FRONTERA

Colocan muro flotante entre Tamaulipas y Texas; es un peligro advierten

Estados Unidos inició la instalación de boyas con alambrado en el río Bravo para frenar la migración irregular, una medida que ha generado críticas por sus posibles impactos ambientales y por el riesgo que representa para la vida y los derechos humanos de las personas migrantes

Créditos: EFE
Escrito en ESTADOS el

Cd. Victoria, Tam.- El Gobierno de los Estados Unidos hará la instalación de boyas flotantes sobre el rio Bravo, en el condado de Camerón, en la frontera entre Tamaulipas y Texas, luego de la visita que realizo a Brownsville, la secretaria de Seguridad de Estados Unidos, Kristi Noem.

Reiteró que la estrategia es poder frenar el cruce irregular de migrantes y el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense. Las boyas color naranja sirven para sostener una alambrada de púas por encima y abajo del agua en un intento por contener el paso de migrantes.

La secretaria Noem celebró reuniones privadas con agentes federales y realizó un recorrido por el cauce del río para supervisar directamente la zona donde se realizara la instalación del sistema flotante. Aún no se han definido los lugares en donde se instalarán las boyas sobre el rio Bravo, entre Tamaulipas y Texas.

La medida que ha generado preocupación entre autoridades locales y líderes comunitarios, quienes temen un impacto negativo a largo plazo para la región. Por su parte, el juez del Condado Cameron, Eddie Treviño Jr., expresó su inquietud ante las posibles consecuencias ambientales del proyecto.

Treviño señaló que no se tiene claridad sobre el impacto que estas boyas podrían tener en el ecosistema del río Grande, también conocido como río Bravo. A su vez, Lupita Sánchez, representante de Trabajadores Fronterizos Unidos, aseguró que la instalación de estas boyas viola derechos humanos y afecta directamente al medio ambiente, poniendo en riesgo a las especies que habitan a lo largo de la frontera.

Mientras líderes comunitarios continúan manifestando su alarma por los posibles daños ambientales, el gobierno federal defiende la medida, argumentando que forma parte de los esfuerzos para fortalecer la seguridad nacional. De acuerdo con la secretaria Kristi Noem, esta estrategia podría ayudar a prevenir más muertes en la zona fronteriza. Sin embargo, Sánchez insistió en que el país necesita mayores inversiones en infraestructura, especialmente en hospitales y servicios básicos, en lugar de medidas que, asegura, criminalizan la migración.

El juez Treviño reiteró que la instalación de boyas no representa una solución real al problema migratorio, y criticó que, a su juicio, la administración actual no busca una reforma integral, sino continuar con políticas que afectan a los migrantes. Pese a las reacciones y críticas, las autoridades confirmaron que las boyas ya están siendo instaladas en el río Grande (Bravo), y se espera que el proyecto de 500 millas se complete conforme a lo planeado por el gobierno federal.

En tanto organizaciones de derechos humanos señalaron que la instalación de dichas boyas con una alambrada de pus pone en riesgo la vida de las personas migrantes al quedar atrapadas entre los alambres, al convertir el cauce del río en una zona de alto peligro para quienes intentan cruzar hacia territorio estadounidense.

Insistieron en que lo colocación de estas estructuras no pueden justificarse bajo ningún esquema de control migratorio, ya que su colocación representa una amenaza real para personas que, en muchos casos, se encuentran en condiciones de extrema vulnerabilidad.

Coincidieron en que la afluencia de migrantes ilegales a Estados Unidos descendió luego de la serie de medidas adoptadas por el Gobierno de Estados Unidos. Advirtieron que el riesgo no se limita a las boyas visibles, sino al alambre de púas instalado dentro del río, el cual resulta difícil de detectar y puede provocar lesiones graves o incluso la muerte. En ese sentido, sostuvo que este tipo de dispositivos funcionan como verdaderas trampas, incrementando el peligro en un punto fronterizo que ya de por sí representa un alto riesgo.