Tener a alguien a quién platicarle todo, empatar nuestros sueños y metas, compartir la cotidianidad volviéndola mucho más especial y - de paso-, que mis publicaciones en redes sociales ¡Den de qué hablar! , ¿O era al revés?
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Recién pasado nuestro fin de semana donde tener pareja toma más relevancia que nunca y todo lo que en él, su servidora pudo ver y escuchar desde su círculo cercano de familiares y amigos hasta completos desconocidos, hoy cuestiono ¿Es que nuestros estándares personales ya no importan? ¿Me gusta esto, esto no, quiero esto pero lo otro no? ¿Cuándo fue que el objetivo dejó de ser encontrar un compañero/una compañera afín a uno mismo para solo conformarnos con alguien que mitigue la soledad y de paso poderlo postear? ¡Por favor no me digas que desde siempre!
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¡Vamos a boicotear este nuevo estándar social y revivamos el verdadero amor y la ingenuidad!
Como fiel consumidora de las comedias románticas apelo por una conexión intelectual como el motivo que dé paso a una relación sentimental; por supuesto que no pierdo de vista el punto real y objetivo de que toda esa ilusión tiene y tendrá siempre un tiempo finito para convertir esa relación en no más que cualquier otra relación humana, de cara a la realidad de la vida. Pero, si al menos como principio no fueron las razones correctas las que nos convirtieron en la persona que acompaña a otra ¿Por qué habríamos de vivirlo? Y lo que es peor ¿Presumirlo?.
No creo que introducirnos en una relación sentimental deba estar basado en un ideal cinematográfico o literario, pese a lo mucho que se disfruta de ello eh; pero todavía menos, el deseo de pertenecer al estándar de las redes y la presión que ejerce la sociedad donde ¿Hola? ¿Mi guía sentimental será mi tío al que ninguno de sus tres matrimonios le funcionó o mi amiga a la que le fueron infiel porque “no estuvo tan al pendiente de él” y finalizamos con la señora a la que casarse la hizo más infeliz de lo que ya era? ¡Gracias pero creo que voy a pasar!(Esta referencia corresponde a una estadística estándar mexicana ¿De acuerdo? No hace referencia a nadie en particular).
¿No sé si es amor? Aprendamos de Thalía que después de cantarlo supo encontrarlo.
¿Entonces qué estamos buscando? ¿Cuándo saber si verdaderamente podremos considerarlo un emparejamiento con sentido?
Cuando no hace falta explicarlo o justificarlo tanto, cuando no llenamos el vacío de la soledad pero lo sustituimos con un sentimiento aún peor, ejemplo, tenerlo me hace más mal que no tenerlo; cuando no afecta tu individualidad, cambia quién eres ni las cosas en las crees, cuando el futuro que visualizas es conjunto, cuando no traiciona la naturalidad y por supuesto; no requieres postearlo en cada ir y venir.
¿Pero eso que tiene de malo? ¡Nada! Es solo que se supone que es la persona con la que te emparejaste quien te hace sentir bien y no la aprobación allá afuera, que te da tenerla.
Entonces ¡Buscamos la esencia y después protegerla! (Aplica como tú quieras).
¿Si es amor? Emma Watson dijo en una entrevista que enamorarse es muy sencillo, lo difícil es encontrar quien haga “este baile contigo”. De modo que no tiene que ser una cara y una foto bonita o alguien con mucho porte, mejor, alguien que te aporte.
Por supuesto que no soy ninguna persona calificada más que para externar en esta columna, como su nombre lo dice, una opinión ¡Que no te ofenda nada de lo que escribí, recuerda que yo solo soy otra soltera más!
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