REFORMA ELECTORAL

Reformas electorales y revocación de mandato

¿Necesita México una reforma electoral? Movimiento Ciudadano opina que sí, aunque no comparte la visión del régimen, y votamos en contra de la propuesta presidencial que terminó naufragando en una derrota indiscutible. | Ivonne Ortega

Escrito en OPINIÓN el

Por primera vez en lo que va del régimen, la alianza gobernante se resquebrajó en la lucha por espacios de poder, y al sumar PVEM y PT sus votos a la oposición, hicieron fracasar el intento de reforma electoral presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Una derrota que supuso también una lección que debieran entender quienes hoy gobiernan.

Después de un sainete en que los de Morena le dijeron de todo a quienes aún dentro de su alianza electoral se atrevieron a disentir, la presidenta dio marcha atrás y se puso a negociar con sus aliados hasta descafeinar su propuesta inicial.

El resultado es una segunda iniciativa de reforma, que ahora será presentada en el Senado y que apunta a sumar a la presidencia de la República a las campañas electorales, porque se pretende alinear la revocación de mandato con los procesos en que se elegirá a diputados, alcaldes y buen número de gubernaturas.

¿Necesita México una reforma electoral? Movimiento Ciudadano opina que sí, aunque no comparte la visión del régimen, y votamos en contra de la propuesta presidencial, misma que al final de cuentas terminó naufragando en una derrota indiscutible.

La visión naranja (una reforma que fue presentada formalmente y que no fue incorporada al proyecto presidencial rechazado) incluye: reducción del 10% al financiamiento público a todos los partidos políticos y eliminar funciones duplicadas en los procesos electorales, lo que representa un ahorro de 45 mil millones de pesos.

Establecer: voto obligatorio en las elecciones; voto electrónico (más barato y más ágil); voto migrante; voto joven desde los 16 años. Resultado: el 74% de la población total del país participaría en las elecciones.

Si se cuestiona el voto desde los 16 años, reflexionemos: México es un país joven, y actualmente desde esa edad se asumen responsabilidades, incluso de tipo penal.

Distribución justa de los cargos de elección popular según el resultado electoral, y que no ocurra (de nuevo) que se obtenga el 30% de los votos y ninguna representación.

Mejor fiscalización del financiamiento electoral para evitar que el crimen organizado esté detrás de las candidaturas, y que cuando una persona candidata sea asesinada, la elección se anule. Hoy en día, si un candidato es asesinado, la elección continúa, lo que distorsiona y hasta pervierte el proceso.

Finalmente, fortalecer al INE, hacerlo seguro y eficiente. Y mientras el gobierno quiso desaparecer el PREP, Movimiento Ciudadano propuso hacerlo más exacto para que la gente tenga resultados electorales pronto, y que el servicio electoral (los trabajadores del INE) se fortalezca, en vez de improvisar en cada elección.

¿Y la revocación de mandato?

Sin ser este un tema prioritario para Movimiento Ciudadano, recientemente nuestro dirigente Jorge Alvarez Maynez expresó con claridad que la revocación de mandato es un derecho ciudadano contra los malos gobernantes, pero si se distorsiona y convierte en una ratificación, puede ser un instrumento para avasallar. Son dos conceptos muy distintos.

En ese contexto, Movimiento Ciudadano no pedirá la revocación de mandato de la presidenta Sheinbaum. La primera mujer que llegó a la presidencia de la República, ha de terminar su sexenio y al final será calificada por el pueblo mexicano.

El mismo Maynez lo ha expresado claramente: una cosa es estar en desacuerdo con aspectos del gobierno, oponerse con firmeza y plantear alternativas, y otra muy distinta es plantear que se le quite el mandato, en un contexto internacional en que el país necesita fortaleza ante un entorno desafiante.

Ivonne Ortega

@IvonneOP