Aunque una transferencia entre cónyuges no genera impuestos, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) presta atención a los conceptos y montos que se registran en las operaciones bancarias, incluso si son entre familiaridad directa como esposos. Las autoridades fiscales pueden revisar estos movimientos para verificar que se trata de operaciones legítimas y no de ingresos no declarados que pudieran interpretarse como renta o actividad sujeta a impuestos.
El error más común que debes evitar
El principal fallo que suele causar confusión es no especificar claramente el motivo de la transferencia, es decir, dejar el campo “concepto de pago” vacío o con descripciones ambiguas que no dejan claro por qué se envía el dinero, lo que puede activar la vigilancia fiscal. El SAT recomienda que, al transferir dinero entre esposos, se utilicen conceptos que reflejen el propósito real del movimiento para facilitar futuras auditorías o aclaraciones.
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Conceptos adecuados para no tener problemas
Para evitar malentendidos con el SAT, se sugiere registrar descripciones claras y justificables como:
- Pago de renta
- Pago de alimentos del hogar
- Donativo
- Reembolso de gastos o préstamo familiar
Así, si llega un requerimiento o revisión fiscal, cuentas con una explicación respaldada por el concepto usado.
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Límites y recomendaciones del SAT
Aunque las transferencias entre esposos están exentas de ISR, existe un límite de 600 mil pesos anuales para este tipo de donaciones que pueden realizarse sin impuestos. Si los montos de transferencia superan este umbral o aparecen de forma frecuente sin justificación, el SAT podría solicitar pruebas del origen y destino del dinero. En casos donde el monto de préstamo familiar exceda los 5 mil pesos, se recomienda elaborar un contrato que documente el acuerdo entre las partes.
LSHV
