la necesidad de preparar a la ciudad y sumar a operadoras turísticas con un enfoque cultural y patrimonial.
Esto dice Niebla y Tiempo
En respuesta, la Asociación Niebla y Tiempo emitió un posicionamiento en el que cuestiona el discurso y las acciones del gobierno municipal. La organización señaló que durante dos años no existió interés por parte de la presidenta municipal respecto a Huapalcalco y que dicho interés surge ahora, cuando se prevé la llegada de recursos federales al sitio. “Huapalcalco fue declarado zona de monumentos gracias a la organización civil, no a la voluntad espontánea del Estado”.
Niebla y Tiempo expuso que la gestión de los espacios patrimoniales requiere necesariamente de la participación ciudadana, ya que, mientras las instituciones administran, es la comunidad la que protege y da sentido al patrimonio. Indicaron que estas prácticas son reconocidas tanto a nivel nacional como internacional, y lamentaron que, a su juicio, la administración municipal desconozca estos principios.
Plan de gestión para Huapalcalco
La asociación también recordó que sigue pendiente la presentación del plan de gestión para Huapalcalco, un instrumento que debió haberse dado a conocer desde hace dos años y medio y que, conforme a la normativa, debe definir el rumbo de la conservación del sitio y su relación con los pobladores y la ciudad. “La elaboración de estos planes corresponde al INAH y la ciudadanía tiene derecho a conocerlos y participar en la conservación de su herencia cultural”.
Los representantes de Niebla y Tiempo calificaron como lamentable que se hable de la organización como si no hubiera existido contacto previo, recordando que hubo un acercamiento durante la campaña política de la presidenta municipal.
Asimismo, afirmaron que la firma de convenios entre ayuntamientos e INAH es un procedimiento habitual y no un hecho extraordinario, y reiteraron que Huapalcalco es un bien público cuya preservación no depende únicamente de acuerdos institucionales, sino de la corresponsabilidad social.
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