TUXTLA GUTIÉRREZ.- Como cada mañana, la niña María, nombre ficticio para salvaguardar su identidad, salió de su casa, el pasado 12 de febrero, para dirigirse a la escuela en Juárez, Chiapas; sin embargo, ese día su vida cambiaría para siempre: un sujeto la interceptó y se la llevó a la fuerza para abusar sexualmente de ella dentro de las instalaciones del Centro Social de ese municipio.
Tras cometer el delito, el hombre la amarró y la dejó abandonada en ese sitio y no en una calle, como se ventiló en redes sociales.
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Horas después, la pequeña fue encontrada por sus seres queridos. Asimismo, comenzó a difundirse una imagen del sujeto huyendo de la zona donde cometió el delito. Hasta este momento, la justicia no ha llegado y el agresor continúa en libertad, a pesar de que está identificado.
Dilación
María Teresa López Morales, madre de la víctima, lamentó que hasta este momento, no haya justicia, “quiero ser escuchada, que se le haga justicia a mi hijita porque no he tenido respuestas por parte de las autoridades competentes”.
La madre de familia evidenció que nadie se ha acercado a ella para tratar el tema, lo que necesita porque su hija sufre mucho por lo ocurrido; su temor -reveló- es que hay situaciones o información que se ha ocultado.
Recordó que la víctima no fue revisada de forma rápida, sino que transcurrieron varias horas para que le brindaran el tratamiento médico necesario. “Además, pedimos que nos dijeran quién es el encargado de ese inmueble donde fue abusada mi niña, porque ahí es un lugar público, pero tampoco hay respuestas”, apuntó.
Explicó que María estuvo amordazada, pero logró salir sola de ese lugar, y luego recibió el apoyo de una persona que transitaba por ese sector. Por cuestiones emocionales, dijo que no había salido a dar una declaración pública para pedir el apoyo de la sociedad y de las mismas autoridades.
“A mi hija le rompieron sus sueños, la lastimaron emocional y físicamente; pido justicia, por favor”, exclamó, y dejó en claro que lo más frustrante es que no tiene nada de información y solo ha dado “vueltas y vueltas”. Con base en información recabada, ella supo que el agresor aún sigue en la colonia donde ocurrió la agresión, por lo que le molesta que la autoridad no dé con su paradero y lo detenga.
“Insisto, mi hija fue agredida en un lugar que pertenece al pueblo, y solo los encargados del Ayuntamiento de Juárez saben quién tiene la llave; el agresor está identificado, ahí está su foto, mi hija lo reconoce, dio santo y seña de ese hombre”. Invitó a la sociedad a unirse a una marcha a realizarse este sábado 21 de febrero, en punto de las 4 de la tarde, en punto de la estación del tren.
Condena social
Hace unos momentos, la Comisión de Niñas, Niños y Adolescentes de la Colectiva 50 más 1 condenó la agresión sexual sufrida en contra de la menor de edad.
“Es inadmisible que un recinto público, como el Centro Social municipal, haya sido el escenario de este atroz acto de violencia”, calificó. Expresó su solidaridad con la menor víctima y con su madre, y reconocieron su valentía al alzar la voz frente a la impunidad y la falta de apoyo institucional.
Hizo un llamado urgente y enérgico a la Fiscalía General del Estado de Chiapas para que atienda de manera inmediata la denuncia interpuesta, pues comentó que es imperativo que se brinde atención integral, psicológica y jurídica a la menor y a su familia, bajo una perspectiva de infancia y derechos humanos, y que se evite en todo momento la revictimización que han reportado sus familiares. Resulta indignante que, a pesar de la denuncia, el presunto responsable —quien se desempeñaba como encargado de un espacio público— continúe en libertad y se pasee por la localidad, aseveró la mencionada organización.
