La investigación sobre el mayor brote de Ciclosporiasis registrado en la historia de Estados Unidos ha puesto el foco en una inquietante realidad: el parásito que ha enfermado a miles de personas solo se desarrolla en el intestino humano, por lo que su presencia en frutas y verduras implica que, en algún momento de la cadena de producción, los alimentos estuvieron en contacto con heces humanas. Así lo expone un amplio análisis publicado por The New York Times, que recopila las conclusiones de científicos, epidemiólogos y especialistas en seguridad alimentaria sobre el origen de la actual emergencia sanitaria.
Mientras las autoridades sanitarias continúan investigando la fuente exacta del brote, expertos coinciden en que el agua utilizada para el riego agrícola, la higiene deficiente de los trabajadores del campo y posibles filtraciones de aguas residuales representan las hipótesis más sólidas para explicar la contaminación masiva de productos frescos consumidos en distintas regiones del país.
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¿Cómo llegó Ciclosporiasisal suministro de alimentos?
De acuerdo con New York Times, los científicos llevan décadas estudiando el ciclo biológico de Ciclosporiasis y, hasta ahora, no han encontrado otro reservorio natural además del ser humano.
El parásito infecta el intestino delgado y produce diarrea acuosa, mediante la cual se expulsan ooquistes, una especie de huevos microscópicos que pueden sobrevivir en el ambiente y contaminar frutas, verduras o el agua utilizada en la agricultura.
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Matthew Moore, microbiólogo especializado en seguridad alimentaria de la Universidad de Massachusetts Amherst, explicó al diario estadounidense que el volumen actual de contagios sugiere una contaminación del sistema alimentario "a una escala sorprendente".
Las cifras reportadas muestran que solo en Michigan se han registrado más de 6 mil personas enfermas, mientras que los casos continúan aumentando en otras entidades del país.
Agua contaminada, la principal hipótesis del brote
Especialistas consultados por el diario norteamericano, coinciden en que el agua de riego representa la vía de contaminación más probable.
John Guzewich, quien investigó brotes de enfermedades transmitidas por alimentos para la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) entre 1997 y 2011, señaló que la mayoría de los brotes de Cyclospora resueltos han tenido como origen agua utilizada para irrigar cultivos o para la higiene de trabajadores agrícolas.
El problema radica en que muchos métodos tradicionales para desinfectar el agua, incluido el uso de cloro, están diseñados para eliminar bacterias, pero no son igualmente efectivos contra parásitos como Ciclosporiasis.
Esto significa que agua aparentemente segura podría seguir conteniendo ooquistes capaces de contaminar productos agrícolas.
¿Qué alimentos pueden transmitir Ciclosporiasis?
Las investigaciones históricas muestran que los brotes de Ciclosporiasis suelen estar relacionados con alimentos que se consumen crudos. Entre ellos destacan:
- Lechuga y mezclas para ensalada.
- Cilantro.
- Albahaca.
- Frambuesas.
- Mezclas de frutas.
- Guisantes de nieve.
- Guisantes morados.
Kalmia Kniel, microbióloga de la Universidad de Delaware, explicó a The New York Times que los ooquistes del parásito son especialmente "pegajosos", lo que les permite adherirse con facilidad a superficies irregulares como las pequeñas vellosidades presentes en el cilantro o las frambuesas.
Por esa razón, simplemente enjuagar estos alimentos con agua no garantiza la eliminación del microorganismo; especialistas indican que cocinar los alimentos a temperaturas superiores a 70 grados Celsius (158 °F) destruye el parásito.
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Brotes anteriores ayudaron a entender la contaminación
Contexto: Uno de los casos más estudiados ocurrió en 1996, cuando cientos de personas enfermaron tras consumir frambuesas procedentes de Guatemala.
Según reconstruye The New York Times, las investigaciones concluyeron que el agua utilizada para mezclar insecticidas y fungicidas probablemente estaba contaminada por escurrimientos provenientes de sistemas sanitarios cercanos.
El filtrado del agua eliminaba sedimentos, pero no microorganismos como Ciclosporiasis.
Otro brote importante ocurrió en 2020, cuando 701 personas enfermaron en 14 estados de Estados Unidos y 38 requirieron hospitalización.
La FDA vinculó aquel episodio con ensaladas envasadas de Fresh Express elaboradas con lechuga iceberg, col morada y zanahorias.
Las autoridades identificaron Ciclosporiasis en un canal de agua empleado para irrigar cultivos en una granja del sur de Florida y posteriormente confirmaron mediante análisis genéticos que coincidía con el parásito detectado en los pacientes afectados.
La investigación continúa mientras aumentan los casos
Especialistas coinciden en que resolver el origen del brote requerirá una investigación ambiental de gran escala.
Frank Yiannas sostuvo que las autoridades deberán realizar un amplio muestreo de agua, suelos, canales de riego e instalaciones agrícolas para identificar el punto donde ocurrió la contaminación.
Sin esa evidencia, advirtió, será muy difícil determinar con certeza cómo Ciclosporiasis ingresó al suministro alimentario.
La actual investigación representa uno de los mayores retos para las agencias de salud pública estadounidenses y vuelve a poner sobre la mesa la importancia de reforzar los controles sanitarios en la producción agrícola, especialmente en alimentos frescos que llegan directamente al consumidor sin procesos de cocción.
AJA
