Un México para todas

¿De verdad México es para todas? Y dentro de ese plural, ¿de verdad es el nuestro un país para las niñas? | Ivonne Ortega

Escrito en OPINIÓN el

Se acerca la celebración por el 8M en todo el mundo, además de protestas, es tiempo de una reflexión profunda para actuar de forma permanente y contundente para derribar todas las barreras que alejan a la realidad cotidiana del universo de la igualdad al que aspiramos.

Porque lo que en principio se visibilizó con la lucha de las mujeres obreras a quienes homenajeó la efeméride en sus inicios, a nivel global ha ido determinando la búsqueda permanente de la igualdad.

Sí, en pleno siglo XXI, sí, persisten no solo la discriminación sino el abuso y la falta de oportunidades.

Por eso la pregunta es: ¿de verdad México es para todas? Y dentro de ese plural, ¿de verdad es el nuestro un país para las niñas?

Demasiado a menudo la realidad de nuestro país nos demuestra que nos falta mucho en verdad para alcanzar la igualdad de oportunidades, y el trato digno para todas las personas. Incluso en los espacios de toma de decisiones persiste la resistencia a la igualdad, a pesar de contar con una presidenta “con A”.

La efeméride es referente pero también ocasión de reiterar la lucha iniciada desde el inicio del siglo pasado, y que hoy representa una estafeta que llevan con orgullo y dignidad, con congruencia, nuevas generaciones de mujeres.

Desde las aulas, desde los hogares, desde los centros de trabajo, se combate a las violencias con educación, poniendo en la agenda principios y valores que deben ser parte fundamental de la formación de todas las personas, para crecer con la igualdad como guía.

Educación para proteger la integridad de todas, con especial énfasis en las niñas, que forman el futuro desde ya, y que son a menudo las más indefensas.

Es esa educación la que nos debe también preparar en una realidad cotidiana con peligros que surgen del uso malicioso de nuevas tecnologías, que hacen un riesgo de los instrumentos útiles como la Inteligencia Artificial al servicio de delincuentes que vulneran el derecho a la propia imagen y a la intimidad.

Educación libre de estereotipos, y que atienda las causas y el entorno escolar para evitar y combatir el acoso.

Ya que hablamos de derechos, está el derecho a una vida saludable y digna, lo que nos lleva a exigir y a facilitar la instalación de sistemas de cuidados en todas las entidades federativas, para redistribuir con justicia esas labores, sin cargas injustas de género, con demasiado arraigo, y que hay que superar.

Nos queda muy claro que en nuestro país el mapa de derechos de las infancias, específicamente los derechos de las niñas, debe ser definido, establecido y vigilado. No es sencillo y con seguridad habrá que superar desafíos ante vicios sociales demasiado extendidos y enraizados.

Somos un país de juventudes, y somos un país que se debe a sus infancias. Y dentro de esas infancias que hay que proteger, están las niñas como universo que requiere mucha mayor protección. Sobran cifras ante una realidad apabullante y cotidiana.

Tomemos conciencia de estas prioridades, y demos voz a las niñas que tanto requieren de ser escuchadas y atendidas. Son el futuro de la Patria.

Ivonne Ortega

@IvonneOP