En la cuenta regresiva hacia el Mundial 2026 , la Ciudad de México decidió transformar una de sus arterias históricas, la Calzada de Tlalpan, en un corredor que conectará el Centro Histórico con el Estadio Banorte (que siempre será Azteca) a través de la ciclovía “La Gran Tenochtitlán”.
Incluirá un paseo peatonal elevado y obras de infraestructura que las autoridades presentan como legado por ser coanfitrión del megaevento.
Al mismo tiempo, automovilistas, transportistas y peatones reportan diariamente filas de vehículos, reducción de carriles de tres a dos en puntos clave y trayectos que pasaron de 20 minutos a más de 40.
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El escenario deja una pregunta sin respuesta oficial: cuando el último fan abandone el Coloso de Santa Úrsula tras la Copa del Mundo, ¿qué sucederá con esta infraestructura que hoy cuesta? MXN $115 millones. ¿Y es parte de una inversión total superior a MXN $7,500 millones del Gobierno capitalino?
La historia internacional de megaeventos deportivos advierte: Brasil gastó $11.5 mil millones de dólares en infraestructura para su Copa del Mundo 2014; Hoy el Estadio Nacional Mané Garrincha funciona como estacionamiento de autobuses . Sudáfrica invirtió $4 mil millones en 2010 y enfrenta pérdidas anuales de hasta $10 millones de dólares en estadios que prometieron una transformación duradera.
El corredor de Tlalpan no es un estadio, pero forma parte del mismo patrón: obras monumentales para eventos temporales sin documentos públicos que especifiquen su viabilidad económica después del evento.
Marcha titubeante
Las obras de la ciclovía se iniciaron en julio de 2025 con fecha de entrega programada para noviembre de ese año. El cronograma no se cumplió.
Raúl Basulto, secretario de Obras y Servicios, reconoció públicamente los retrasos atribuidos a manifestaciones de trabajadoras sexuales y oposición de vecinos que bloquearon tramos durante meses.
El proyecto contempla 34 kilómetros de ciclovía confinada desde Tlaxcoaque hasta Periférico Sur, atravesando las alcaldías Cuauhtémoc, Benito Juárez, Tlalpan y Coyoacán. Incluye renovación de banquetas, iluminación LED, construcción de parabuses, instalación de jardineras y bardas delimitadoras de concreto para protección de ciclistas, aunque todo esto también va lento.
La magnitud del proyecto es evidente: no es una obra menor. Pero tampoco es excepcional en la historia de infraestructura para megaeventos deportivos. Lo excepcional es la ausencia de documentos públicos que expliquen qué sucederá con este corredor después de junio de 2026.
Aseguran que entregarán a tiempo
Esta Columna 29 de Fan Pro en La Silla Rota se cierra el jueves 29 de enero de 2026, cuando faltan 133 días para el partido inaugural del Mundial 2026 en el Azteca,que se llamará simplemente Estadio Ciudad de México por el blindaje comercial de la FIFA.
El encuentro está programado para el 11 de junio . Las obras de la ciclovía Tlalpan, que debían entregarse en noviembre de 2025, pero siguen inconclusas con un avance entre 90 y 95 por ciento según declaraciones de Basulto hechas el 6 de enero.
El funcionario anunció ese Día de Reyes que el tramo de Tasqueña a Chabacano podría abrirse en tres semanas, lo cual tampoco sucedió al cumplirse este nuevo tiempo estimado el presente fin de semana y último del mes.
Mucho ruido…
El Plan Maestro emitido por la Alcaldía Tlalpan para el Mundial 2026 contempla seis ejes estratégicos con enfoque en "transformación duradera" de la alcaldía. Las obras específicas incluyen la remodelación del CETRAM Huipulco y la construcción de un paseo peatonal elevado sobre Calzada de Tlalpan.
También incluye una instalación de biciestacionamiento masivo en Huipulco, habilitación de la Ruta Silvestre de los Pedregales para el trolebús, modernización del Tren Ligero y rehabilitación completa de la vialidad desde Tlaxcoaque hasta Villa de Cortés, con nuevas banquetas, iluminación LED, adocretos y jardineras.
La ciclovía “La Gran Tenochtitlán” tiene 34 kilómetros de extensión con presupuesto total de MXN $115 millones Según Capital 21, televisora pública de la Ciudad de México, operada por el Sistema de Radio y Televisión del Gobierno de la CDMX. .
Datos de la Fundación Heinrich Böll , organización que realizó estudios de aforo en agosto y septiembre de 2025, documentan 2,103 viajes diarios promedio en la ciclovía aún incompleta. El 82 por ciento corresponde a bicicletas de tracción humana y el 85.3 por ciento son "viajes cotidianos" —trabajo, escuela, comercio— no recreativos.
