La noche del jueves 9 de octubre, José Jerí Oré se convirtió en el séptimo presidente de Perú en nueve años; este giro de la crisis que sacude a la nación andina puede explicarse por el aumento de la inseguridad, en especial de las extorsiones, pero es parte de una serie de desencuentros que el país arrastra desde los años 90 del siglo pasado, explica a La Silla Rota el analista político Erick Iriarte.
Perú, un país que se ha distinguido del resto de América por sus altas tasas de crecimiento de los últimos 15 años, que han alcanzado 7 por ciento anual, se encuentra en una encrucijada porque las fuerzas políticas en el Congreso tienen la fuerza para destituir al presidente y si el recién llegado Jerí Oré no logra convocar a los partidos, podría correr la suerte de Dina Boluarte, Pedro Castillo, Pedro Pablo Kuscinzki, Martín Vizcarra, esto es, salir del poder antes del periodo establecido.
TAMBIÉN LEE: Boluarte, cuarta destitución de un presidente en Perú en lo que va de siglo
Te podría interesar
TAMBIÉN LEE: Sheinbaum pide liberación de Pedro Castillo y un juicio justo
“Decimos que somos un modelo presidencialista, con una constitución del 93 creada por Fujimori durante esta década autoritaria que tuvo, donde él tenía el poder efectivo y el presidente del Congreso era una extensión.
Te podría interesar
“Cuando sale Fujimori, mantiene la Constitución y la Constitución le da tantos poderes a un Congreso unicameral, como lo teníamos hasta ahora, que finalmente puede vacar al presidente y el Tribunal ha reconocido que es factible esto de la vacancia por incapacidad mental, incapacidad moral permanente. Es un poco no saber gobernar. Funciones van y vienen sobre el tema”.
VGB
