QUEMA DE JUDAS 2026

Ya aburren quemando a Donald Trump en Los Judas

Este 2026 una de la tradiciones más antiguas de León cumplió 120 años: la Quema de Judas.

Quema de Judas en León Guanajuato
Quema de Judas en León Guanajuato.Quema de Judas en León GuanajuatoCréditos: Mario Armas
Escrito en GUANAJUATO el

León-.” ¡Ay!” “¡El sol sí quema eh!”. ¡Las sombrillas! ¡No dejan ver!”. Y que se empieza la Quema de Judas, ya 120 años, allí en el mero solazo en el Barrio Arriba, barrio bravo; que desde el mediodía empezó la tronadera de “cuetes”, pero ya van varias veces que queman al “Donal Tron” y no queman a otros que andan haciendo negocios con el erario público.

Ah, pero la comodidad de los de adelante incomodó a los de atrás y que la carrilla se dejó caer a cohetazos, a peladeces, y no les quedó de otra que bajar el paraguas, qué delicados. Pero todo quedó en comunidad, formando parte de.

Primero tronó la cruz, luego un puerco con algunas pancartas, y que queman al delegado del IMSS que porque no hay monitores en un piso de la clínica 58. Puras quemadas con el Instituto Mexicano de Seguridad Social. También que porque no hay medicamentos. El pueblo leonés tronó al IMSS de manera simbólica, pero también a los medios de comunicación: les mandan mensaje y no contestan.

Fue hoy, Domingo de Resurrección, día santo, pero fiesta profana eso sí católica y cristiana, pero hay que quemar a los judas, traidores, porque no se bendice, en el barrio rayan la madre, pero en lo colectivo, como una banda, pero grandota. otra vez Donald Trump, hasta a los medios de comunicación los mencionaron (a saber, cuál “¿Eda?”).

El ambiente en la Hermanos Aldama parecía el de la Puerta 5 en el estadio León, puras maldiciones (sin orines), y en las que los organizadores eran los árbitros, y en cada toma de foto que ellos hacían de público que les dedicaba la porra prohibida por la FIFA, ya saben, para qué nos hacemos, pero aquí se hizo con todo fervor, con ímpetu.

“¡Ya préndanle hay!”. Y los organizadores, pues, querían guardar el recuerdo de la edición 120 de andar quemando gente, a parte de la página “Quemados León”. Y la gente dando lata: “¡Puro prófugo del ácido fólico!”. Que: “¡Puro tazo dorado!”. “¡Puro salido del anexo!”. Allí andaba el Vale, el principal organizador y quien le da vida año tras años a la tradición.

Allí se dio cita todo el barrio, leoneses ilustres, intelectuales, el Horax Monero que trabajaba en El Sol de León y da clases de cómic en la ex cárcel (también traía sombrilla), José Luis Galiano (“quesque sacando fotos”), y Liliana Pérez, la directora de la Biblioteca Central Estatal, estudiantes de antropología, y también la que era maestra cartonera, Casa de la cultura, Laura Juárez.

Se realizó la quema, sin mayores incidentes, allí anduvo Protección Civil, hasta la policía se llevó una porra: ¡Qué viva la poli!”. Qué raro ahora nadie le andaba quemando la patas al diablo, bien portados los fulanos. Ah y también: quizá es el único día en el que se puede beber pulque y cerveza con la poli a un lado.

“Sabeeeee”, dicen que así tenemos el acento los de León, que cantadito… Ah también todo el tiempo hubo baile, cumbia sabrosona, sonido, el sol en cénit, seco, cielo sin nubes, pero caguama y pulque para soportar, para bajar las calenturas. Y el sol quemando los cocos.

Al principio, empezaron la quemazón con la inolvidable pieza que nos legó José Alfredo Jiménez: Caminos de Guanajuato. Eso, sí los leoneses quemaron, al Jeffrey Epstein, al “Donald Tron”, por otra piche guerra, para qué acordarse de cosas tristes, decía Juan Gabriel: “Pero ¿qué necesidad? ¿Para qué tanto problema?".

Aquí los quemaron con hartas ganas, se chamusca lo malo en colectividad, en lo colectivo dicen los intelectuales. Se pidió por La Paz mundial, se intentó liberar una paloma, que no era tan blanca, estaba enjaulada y no quería salir.