El aumento en el promedio de aciertos en el examen de admisión a licenciatura en la UNAM se disparó de una forma insólita y de un año a otro, y la única forma de explicarlo es que detrás de ese incremento hay un fraude, asegura Eduardo Backhoff Escudero, expresidente del Instituto Nacional de Evaluación Educativa.
Esa es su hipótesis. No es algo que le parezca casual, porque los grupos que preparan a los jóvenes para sus exámenes a cambio de un pago existen desde hace años. Tampoco se puede explicar por el desempeño de los jóvenes, pues lo previsible es que incluso bajara.
“Para mí esto requiere de la estrategia de un grupo que haga este tipo de manipulación, porque para cambiar 20 puntos de promedio en una población de 150 mil estudiantes, quiere decir que a lo mejor la mitad o una cuarta parte de la población, tuvo acceso a esos exámenes o esa información. No unos poquitos. Unos muchitos”, dice en entrevista con La Silla Rota.
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“Creo que atrás de todo esto hay un dineral, porque hay personas que pagan 10 mil, 5 mil, 20 mil pesos con tal de asegurar su pase a la universidad. Entonces, multiplícalo y vas a ver la cantidad de recursos que hay atrás. Esa es una opción”, explica el presidente de Métrica Educativa AC.
Backhoff quien ha hecho evaluaciones educativas durante 30 años, dice que nunca había visto algo así. Otras explicaciones detrás del aumento de aciertos es que alguien vendió las preguntas dentro de la UNAM. Una que no deshecha, aunque reconoce menos probable, es que alguien de la universidad haya cambiado las evaluaciones de los estudiantes electrónicamente. Un hackeo.
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Pero reitera que ve más probable que hubo una mano que orquestó todo, que les dio información a los aspirantes, lo cual metió en un problema a la UNAM porque subieron los puntos de corte mínimo para ingresar a una carrera. “El ejemplo más drástico es el de Medicina”, continúa el experto.
Hasta el año pasado para entrar la Facultad de Medicina se debía tener cuando menos 117 aciertos de 120, refiere.
“Imagínate que nada más te den oportunidad de fallar en tres aciertos para ingresar. ¿Por qué? Porque ingresa el 1% de los 16 mil estudiantes que quieren hacerlo. Entonces, todo se movió, gente que a lo mejor el año pasado hubiera tenido 114, 115 o 116 aciertos, pudo haber entrado en las condiciones anteriores y ya no lo hizo porque hubo un corrimiento artificial de los aciertos”.
Hubo exámenes sin respuestas
La investigadora en educación superior Alma Maldonado recuerda que, a nivel superior, esta es la primera vez que se hace el examen de admisión con herramientas de inteligencia artificial, mientras que para bachillerato ya es la segunda vez. Un dato que le llama la atención es que en los resultados se hallaron exámenes sin ninguna respuesta o solo alguna. Eso hace pensar que hubo personas que entraron sólo para conocer las preguntas y obtener las respuestas acertadas.
Su hipótesis es que no contestaron porque se trató de gente que quizás fue contratada para ver las preguntas y mandar las respuestas. “Eso es una posibilidad porque sí aumentó el número, nunca se había dado el caso que personas que tuvieran un acierto bueno, dos, pon tú, pero es demasiado”.
En contraste, pero en la misma línea, aumentaron los exámenes perfectos. Si antes eran tres, ahora fueron más de 15. Maldonado cree que la plataforma usada pudo ser el problema, sumado a que no todos hicieron el examen al mismo tiempo.
“Por eso se dieron estas filtraciones porque fueron dos fines de semana, entonces imagínate, en uno se filtró el examen y a quienes les tocaba el siguiente fin, ya tenían esa ventaja”, explica.
Además, los controles y los filtros tampoco funcionaron para evitar esto. No es como el examen de la Universidad Autónoma Metropolitana que pide enseñar el lugar donde se hace el examen. En el caso de la plataforma de la UNAM, no estaba preparada porque no puso los filtros suficientes considerando que ahora existen más mecanismos para hacerlo. Aquí era una cámara frontal solamente, con lo cual se dejan muchos puntos ciegos. Se podían hacer operaciones.
“Si me estoy agachando estoy haciendo una operación, no es porque estoy buscando la respuesta en Chat GPT”, ironiza.
Debería cancelar la UNAM el examen
La Silla Rota preguntó tanto a Backhoff como a Maldonado el daño que este examen hizo a la UNAM.
Para Backhoff la verdad es un problema que afecta a miles de personas y sobre todo la legitimidad que tiene la institución. El caso de la UNAM es excepcional por la gran cantidad de personas que quieren ingresar y también por el prestigio que tiene, ya que todo el mundo quiere hacer lo imposible con tal de estar dentro.
Debido a que es difícil saber quiénes hicieron trampa y quienes no, para el experto en evaluación educativa, la UNAM tendrá que tomar la decisión si anular o no el examen.
“Eso tiene unas implicaciones políticas muy serias, porque va a haber montón de protestas. Es lo que hizo la universidad de Baja California en un caso similar. La universidad canceló y dijo, ´aquí hubo trampa’, se encontró dónde estaba porque se había filtrado el examen y por lo tanto los resultados se anularon e hicieron un segundo proceso de ingreso”.
Para Maldonado es muy complicado cancelar el examen, que se prepara con 6 meses de anticipación, por lo cual no hay tiempo. “Las inscripciones son el ya el 3 de agosto. O sea, no veo cómo a menos que se pierda el semestre, porque sí, esto lleva meses”.
La Silla Rota buscó a la UNAM para obtener una postura ante las críticas, pero no hubo respuesta.
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Contexto
El 6 de julio la UNAM emitió un comunicado. Informó que en la segunda jornada de aplicación del examen del Concurso de Selección de Ingreso a Licenciatura 2026 se presentaron un total de 158 mil 712 aspirantes quienes, en su gran mayoría realizaron su examen sin contratiempo alguno.
Sin embargo, se detectaron algunas acciones contrarias a la convocatoria y a la norma universitaria, que podrían configurarse como prácticas ilegales de personas y empresas que engañaron a familias y vendieron servicios fraudulentos, reconoció la universidad. El 3 de julio se presentó la denuncia penal correspondiente ante las autoridades competentes.
Los resultados fueron publicados el 17 de julio. Analistas detectaron que por lo menos en tres carreras los aciertos aumentaron: Medicina, Actuaría e ingeniería Aeroespacial.
Ante las quejas de estudiantes que esperaban ingresar a la carrera de sus sueños con un promedio de respuestas correctas pero que de un año a otro cambió y los dejó fuera y ante críticas de académicos e investigadores, el rector Leonardo Lomelí decidió integrar una comisión técnica en la cual participarán expertos universitarios que revisarán los datos del reporte, el procedimiento del examen y los resultados del concurso de selección de Ingreso a Licenciatura.
VGB
