BULEVAR ADOLFO LÓPEZ MATEOS

No es Cuba, es el bulevar Adolfo López, así de derruida se encuentra esta importante avenida

El bulevar Adolfo López Mateos, la principal avenida automovilística de la ciudad de León, luce descuidada y derruida

Escrito en GUANAJUATO el

León-. No es la Habana Vieja en Cuba, ni uno de los barrios bajos de Nueva Orleans, tampoco son Las Joyas: es el bulevar Adolfo López Mateos, principal avenida de la ciudad de León que ahora luce en total descuido: derruida, grafiteada y con edificios abandonados con los vidrios rotos.

La principal arteria de León por la que pasan, diariamente, miles de automovilistas, en algunas partes, parece un barrio de la periferia de la urbe: negocios con las cortinas cerradas, edificios en ruinas, abandonados, predios baldíos en pleno centro, otros en la ruina, en escombros, como si una de las ciudades más industrializadas del país viviese una crisis económica.

Edificios y comercios están completamente grafiteados por letras amorfas hechas con laca en aerosol, como si León, la ciudad más grande del corredor industrial de Guanajuato, fuera una Detroit fantasmal ¿En qué momento se vino abajo y cayó en el descuido la principal avenida de León?

Los comercios cerrados sobre el bulevar Adolfo López Mateos son una larga exposición urbana de grafitis

La principal avenida de la ciudad, también la más grande del Bajío, no representa el auge económico que los políticos presumen en sus discursos, solo está así: edificios sumidos en la soledad después de las tardes, predios en los escombros, lugares y recovecos, que aprovechan las personas que se han quedado sin hogar buscando refugio en las noches en la crudeza de la calle.

Las jardineras lucen como si fueran arte abstracto, completamente rayadas

El Adolfo López Mateos ya no es como en antaño, si acaso como en la década de los setentas en la que decenas de alamillos, plantados sobre la avenida, ofrecían un poco de la belleza de la naturaleza; teñían de verde gran parte del bulevar, de amarillo en otoño; hoy solo en ambos costados se encuentra una hilera de jardineras (también pintarrajeadas de letras con laca) en las que plantaron ficus cuya copa el Municipio de León no ha dejado crecer.