PUEBLA.- Pobladores de Santo Tomás Chautla, junta auxiliar del municipio de Puebla, luchan por cerrar el relleno sanitario de Chiltepeque, ya que genera una contaminación en la zona que afecta la tierra, los cuerpos de agua y sus cultivos, lo que deriva en daños a la salud de las personas, aseguran.
El Chiltepeque recibe mil 916 toneladas de basura cada día -lo que representa más de 700 toneladas de lo que debería recibir para no agotar antes de tiempo su vida útil-, de ocho municipios de la zona metropolitana y de la ciudad de Puebla, por lo que habitantes de las juntas auxiliares de Santo Tomás Chautla y San Francisco Totimehuacán denuncian el escurrimiento de lixiviados a los arroyos cercanos al basurero, los cuales conectan con el río Alseseca y la presa de Valsequillo, uno de los cuerpos de agua más contaminados del estado de Puebla.
A mediados de 2025, el activista Darinel Keller Ceballos, del colectivo Yo seré su voz, tomó unas muestras del agua que emana de un pozo que se encuentra a 300 metros del basurero, las cuales envió a un laboratorio para su análisis.
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El dictamen de ACAMA, laboratorio de Análisis de Calidad del Agua y Medio Ambiente revela la presencia de aluminio, arsénico, bario, cadmio, cianuro, cloro residual, cobre, coleiformes (bacterias relacionadas con un hábitat insalubre), e-coli, fierro, fluoruros, manganeso, mercurio, níquel, nitrógeno, amoníaco, nitrógeno de nitritos, plomo y selenio en diferentes cantidades.
Los metales pesados, el arsénico, cadmio, mercurio o plomo se acumulan en los tejidos de los seres vivos y provocan severos daños en los órganos vitales, los cuales se manifiestan con síntomas como deterioro cognitivo, trastornos hormonales, además de daños renales y cardiovasculares, advierten activistas.El
También son responsables de daños al medio ambiente porque no son biodegradables y su toxicidad se acumula en las plantas, provocando pérdida de cultivos y dañando el organismo de los animales y personas que comen lo que crece en esos campos.
Los afectados explican que el relleno está rebasado y acusan a la empresa Resa SA de CV de incumplir el contrato, ya que no ha realizado en la junta auxiliar las obras de mitigación que prometió.
Dos años de protestas
En mayo de 2024, los pobladores de Santo Tomás Chautla interpusieron una denuncia ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), a la cual anexaron videos y fotografías de la contaminación generada a las afueras del basurero, incluido el escurrimiento de lixiviados, líquidos altamente tóxicos que se forman cuando el agua se filtra dentro de la basura en los rellenos sanitarios.
Pobladores y activistas afirman que la empresa construyó un drenaje para descargar a los arroyos los lixiviados que han contaminado los pozos de donde extraían agua los habitantes de Santo Tomás Chautla, algunos de ellos situados a 300 metros del basurero.
En los videos se observa la basura al descubierto, pese a que ésta debe ser enterrada de inmediato, además de manadas de perros que viven en el relleno sanitario. Ante esto, el colectivo Yo seré su voz solicitó un amparo para acelerar el cierre del basurero. También solicitaron vía transparencia el programa interno de protección civil del relleno sanitario.
Profepa descarta afectaciones
El 12 de enero de 2026, los afectados interpusieron una demanda ante la Profepa, por lo que la dependencia realiza una inspección. El 5 de marzo de 2026, la Profepa publica un documento que indica: “Desde 2022 se han hecho visitas de inspección al relleno y recorridos en el sitio y sus alrededores, en atención a denuncias ciudadanas relacionadas con presuntos escurrimientos y lixiviados hacia cañadas y cuerpos de agua cercanos. En ninguna de estas diligencias se ha constatado la existencia de descargas o derrames que afecten cuerpos de agua en la zona.
“La más reciente verificación fue el pasado 3 de febrero, cuando personal de la Profepa realizó un recorrido en la periferia del relleno sanitario y un sobrevuelo con dron para observar las áreas señaladas por habitantes de las comunidades de Santo Tomás Chautla y San Francisco Totimehuacan, quienes acompañaron el recorrido yo no se observó evidencia de desbordamientos del sistema de captación de lixiviados ni del drenaje pluvial… El recorrido que se hizo el pasado 3 de febrero tuvo por objetivo atender las denuncias de las comunidades y recabar información para futuras inspecciones”, dice el escrito.
Incongruencia en el Plan Nacional Hídrico
Darinel Keller comenta que durante la inspección, los funcionarios de la Profepa “escucharon a los pobladores decirles que sus hijos han muerto en los últimos 15 años de cáncer”.
El Plan Nacional Hídrico que se presenta a finales de 2024 contempla el saneamiento del río Atoyac, uno de los tres más contaminados del país, pero éste desemboca en la presa de Valsequillo, ubicada en el municipio de Puebla, a pocos kilómetros del relleno sanitario, lo que el activista considera incongruente: “El saneamiento del río Atoyac es inoperante si no se cierra Chiltepec y se controlan los lixiviados”, señaló.
El ayuntamiento de Puebla expone que no se ha rebasado la vida útil del basurero de la capital y que su operación cumple con la Norma Oficial Mexicana NOM-083-SEMARNAT-2023, además de contar con un certificado de calidad ambiental expedido por la Semarnat y la Profepa, donde se avala que el sitio cuenta con un “Nivel de Desempeño Ambiental 1”, es decir, de menor riesgo.
Ocho municipios tiran sus residuos en el Chiltepeque
El estado cuenta con 11 rellenos sanitarios que reciben la basura de los 217 municipios. Esos basureros son un motivo de conflicto entre pobladores y autoridades, ya que los primeros protestan por la contaminación, mientras que el gobierno defiende la necesidad de mantenerlos en funcionamiento.
En 2024, los pobladores de Cholula clausuraron el relleno sanitario intermunicipal de San Pedro Cholula, lo que los llevó a un enfrentamiento con el gobierno estatal.
La Profepa clausuró a mediados de 2024 el relleno de Cholula, el cual recibía los residuos sólidos de varios municipios de la región, los cuales solicitaron depositar su basura en el relleno de la ciudad de Puebla, el Chiltepeque.
Amozoc, Coronango, Cuautlancingo, Huejotzingo, Ocoyucan, San Andrés Cholula, San Pedro Cholula y Tecali de Herrera son los municipios que firmaron un convenio para utilizar el basurero ubicado en Santo Tomás Chautla. El contrato vence en junio de 2026, pero puede prorrogarse por otro semestre.
Por permitir a estos municipios depositar su basura en el Chiltepeque durante 2025, 56 millones de pesos ingresaron a las arcas del Ayuntamiento de Puebla, cifra que aumentará ya que la tarifa por tonelada de basura depositada subió de 400 a 416 pesos para 2026.
Pese a la recarga de basura, las autoridades municipales consideran que no hay riesgo de saturación porque se puede ampliar la superficie del relleno sanitario.
