PESQUERÍA, Nuevo León.- Lo que debería ser un tiempo de reunión familiar se ha transformado en una amarga realidad de tragedia para los habitantes de la colonia Los Olmos, en Pesquería. A casi un mes de la explosión ocurrida el pasado 28 de noviembre, decenas de familias se ven obligadas a pasar la Navidad fuera de sus hogares, marcadas por el trauma y la incertidumbre.
De acuerdo a información de Info7, el siniestro fue provocado por el estallido de una vivienda utilizada como almacén clandestino de pirotecnia. La explosión cobró la vida de cuatro personas y dejó una estela de destrucción en más de 80 casas circundantes.
Investigaciones policiales recientes estiman que la vivienda señalada como epicentro, propiedad de Pedro Oziel Macías Jiménez, almacenaba hasta tres toneladas de pólvora ilegal. Macías Jiménez, su hija y su sobrina, fallecieron en el lugar, víctimas de la misma acumulación de material explosivo que devastó la zona.
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Así va la reconstrucción en Pesquería
El panorama en la zona cero es desolador, con escasos avances en la reconstrucción. Pese a las promesas del alcalde Francisco Esquivel, la reparación de las viviendas no ha avanzado con la rapidez esperada. Lejos del ambiente festivo de la temporada, la colonia exhibe fachadas colapsadas, ventanas tapiadas con cartones y escombro acumulado.
Los vecinos que regresan solo lo hacen para vigilar sus pertenencias. La recuperación emocional y material del sector se proyecta como un proceso lento.
Aún hay miedo en la zona
El miedo a que el siniestro se repita sigue latente entre los residentes. Además de la devastación material, una de las secuelas reportadas por los vecinos es la falta de seguridad en sus hogares.
En entrevista con Info7, Lizeth Ramírez, vecina de la calle Olmos Siberiano, comentó que su pareja aún no se siente seguro en su domicilio. Indicó que, ante la tristeza y nostalgia que les provoca ver sus casas "en ruinas", su familia prefiere pasar la festividad lejos del fraccionamiento.
Uno de los afectados resumió el sentir general al comentar que no hay nada que festejar, pues "nuestra vida se quedó detenida ese día". Mientras el resto del estado celebra la Navidad, en Los Olmos la prioridad es recuperar la seguridad y el techo que la pólvora les arrebató.
lrc