Este dato contradice la narrativa de que la ciclovía es infraestructura para turistas del Mundial 2026. La demanda real existe: esos ciclistas utilizan tramos parciales antes de la conclusión de la obra.
El problema no es la existencia del proyecto, sino la ausencia de documentos públicos que expliquen las proyecciones de su mantenimiento, financiamiento operativo y metas de uso a uno, tres y cinco años posteriores a junio de 2026.
Elefantes blancos: la metáfora y su realidad financiera
La expresión "elefante blanco" proviene de una tradición del sudeste asiático donde regalar un elefante blanco sagrado significaba arruinar económicamente al receptor: el animal no podía trabajar, sacrificarse ni venderse, pero requería mantenimiento costoso perpetuo.
En obra pública, un elefante blanco es infraestructura que cumple alguna de estas características: costo de operación superior a beneficios generados, subutilización crónica, o construcción sin demanda real verificada.
Los megaeventos deportivos pueden generar elefantes blancos por tres razones documentadas académicamente: subestimación sistemática de costos, sobreestimación de impactos económicos y ausencia de planificación para reutilización post-evento, según el estudio "Mega-eventos deportivos en América Latina" de la Universidad Iberoamericana.
Brasil 2014 ejemplifica este patrón. El Tribunal de Cuentas de la Unión documentó que el Estadio Nacional Mané Garrincha en Brasilia tenía un presupuesto inicial de $300 millones de dólares y un costo final de $900 millones . La auditoría identificó $275 millones en sobreprecio fraudulento en solo el 75 por ciento del proyecto analizado: calificaciones presupuestadas en $4,700 fueron facturadas en $1.5 millones , desperdicio de acero inflado del 5 al 12 por ciento agregando $28 millones , y multas contractuales de $16 millones nunca aplicadas.
Hoy ese estadio funciona como bodega de autobuses y oficinas de 400 funcionarios públicos trasladados para ahorrar $2 millones anuales en alquileres. Solo 1 de los 12 estadios construidos genera superávit: el Arena Corinthians en São Paulo, pero incluso el club no retiene esas ganancias porque se destinan a cubrir la deuda de construcción.
Sudáfrica 2010 tiene el récord de sobrecosto relativo: presupuesto inicial de R$1,58 mil millones y costo final de R$16,77 mil millones , un sobrecosto del 965 por ciento . El Estadio de Ciudad del Cabo, construido por $600 millones de dólares , genera pérdidas anuales de $8 a $10 millones , requiere 227,124 litros de agua semanales solo para mantener el césped y registró apenas ocho partidos de futbol en su primer año post-Mundial.
Rusia 2018 construyó 12 estadios con un sobrecosto del 146 por ciento : presupuesto inicial de $2,8 mil millones , costo final de $6,9 mil millones . El mantenimiento proyectado para 2018-2023 asciende a $269 millones , $5.5 millones por estadio anualmente.
El gobierno ruso reconoció públicamente que es imposible esperar un uso comercialmente viable en los próximos tres a cinco años debido a que los clubes locales solo hospedan 18 a 20 partidos anuales.
Grecia 2004 gastó $11 mil millones en Juegos Olímpicos con sobrecosto del 97 por ciento. El Complejo Olímpico Helliniko, diseñado para convertirse en el parque metropolitano más grande de Europa, está completamente abandonado desde 2008. La crisis económica griega que requirió rescates de €240 mil millones de la Unión Europea ha sido atribuida parcialmente a la carga financiera de esos Juegos.
Todos estos casos comparten el mismo silencio inicial: promesas de legado permanente sin documentos públicos sobre financiamiento operativo.
Los elefantes blancos de México
México tiene un precedente directo. El Estadio Neza 86 , inaugurado en 1981 para el Mundial de México 1986, albergó partidos históricos y fue casa de los Toros Neza hasta el descenso del equipo en el año 2000. Desde entonces, el estadio permanece prácticamente abandonado con proyectos infructuosos de renovación por falta de inversión y demanda.
El Estadio Olímpico Universitario , construido para los Juegos Olímpicos de México 1968, tiene el privilegio de ser patrimonio de la UNAM y albergar a Pumas, lo que evitó su deterioro. Sin embargo, la Villa Olímpica de 1968 requirió décadas de adaptaciones para convertirse en unidad habitacional funcional, evidenciando que incluso infraestructura bien ubicada enfrenta desafíos de reutilización.
