FUTBOL

El video con el que Memo Ochoa hace oficial su retiro del futbol profesional

Guillermo Ochoa cuelga los guantes de manera oficial con un emotivo video en el que asegura haberlo dejado todo por sus equipos y la Selección

Créditos: IG: yosoy8a
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Guillermo "Memo" Ochoa anunció su retiro del futbol con un emotivo mensaje en donde se despide de las canchas con las palabras: "Lo di todo, lo dejé todo en mis equipos y en mi selección y hoy entrego mis guantes".

En su mensaje, el portero reflexiona sobre lo que significó defender el arco, describiendo su posición como una prueba de paciencia y temple, en la que se puede pasar 90 minutos esperando por un único instante del que todo depende y en el que "no puedes dudar". Sus guantes, asegura, fueron más que simples accesorios; representaron la "promesa de responder cuando más me necesitaran", especialmente durante los penales, en el último minuto de los encuentros y cuando millones de aficionados contenían la respiración.

El arquero dedicó una gran parte de su despedida a la Selección Mexicana, admitiendo que, aunque todos los escudos tienen historia, el del combinado nacional "pesaba distinto" al representar a todo un país. Ochoa recordó con nostalgia a los aficionados que vivían los partidos abrazados a sus familias frente al televisor, a los que se quedaban sin voz cantando "El cielito lindo" y a los que rezaban en silencio antes de cada penal. Afirmó tajantemente que no entiende su carrera sin la selección, ya que fue allí donde comprendió el verdadero tamaño de su responsabilidad.

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El jugador también expresó una profunda gratitud hacia su familia, a quienes catalogó como su "primer equipo" y su "pilar más grande". Extendió sus agradecimientos a los compañeros que hoy considera hermanos, a los cuerpos técnicos, y a la afición que caminó con él durante todos estos años.

El destino quiso que su trayectoria concluyera en el mismo estadio que le abrió las puertas en sus inicios, un lugar que ahora le ayuda a cerrar este ciclo con agradecimiento. Antes de despedirse definitivamente, Ochoa dejó un sabio consejo para el próximo guardameta que defienda la portería: "A quien venga después, solo quiero decirte una cosa, confía. El arco no pide perfección, pide orgullo".

IG: yosoy8a

La despedida de Memo Ochoa

"Lo di todo, lo dejé todo en mis equipos y en mi selección y hoy entrego mis guantes. El fútbol me eligió para defender un arco, un escudo y la ilusión de toda una nación. Pero antes de eso, mi familia cuidó de mí. Ellos fueron mi primer equipo. Ser portero es saber que puedes pasar 90 minutos esperando porque quizá solo habrá un instante en el que todo dependa de ti y cuando llegue ese momento no puedes dudar.

Mis guantes nunca fueron solo guantes, fueron la promesa de responder cuando más me necesitaran. En cada penal, en cada mano, en el último minuto y cuando millones de aficionados contenían la respiración.

Detrás del arco nunca hubo solo una red. Detrás de mí siempre tuvo mi familia, mis compañeros, una afición, una ciudad y un país entero. Cuando un equipo me entregaba su escudo, también me entregaba su historia. Pero hubo uno que pesaba distinto, uno que representaba a toda una nación.

Cada vez que me puse la camiseta de México, tenía en mis manos el sueño de millones de mexicanos. El de quien no pudo al estadio, pero lo vivió pegado a la televisión abrazando a la familia, el de quien se quedó sin voz cantando El cielito lindo y el de quien rezó en silencio antes de un penal.

Yo no entiendo mi carrera sin la selección porque ahí entendí el verdadero tamaño de esta responsabilidad y quizá por eso el destino quiso que todo cerrara donde empezó en el estadio Estan. Ese mismo lugar que me abrió la puerta ahora me ayuda a cerrarla con gratitud. Ha llegado el momento de quitarme estos guantes por primera vez dejarlos en otras manos.

A quien venga después, solo quiero decirte una cosa, confía. El arco no pide perfección, pide orgullo. Y a ustedes, la afición, gracias por caminar conmigo durante de todos estos años. Gracias a quienes me enseñaron, me exigieron y me acompañaron en cada etapa del camino.

A mi familia, que fue mi pilar más grande, a mis compañeros, que hoy puedo llamar hermanos, a cada cuerpo técnico y a todos los que de una u otra forma me ayudaron a crecer como portero y como persona, porque esta historia nunca fue solo mía".