AGUA PUEBLA

El agua en Puebla: entre la escasez y la explotación empresarial de los acuíferos

La cuenca del Alto Atoyac enfrenta un déficit hídrico, extrayendo más agua de la que puede captar, lo que ha impulsado propuestas de veda del acuífero

Puebla cuenta con seis acuíferos, de los cuales dos ya están en veda por sobreexplotación
Puebla cuenta con seis acuíferos, de los cuales dos ya están en veda por sobreexplotación Créditos: Cuartoscuro
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De los seis acuíferos que tiene Puebla, los de Tecamachalco y Libres-Oriental ya se encuentran en veda por sobreexplotación. La capacidad del Acuífero de Puebla es de aproximadamente 278 millones 830 mil metros cúbicos anuales, y cuenta con más de 12 mil títulos de concesión.

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Por ejemplo, a cuatro años de la aparición del socavón de 120 metros de diámetro y 45 metros de profundidad en el municipio de Juan C. Bonilla, en Puebla, la extracción de agua en la región sigue manteniendo niveles similares, a pesar de que la sobreexplotación del acuífero fue identificada como una de las posibles causas para la formación de dicha oquedad.

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Diversas empresas se abastecen del agua proveniente de la cuenca del Alto Atoyac, pero en el poblado de Santa María Zacatepec, en Juan C. Bonilla, la principal consumidora es la planta de Bonafont, cuya capacidad de extracción se redujo en un 10%, pasando de 105 mil a 95 mil metros cúbicos anuales.

Santa María Zacatepec fue noticia internacional en el primer semestre de 2021. Primero, por la toma pacífica de la planta embotelladora de Bonafont, propiedad de la multinacional Danone; luego, por la formación del socavón, que se convirtió en una atracción turística durante algunos meses.

Ambos eventos ocurrieron con solo tres meses de diferencia y a pocos kilómetros de distancia, separados únicamente por la carretera México-Puebla.

Bonafont vs pobladores

Santa María Zacatepec es una junta auxiliar de Juan C. Bonilla, donde residen más de 14 mil personas, de las cuales más de 900 no tienen acceso a agua potable en sus hogares.

En 1992, se instaló en este poblado la embotelladora Arco Iris S.A. de C.V., que obtuvo su título de concesión en 1994, permitiéndole extraer hasta 105 mil 229 metros cúbicos anuales de agua, lo que representaba más de la mitad de los 197 mil 602 metros cúbicos anuales permitidos al municipio de Juan C. Bonilla.

En 2004, la empresa Agua Arco Iris fue adquirida por el gigante francés Danone, que obtuvo un nuevo título de concesión para la descarga de residuos, con un permiso para verter unos 100 mil litros de desechos diarios y 36 millones 500 mil litros anuales.

En protesta por la falta de agua en sus pozos artesanales y la contaminación del río Metlapanapa, los pobladores de la región, agrupados en el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de la región Cholulteca, tomaron las instalaciones de Bonafont e impidieron la entrada y salida de camiones con garrafones.

Renombraron las instalaciones como “Altepelmelcalli la Casa de los Pueblos” y mostraron botellas con agua recogida en los afluentes cercanos. Además, hicieron público un dictamen de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que señaló a la planta de Bonafont como responsable de descargar en el agua superficial sustancias como cianuro inorgánico y orgánico, arsénico, mercurio, cromo, níquel, plomo, cadmio y arsénico.

Se abre la tierra: el origen del socavón 

El 29 de mayo de 2021, un enorme boquete se abrió de repente en un campo de cultivo en Santa María Zacatepec. En 24 horas, el agujero alcanzó un diámetro de 30 metros, tamaño que triplicó en los días siguientes.

El socavón creció hasta tragarse la casa de la familia Sánchez Xalamihua. Los habitantes tuvieron que abandonar de inmediato su hogar, que cada vez quedaba más cerca del borde. En mayo de 2022, recibieron una nueva casa de 120 metros cuadrados por parte del gobernador Miguel Barbosa Huerta. Un año después, los miembros de la familia Sánchez Xalamihua denunciaron que la nueva casa presentaba grietas y problemas graves de humedad.

Tras la aparición del socavón, Conagua llevó a cabo una investigación, la cual determinó que el agujero se formó por un "proceso natural de disolución de rocas calcáreas, las cuales eventualmente pueden colapsarse u obstruirse en forma natural y abrirse posteriormente". El dictamen de Conagua precisó que "el agua subterránea tiene mayor temperatura que en el resto del acuífero, lo que sugiere el ascenso de las aguas profundas hacia el acuífero superior".

"No existe evidencia de abatimiento del acuífero; es decir, no existen elementos para establecer una relación causal del fenómeno de hundimiento a partir del proceso de variación de niveles del acuífero", concluyó el documento.

Este dictamen fue rechazado por el gobierno estatal, que anunció una investigación en colaboración con el Instituto Politécnico Nacional (IPN), aunque al final fue realizada por personas del Instituto sin su aval.

El análisis concluyó que el abatimiento del agua subterránea (incluida la extracción ilegal) fue uno de los factores que generaron el socavón, siendo la misma sobreexplotación del acuífero que denunciaron los pobladores que mantenían cerrada la planta de Bonafont.

Proponen veda en acuífero del Valle de Puebla

Por esta región cruza la cuenca del Alto Atoyac, considerada por especialistas como una “región de emergencia ambiental”, que enfrenta un déficit hídrico, ya que se extrae más agua de la que la cuenca es capaz de captar.

Ante esta situación, Alejandro Carvajal Hidalgo, diputado federal de Morena, propuso declarar al Acuífero del Valle de Puebla como zona de veda durante cinco años, ya que ha perdido el 46% de su disponibilidad.

La planta de Bonafont

En 2021, durante una conferencia de prensa llevada a cabo frente al socavón, el gobernador Barbosa Huerta prometió cerrar la planta de Bonafont si se demostraba que era responsable del socavón.

En febrero de 2022, la Guardia Nacional y la Policía Estatal desalojaron el plantón y aseguraron las instalaciones de la planta de Bonafont. Días después, el vicepresidente de Asuntos Públicos y Legales de Grupo Danone informó que las instalaciones volverían a funcionar, pero solo como un centro de distribución desde donde saldrían 10 rutas de distribución de garrafones.

Aseguró que el pozo de la planta había sido cerrado y que no tenían intenciones de perforar otro.

Actualmente, Juan C. Bonilla cuenta con 35 títulos y permisos de aguas nacionales, dos de los cuales pertenecen a la empresa Bonafont. El primero es el Título de concesión/asignación 04PUE113440/18FMGE04, obtenido el 1 de abril de 2004 a nombre de Embotelladora Arco Iris S.A. de C.V.

Este título registra actualmente un volumen de aguas nacionales de cero metros cúbicos anuales, lo que coincide con la promesa de la transnacional de no explotarlo.

Sin embargo, hay otro Título de concesión/asignación, el 837542 a nombre de Bonafont Garrafones y Servicios Puebla S.A. de C.V., registrado el 1 de septiembre de 2021 para uso industrial, que permite un volumen de extracción de 95 mil 888 metros cúbicos anuales, solo 9 mil 341 metros cúbicos menos que el anterior.