El 29 de enero de 2026, tres semanas después de haber invadido la capital de Venezuela y secuestrado a su mandatario, Trump firmó una orden ejecutiva declarando la cuestión energética de Cuba como una “emergencia nacional”: se trata de una amenaza “inusual y extraordinaria”, afirmó al defender el bloqueo petrolero impuesto a la isla. Posteriormente, sentenció que bajo estas condiciones Cuba “no podrá sobrevivir”.
Más de dos semanas después del inicio de este estrangulamiento –llamado así por el mismo Trump y su secretario Marco Rubio– el pueblo cubano resiste y se niega a morir sin dar batalla. Saben que el régimen ha cometido errores, y muchos aspectos son criticables, pero también reconocen que el contenido de las viejas consignas, como patria o muerte, no radica en su repetición mecánica, sino en una puesta concreta en acción.
Lo anterior se demuestra con los 32 cubanos caídos heroicamente que no dudaron en luchar codo a codo con sus compañeros venezolanos durante la invasión a Caracas el 03 de enero. Acción colectiva internacional de defensa del territorio que da señas del tipo de resistencia interna cubana esperada ante el corte petrolero.
Te podría interesar
Estas reflexiones buscan encontrar líneas comunes de solidaridad en la sociedad mexicana con un pueblo que, aún en medio de la adversidad, lucha por el bienestar de las demás naciones al tiempo que defiende su soberanía y libertad. El asedio que se cierne sobre Cuba no sólo refleja la amenaza imperialista a un pueblo que no se quiere vender, sino que, paradójicamente, devela la desesperación del hegemón norteamericano por controlar el discurso y el territorio.
A pesar de las fuertes declaraciones y las constantes ofensivas, Estados Unidos no es más que un campeón de queso gruyere: lleno de agujeros. Huecos que van desde la legitimidad hegemónica hasta la incapacidad del capital de doblegar a un proyecto alternativo. Tal es el caso que una pequeña isla en el Caribe representa, verdaderamente, una amenaza existencial, no sólo para el imperio sino para la lógica del sistema mismo.
Orígenes del bloqueo
El inicio de este bloqueo, devenido en el actual estrangulamiento, tiene sus orígenes en febrero de 1962 con la Proclama Presidencial 3447 de John F. Kennedy, la cual buscaba asfixiar la economía cubana y derrocar al gobierno revolucionario. Palabras que hoy se repiten una vez más como ecos del pasado en una historia que no se escribe igual, pero que sí rima.
Cabe señalar que, durante la década de los 60, 70 y 80 el régimen socialista cubano tuvo un crecimiento y desarrollo considerable frente a las otras naciones latinoamericanas que durante esas décadas experimentaron fuertes crisis económicas y golpes de Estado. Pese al bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, Cuba se abasteció principalmente con la entonces Unión Soviética.
En este sentido, podemos identificar al menos dos puntos de inflexión en la historia reciente del bloqueo de EU a Cuba a partir de 1990.
1) En 1996 con la Ley Helms-Burton (también conocida como Ley de la Libertad Cubana) se codificó el bloqueo a Cuba pasando de ser un simple reglamento (controlado por el Ejecutivo) a una Ley del Congreso. Este periodo posterior a la disolución de la URSS y la codificación del bloqueo se conoce como “el periodo especial”. Sin embargo, sólo hasta 2017 es que se ejecutó totalmente el Título III de dicha Ley, la cual posibilita el reclamo legal por el usufructo de los bienes expropiados por el régimen cubano a dueños privados. Esto debido a que las principales afectaciones de las sanciones serían, como demostró la evidencia de 2018-2019, en el sector bancario y financiero, incluido el del propio EU. El monto total de estas penalidades ascendió a más de 3 751 millones 449 mil 017 dólares, según el Informe de Cuba sobre la resolución 73/8 de la Asamblea General de las Naciones Unidas de 2019.
2) En 2017 comenzaron las políticas de estrangulamiento de Trump impulsadas por el actualmente segundo lobby más poderoso de la Casa Blanca: el cubano-estadounidense anticomunista. Esta situación se ha traducido en que este momento del bloqueo sea reconocido por el mismo régimen a través de Granma (Órgano Oficial del Comité Central del Partido Comunista), en términos macroeconómicos, peor al experimentado durante el periodo especial.
Aunque la narrativa oficial por parte de la oficina Oval en cuanto a la pertinencia del bloqueo a Cuba se planta como mecanismo de presión al régimen (al menos hasta D. Trump), investigadores cubanos como Pavel Vidal Alejandro (2022) demuestran, a través de evaluaciones econométricas, que las sanciones impuestas por Estados Unidos afectan sobremanera a la población cubana y apenas al consumo del gobierno. Esto quiere decir que, así como demuestran las declaraciones de intención de la proclama de Kennedy, el objetivo siempre fue generar una situación de escasez que provocase una insurrección al interior del país. Un esfuerzo permanente de desestabilización resistido por más de 60 años.
