La familia es el primer espacio donde las personas aprenden a relacionarse con el dinero y aquellas que hablan abiertamente sobre ingresos, gastos y deudas tienen mayorees posibilidades de organizar mejor sus finanzas y evitar problemas económicos, de acuerdo con la Profeco y la Condusef.
El artículo, publicado en la Revista del Consumidor, destaca que acciones como planear compras, pagar servicios o fijar metas de ahorro ayudan a que los niños y adolescentes desarrollen hábitos financieros saludables.
Contexto: de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera 2023 del INEGI, las personas que recibieron orientación financiera durante su infancia o adolescencia tienen mejores condiciones económicas en la adultez.
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El 21% de quienes tuvieron educación financiera temprana lograron una mejor gestión de sus finanzas, frente al 8% de quienes son lo recibieron.
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Hablar sobre gastos y deudas ayuda a reducir el estrés financiero
La Profeco y la Condusef señalan que conversar sobre finanzas en familia ayuda a tomar decisiones más responsables, evitar errores y reducir conflictos relacionados con el dinero.
Actualmente, es común que varios miembros de una familia tengan cuentas bancarias, tarjetas de crédito y bancarias y servicios financieros digitales que más allá de saber usarlos, deben entender cuándo y cómo deben hacerlo..
Por ejemplo, una tarjeta “sin anualidad” termina cobrando comisiones ocultas o solicita una cantidad mínima de gastos, mientras que un préstamo pequeño que puede ayudar en una emergencia momentánea puede convertirse en una gran deuda con el tiempo, incluso firmar o aceptar un contrato sin leer las letras pequeñas puede afectar la economía de toda la familia.
Por eso, la Profeco y la Condusef recomiendan que antes de decidir algún tema financiero, hablarlo en familia ayuda a cometer menos errores, tener menos conflictos y reducir los riesgos.
Esto porque tener más ingresos abre la posibilidad a tener mayores opciones financieras, pero también preguntar y leer antes de adquirirlos, permitirá tomar mejores decisiones respecto a las comisiones, créditos o deudas.
Hablar de finanzas con la familia no solo ayuda a que los miembros entiendan la situación económica, sino también puede reducir el estrés financiero ya que es más sencillo fijar prioridades, prepararse para las emergencias y planear metas en común.
Al final, hablar de dinero con la familia puede ayudar a que se fomente el ahorro, evitar prestamos informales y comprar solamente lo que se pueda pagar permitirá tener una mayor seguridad económica.
JL