La diferencia crítica: México 1986 y 1968 utilizaron mayormente estadios existentes con renovaciones. Solo se construyó un estadio nuevo en 1986, la Corregidora de Querétaro. Brasil 2014 construyó seis estadios nuevos en ciudades sin demanda, generando el desastre documentado.
Tlalpan no construye un estadio, pero invierte MXN $7,500 millones –según documenta la revista Proceso– en infraestructura permanente sin publicar estudios de viabilidad económica post-evento.
Presupuesto federal y ganancias proyectadas
El Gobierno Federal de México proyecta derrama económica entre $1,800 y $3 mil millones de dólares para México durante el Mundial 2026, según declaraciones de Gabriela Cuevas, su coordinadora de trabajos para el torneo.
Mikel Arriola, comisionado de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), anunció que se esperan 5.5 millones de visitantes e ingresos superiores a $1,000 millones de dólares en el sector turístico, además de la creación de 24 mil empleos durante el evento.
La actividad económica de México durante el torneo se elevará en 235 por ciento, cuatro veces más que lo que genera un Gran Premio de Fórmula 1, según cifras presentadas por Arriola.
La Ciudad de México aprobó un presupuesto de MXN $313,385 millones para 2026, con incremento del 7.5 por ciento respecto a 2025. La inversión pública aumentó 31.2 por ciento hasta MXN $57,911 millones , financiada parcialmente por el Fideicomiso de Infraestructura, Movilidad, Agua y Seguridad, que recaudará MXN $10 mil millones en 2026, según datos del Gobierno de la CDMX.
El sector movilidad concentra MXN $43,749 millones , el monto más alto registrado para la ciudad. El Metro recibirá MXN $25 mil millones , la Secretaría de Obras dispondrá de MXN $18,600 millones , MXN $5,100 millones adicionales al 2025.
La jefa de gobierno capitalino, Clara Brugada, anunció el 13 de enero que la ciudad ejecuta 850 obras vinculadas al Mundial 2026, más la rehabilitación de 200 canchas de futbol. Este volumen de obra pública simultánea es excepcional en la historia reciente de la capital.
México otorgó exención total de impuestos a FIFA, según documentó este espacio FanPro en su entrega 25 mientras Estados Unidos y Canadá negocian beneficios limitados. Esto significa que los $3 mil millones de derrama económica proyectada beneficiarán principalmente a empresas privadas sin retorno fiscal directo al erario por operaciones FIFA.
El impulso económico derivado de megaeventos tiene efecto inmediato estimado de 0.5 por ciento de crecimiento en el PIB del estado anfitrión, pero muchas instalaciones construidas son muy poco utilizadas después y su costo de mantenimiento es muy elevado, según el artículo académico: Impacto de los Megaeventos Deportivos en el Crecimiento Económico y Desarrollo de la Ciudad Anfitriona, de Marjoire Johana Bocágel-Chávez.
La pregunta que no responde el presupuesto: ¿cuánto de esos MXN $7,500 millones en infraestructura generará ingresos después de junio de 2026 y cuánto cobrará subsidio permanente?
Lecciones internacionales y soluciones
Francia 1998 y Euro 2016 evitaron elefantes blancos porque los estadios ya tenían inquilinos permanentes antes de los torneos: Paris Saint-Germain, Olympique de Marseille, Olympique Lyonnais.
El Stade de France funciona como sede de selecciones nacionales de futbol y rugby, alberga finales, conciertos y fue reutilizado para los Juegos Olímpicos 2024 . La inversión de 1.7 millones de euros en la Eurocopa 2016 para construir cuatro estadios nuevos y renovar cinco existentes tuvo viabilidad porque la demanda ya existía.
Alemania 2006 financió el 75 por ciento de su infraestructura mundialista con capital privado, reduciendo el riesgo fiscal. El costo total de los estadios fue de 1.4 millones de euros , con infraestructura relacionada con 2 millones de euros , pero clubes como Bayern Munich, Borussia Dortmund y Schalke 04 asumieron costos operativos post-torneo.
La diferencia crítica: ambos países tenían demanda verificada antes del evento. Francia publicó estudios de aforo. Alemania documentó proyecciones de uso.
Algunas recomendaciones basadas en evidencia internacional podrían ser: crear un comité de evaluación post-evento independiente con obligación legal de publicar informes a uno y tres años posteriores a junio de 2026, como hizo Sudáfrica con su auditoría de legado 2010,o analizar modelos de ciclovías exitosas como Insurgentes en CDMX, que registra aceptación social superior al 95 por ciento según estudios de movilidad.
La reflexión final no es si México debe construir infraestructura para el Mundial 2026, sino su capacidad para aprender de los errores documentados internacionalmente o seguirá en el silencio que precedió a los desastres. #Tsss
