Carlos Hermosillo catalogó como turbulenta y traicionera su relación con el entonces director de la Cooperativa Cruz Azul, Guillermo "Billy" Álvarez Cuevas. El "Grandote de Cerro Azul" calificó al exdirectivo como una figura que le hizo un daño profundo tanto a él como al fútbol nacional, al grado de calificar a “Billy” como un “diablo vestido de ángel”.
La anécdota central se remonta a los meses posteriores al campeonato de 1997 que La Máquina consiguió tras vencer al León cuando el portero argentino Ángel David Comizzo le propinó una patada en la cara al propio Carlos para cobrar el penalty en gol de oro. Hermosillo relató que recibió una oferta formal del Club Guadalajara que triplicaba su sueldo en Cruz Azul.
En entrevista con Joaquín “El Shaggy” Martínez, exfutbolista famoso por conseguir la novena estrella con el conjunto cementero, Hermosillo platicó que al buscar a Álvarez en su casa de Cuernavaca para pedir permiso de salir de Cruz Azul, la respuesta del directivo fue una negativa rotunda basada en un supuesto afecto institucional.
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"¿Cómo crees, Carlos?... Era un angelito, es un era un diablo vestido de ángel, no... ¿cómo crees Carlos? Tú eres parte de la familia, te vas a quedar aquí y tú pendejo...", se cuestionó entre risas Hermosillo sobre las palabras de Billy, quien le prometió una compensación económica para que permaneciera en el club.
La traición y la sombra de Carlos Hurtado
Sin embargo, la promesa de permanencia fue efímera. Hermosillo narró que, apenas seis meses después, durante una cena con el equipo, se encontró con el promotor Carlos Hurtado, quien le adelantó que su salida era inminente.
Una semana después, Billy Álvarez lo citó en su oficina para informarle, sin previo aviso, que ya no entraba en los planes y estaba transferible.
"Me dijo 'ya no entras en planes, estás transferible’ así de la nada'. Le dije '¿De verdad? O sea, no me dejaste ir hace 6 meses a Chivas... me dijiste que me iba a quedar aquí, que era parte de la familia'", sentenció el exdelantero.
Hermosillo describió la actitud de Álvarez en ese momento como "muy ególatra... muy soberbio".
Un daño al futbol mexicano
Para Hermosillo, este episodio fue una lección amarga sobre cómo el futbolista es tratado a menudo como un objeto de intercambio. "Nosotros los jugadores no entendemos que la gente nos utiliza, eres un producto, nos utiliza y cuando no quieren nos pegan una patada", reflexionó.
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Además, el goleador histórico vinculó a Álvarez con el manejo de ciertos representantes, mencionando que figuras como Hurtado le han hecho un "daño terrible al fútbol mexicano".
A pesar de los años, Hermosillo sostiene que estas prácticas de "vividores" siguen presentes en el deporte, lamentando que muchos otros prefieran callar ante tales injusticias.