Ahora bien, pese al bloqueo y la cercanía con EU, México durante toda la historia del siglo XX y XXI, ha sido el único país del continente que siempre ha mantenido relaciones diplomáticas, humanitarias y comerciales con Cuba. Lo que demuestra que la historia que hilvana estas dos naciones es mucho más fuerte que cualquier bloqueo del imperio. Por otro lado, lo que también demuestra el fallido esfuerzo de sometimiento de más de medio siglo son los límites mismos que tiene el imperio, así como la amenaza existencial que representa el proyecto cubano para un sistema económico-político capitalista dependiente del petróleo. Recurso no renovable cuyos picos mundiales se alcanzaron en este siglo.
¿Por qué Cuba es una amenaza existencial para EU?
Aunque la extrema dependencia a la URSS fue uno de los errores más grandes del régimen, la realidad es que el Estado socialista construyó en tres décadas uno de los aparatos de salud pública y alimentaria más robustos, de alta calidad y de acceso universal del mundo dentro de la isla. Para lograrlo, consiguió alfabetizar en tiempo récord a una población predominantemente rural y sistemáticamente excluida de las letras.
Sin embargo, dicho progreso no fue recluido a la isla, en su lugar, desde un principio el proyecto revolucionario se abocó a la solidaridad internacional médica en contextos de extrema vulnerabilidad, catástrofe y zonas de guerra, sobre todo en países subdesarrollados, enviando por primera vez en 1960 un grupo médicos a Chile tras su terremoto. Luego, lo volvieron a hacer en 1963 a Argelia durante su crudo proceso de Independencia y así hasta convertirse en uno de los cuerpos de médicos más prestigiosos y respetados del mundo.
De este modo los avances, así como el apoyo cubanos se extienden a México hasta la actualidad. Tan sólo en 2025 había cerca de 3,500 médicos cubanos en México bajo el programa de cooperación internacional. Estos médicos se ubican en las zonas donde regularmente ningún médico especialista mexicano, impulsado por la lógica de mercado, quiere ir. Por ejemplo, en 2022 en la Sierra de Guerrero, no había ningún médico pediatra disponible para cerca de 900 mil niños. Hoy día, es una de las zonas clave del programa.
Esta solidaridad combativa de los médicos cubanos, no sólo dispuestos a ir a las regiones lejanas, sino comprometidos con el bienestar de los demás, no es comprensible para un sistema que únicamente ve lucro en la salud. Al final, lo que Washington intenta asfixiar no es nada más una red eléctrica, sino la demostración empírica de que la solidaridad comunitaria puede resistir al colapso del mercado. Es por ello por lo que las amenazas de Rubio y Trump son más rollo que película.
Más de 60 años de embargos, leyes extraterritoriales y bloqueos petroleros culminan en esta ofensiva de 2026. Sobrevivir al estrangulamiento de este año sin colapsar ni claudicar exige una forma de organización colectiva de la vida que la lógica del capital y el imperio no puede codificar. En caso de conseguirlo, la resistencia cubana habría de alcanzar, con una economía de sobrevivencia, algo que la sociedad capitalista occidental hoy día no puede: superar la dependencia productiva-energética al petróleo.
La emergencia de Cuba no es sólo un ejemplo de resistencia y dignidad, sino una prueba de fuego para la reciprocidad de nuestro propio país. Por la defensa de la vida y la soberanía nacional, el envío de petróleo debe continuar; no como un acto de caridad, sino un imperativo ético frente a un pueblo que atiende las necesidades de las periferias mexicanas donde la lógica mercantil no ve ganancias. En tiempos donde el asedio es la norma imperial, más vale estar del lado correcto de la historia. Petróleo para Cuba es, en estricto sentido, dignidad y soberanía para México.
Bibliografía
Alejandro, P. V. (2022). El impacto económico de las sanciones estadounidenses a Cuba, 1994-2020. Real Instituto Elcano, 3-31.
Rodríguez, J. L. (2024 de febrero de 2024). La economía cubana en 2023 y perspectivas para 2024 (I). Obtenido de https://www.granma.cu/: https://www.granma.cu/economia-con-tinta/2024-02-13/la-economia-cubana-en-2023-y-perspectivas-para-2024-i-13-02-2024-00-02-18
ShareAmerica. (07 de abril de 2025). La verdad sobre las misiones médicas de Cuba. Obtenido de share.america.gov: https://share.america.gov/es/la-verdad-sobre-las-misiones-medicas-de-cuba/
Víctor Manuel Rosiles Gómez
Wstudiante de la Maestría en Sociología Política del Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora. Licenciado en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México. Las áreas de investigación académica en las que se inscribe son, mecanismos de sobrevivencia y resistencias colectivas, violencias en América Latina, militarización y guerra en México e historia del desarrollo de América Latina.
