HURACÁN OTIS

"Estoy enferma, necesito agua": Acapulco implora por el líquido

Los habitantes de la colonia Renacimiento, en uno de los corredores más populares de Acapulco, se quejan de la falta de apoyo y ayuda de las autoridades de los tres niveles de gobierno a más de cinco días del impacto del huracán, a diferencia de la zona hotelera y Diamante

Los habitantes de la colonia Renacimiento, en uno de los corredores más populares de Acapulco, se quejan de la falta de apoyo y ayuda de las autoridades de los tres niveles de gobierno a más de cinco días del impacto del huracán, a diferencia de la zona hotelera y Diamante
Damnificados por Otis en Acapulco.Los habitantes de la colonia Renacimiento, en uno de los corredores más populares de Acapulco, se quejan de la falta de apoyo y ayuda de las autoridades de los tres niveles de gobierno a más de cinco días del impacto del huracán, a diferencia de la zona hotelera y DiamanteCréditos: Marcos Muedano
Escrito en ESTADOS el

Acapulco.- Filas de más de cuatro kilómetros realizan habitantes de la colonia Renacimiento para obtener un poco de agua purificada ante la inminente escasez del líquido por la devastación causada por el huracán Otis, que impactó al puerto con categoría 5, la más devastadora. Desde el pasado miércoles, el agua es un lujo que no se puede obtener ni con dinero. Todas las tiendas de autoservicio fueron saqueadas. No hay lugar donde se pueda comprar agua o algún alimento en la zona. Los pocos víveres que algunas personas tenían en la despensa ya escasearon, dando paso a la incertidumbre.

La desesperación por obtener un poco de agua llevó a niños, mujeres y hombres a esperar sobre una avenida donde árboles, postes de luz, láminas, basura e, incluso, animales sin vida continúan al aire libre cinco días después de la devastación causada por el huracán Otis, en Acapulco, Guerrero.

Este domingo, los habitantes de la Renacimiento, una de las colonias que conforman la periferia de Acapulco, comenzaron a formarse desde las cinco de la mañana a las afueras de una empresa embotelladora de agua para obtener un poco del vital líquido.

El consorcio, con matriz en la Ciudad de México, es uno de los pocos que no fueron saqueados después del impacto del fenómeno meteorológico categoría 5. Para evitar el robo y el caos, militares y trabajadores de la empresa determinaron distribuir el líquido en raciones limitadas a la población para que todos puedan obtener un poco.

Algunos habitantes se formaron en la fila desde las 05:00 y permanecieron hasta las 10:00 de la mañana a la espera de una reja con agua embotellada.

A diferencia de la zona costera, el apoyo en las colonias populares es mínimo o nulo. Mientras en la zona de hoteles y Diamante son visibles los trabajos de limpia, seguridad y asistencia social por parte de las autoridades estatales y principalmente federales, en los barrios pobres las autoridades brillan por su ausencia.

La colonia Renacimiento es un ejemplo de ello. Los pobladores se quejan de la falta de apoyo y ayuda de las autoridades de los tres niveles de gobierno a más de cinco días del impacto del huracán. Ellos piden que no sean olvidados porque Acapulco no solo es la zona hotelera, sino también, los barrios populares.

"Está fila es para tener agua porque ya no tenemos para comprar. Hasta el momento, ninguna autoridad se ha acercado. Estamos formados desde las cinco de la mañana, formados para ver si obtenemos agua", dice Milagros, vecina de la colonia Renacimiento.

Otro vecino, José Fernando Luna, expresa: "estoy formado para obtener un poco de Agua. Estoy formado esperando un poco. Están dando cinco litros, como una garrapata. Estamos deplorables lo que necesitamos es agua y alimento.

"Agua, agua, nosotros necesitamos agua, es lo básico para nosotros. Para tomar, para bañarnos, para cocinar, es lo más básico para nosotros. Tenemos un poco de víveres, pero lo fundamental es el agua", menciona Avelina Benítez vecina de la zona.

"Estamos preocupados porque no sabemos que tiempo va a tardar. Nadie nos dice si esto se va a quedar así, si va a tardar cinco días o un mes o tres meses. No sabemos nada", menciona Milagros.

 

José Fernando Luna: "hasta ahorita nadie se ha acercado pata decirnos lo que va a pasar.  Estamos desesperados porque saquearon las tiendas y no hay donde podamos comprar algo, no hay alimentos. Está vacío todo. Pienso que ayuda va a comenzar a fluir, nos va a sacar a flote".

"Estoy enferma, necesito insulina. Necesitamos de un lugar donde nos suministren los medicamentos. De parte de gobierno nadie se ha acercado. Damos gracias que están los militares dándonos ayuda con el agua. Acapulco está destruido en su totalidad. Acapulco no es sólo la costera, Acapulco también son las colonias”.