CRISIS HÍDRICA

Desabasto de agua obliga a hoteleros de Acapulco a gastar millones en pipas

Hoteles de la zona turística compran hasta 40 pipas diarias para no suspender el servicio a los visitantes, mientras el sector advierte que la falta de agua potable afecta la recuperación del destino tras el huracán Otis

Créditos: Especial
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Acapulco, Guerrero -El desabasto continuo de agua potable en Acapulco ha obligado al sector hotelero a realizar fuertes inversiones para garantizar el servicio a los turistas, principalmente mediante la compra diaria de pipas ante la falta de suministro a través de la red.

El presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles en Acapulco, Javier Saldívar Rodríguez, informó que durante el fin de semana algunos hoteles se quedaron sin agua, por lo que fue necesario adquirir hasta 40 pipas diarias para mantener en operación las hospederías.

Millones destinados a pipas de agua

Saldívar Rodríguez señaló que desde el paso del huracán Otis los hoteleros han gastado miles y miles de pesos en la compra de agua potable, recursos que originalmente estaban destinados a la remodelación de habitaciones dañadas por el fenómeno natural.

Indicó que, aunque existe disposición por parte del director de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) y de la alcaldesa Abelina López Rodríguez, el problema ya no es de voluntad, sino de atención y solución. Añadió que en la Costera Miguel Alemán existen al menos diez hoteles y condominios, y que el 90 por ciento de las hospederías se encuentran en la parte media de la zona turística, donde el desabasto es más recurrente.

El dirigente hotelero detalló que en su propio condo-hotel se compran entre 10 y 15 pipas diarias y advirtió que ya no existe capacidad suficiente para abastecer a toda la ciudad, debido a la persistencia del problema desde el huracán Otis.

Hoteles mantienen servicio a turistas

Por su parte, el gerente del hotel Playa Suites, Fernando Robledo, dio a conocer que este fin de semana el establecimiento se quedó sin agua potable, por lo que tuvo que comprar entre 40 y 45 pipas diarias, con un costo aproximado de entre mil y mil 500 pesos cada una.

Robledo reconoció que la falta de agua sí afecta a los hoteles, aunque dijo entender que se trata de una situación derivada de los daños provocados por un sismo y las réplicas que continúan registrándose. Añadió que, pese a ello, los huéspedes no han resentido el desabasto, ya que se mantiene el suministro en baños, regaderas y albercas.

El hotelero señaló que no se ha limitado el consumo de agua ni se ha pedido a los visitantes reducir su uso, a pesar de que el consumo en los hoteles es elevado, especialmente por las altas temperaturas.

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